ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

ESPECIAL PALESTINA

 

 

RESTRICCIONES AL MOVIMIENTO:

EL CIERRE DE PALESTINA

"PAZ CON DIGNIDAD"

  

 Además de la política agresiva de la ocupación que se plasma en los crímenes de guerra arriba mencionados, existe una política de apartheid que empezó a la par que el proceso de Oslo y que se refleja en lo que se llama el "cierre" de los Territorios Ocupados. El Consejo Económico Palestino para el Desarrollo y la Reconstrucción, PECDAR, relata sobre el inicio de este cierre en uno de sus informes sobre las consecuencias catastróficas de la ocupación:

" Este cierre, que se inició en 1995 durante el mandato del primer ministro israelí Isaac Rabin, se enmarca en una acción política destinada a extender las fronteras de Jerusalén en dirección a Cisjordania. En 1996 el primer ministro israelí Netanyahu impuso otra serie de cierres bajo el pretexto de salvaguardar la seguridad tras la explosión de varios autobuses en Jerusalén y Tel Aviv. No obstante, estos cierres fueron recurrentes, relativamente breves en lo que a tiempo se refiere, y globales dado que fue prohibida, al mismo tiempo, la entrada en Israel y el movimiento entre Cisjordania y Gaza. En Octubre de 2000, el primer ministro Israelí, Barak, impuso un cerco total como parte de una política represiva que fue heredada e intensificada después por el primer ministro israelí Sharon. Por ello los territorios palestinos quedaron separados en zonas de seguridad y se levantaron más de 150 puestos militares en Cisjordania y más de 40 en Gaza.

En otras palabras: se prohibió a todos los residentes palestinos de Cisjordania y Gaza viajar fuera de estas áreas, al igual que mas allá de las ciudades, pueblos y campamentos. Es más, se prohibió totalmente el movimiento de mercancías y de servicios dentro y a través de estas áreas. Los comerciantes y trabajadores tienen tajantemente prohibida la entrada en Israel. Al mismo tiempo, las fuerzas israelíes han cerrado todas las entradas y salidas posibles de Cisjordania y Gaza, incluso los caminos montañosos y los pequeños senderos. Todos aquellos que intentaron cruzarlos por causas humanitarias o emergencias fueron tiroteados y algunos resultaron muertos. En algunos casos las emergencias médicas han sido afectadas por las barricadas israelíes hasta el punto de que los heridos o enfermos han fallecido como resultado de las demoras provocadas por las autoridades israelíes y por la detención de las ambulancias."

        Así pues ha de quedar patente que e1 cierre comenzó paralelamente al proceso de Oslo y que mientras por un lado Barak insinuaba que estaba otorgando "generosas concesiones" en las negociaciones de paz, en las que no se llegaba a reconocer temas esenciales como el derecho al retorno de los refugiados, por otro lado, la realidad diaria palestina iba empeorando con nuevas restricciones al movimiento. El Banco Mundial coincide en que "la causa directa de la crisis económica palestina es el cierre israelí de los territorios palestinos"-. Este cierre se plasma en varias medidas, como son los controles militares (checkpoints), el bloqueo de carreteras, la existencia de zonas militares cerradas y llega a su máxima expresión en la construcción del vergonzoso Muro del Apartheid que anexionará para Israel más de la mitad de Cisjordania, tanto por el Este como por el Oeste. Pasaremos ahora a analizar cada una de esas diferentes caras de la política de apartheid, empezando por los checkpoints, los bloqueos de carreteras y los toques de queda, para terminar con las áreas militares cerradas y las dramáticas consecuencias del Muro del Apartheid, también llamado de la Vergüenza.

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        Checkpoints

Los checkpoints son puestos de control del ejército situados en todas las carreteras principales y secundarias de los Territorios Ocupados por la que forzosamente tienen que pasar todos los habitantes de la Franja de Gaza o Cisjordania en sus desplazamientos. El cerco existente sobre todas las ciudades palestinas hace inevitable pasar por alguno de los alrededor de setecientos checkpoints existentes. Estos controles actúan como auténticas fronteras y en ellos se llevan a cabo una de las más conocidas y escandalosas prácticas de humillación hacia el pueblo palestino, que ve como se le prohibe el paso y como se les retiene innecesariamente y sin explicación alguna a capricho de soldados del puesto y cómo se les niegan todos sus derechos (el derecho a la educación, la sanidad, cumplir con sus tradiciones religiosas...). La organización de mujeres israelíes especializada en la vulneración de los derechos humanos en los checkpoints, Machsom Watch, ha denunciado la perversión de las y los soldados israelíes de los controles militares que humillan intencionadamente a la población árabe:

"Las voluntarias de Machsom Watch informaron que en el primer viernes de Ramadán, el 31 de octubre por la mañana, en los checkpoints de A-Ram y Qualquilya a una gran multitud de palestinos, muchos de ellos ancianos, se les impidió ir a Jerusalén a rezar en las grandes mezquitas, en la mayoría de los casos de forma arisca y agresiva.. En un checkpoint de Tulkarem se informó que a un grupo de profesores se le impidió ir a su escuela a preparar la fiesta tradicional para los estudiantes. El jueves (Leilat al-Kadir) y el viernes (el último viernes del Ramadán) ningún paso rumbo al sur para palestinos sin permiso especial fue permitido en los checkpoints de Qalandiya y A-Ram, tal y como se informó. Las concesiones prometidas durante el Ramadán no se llevaron acabo. Por el contrario, parece que la dura política se volvió más agresiva y el tiempo de detención, como por pasar el checkpoint de Qalandiya, se incrementó de tres a siete u ocho horas. La dificultad para poder realizar las tradicionales visitas a la familia durante el Ramadán se pudo comprobar en el checkpoint por la tarde.

(...) El gran número de personas que pasan a través del checkpoint de Huwwara, algunas veces cientos, son registrados por sólo unos pocos soldados. Los soldados están normalmente muy agresivos, poniendo mucha energía en dar órdenes en lugar de acelerar el paso. La ausencia de algo de sentido común al dar órdenes se observó cuando una mañana a una ambulancia se la denegó el paso por sobrepasar una línea horizontal de espera para coches. Al menor signo de desobediencia la gente es castigada con largas detenciones (de tres a cinco horas) como es el caso extremo de un muchacho de 14 años en mangas de camisa retenido durante seis horas. Muy a menudo. a la gente que va a por tratamiento médico se le impide pasar alegando que sus papeles médicos son falsos y el absurdo argumento de que "si estas enfermo ve en ambulancia".

        Bloqueas de Carreteras

 Toda la red de carreteras principales, así como las nuevas autopistas creadas por el gobierno israelí, son de uso reservado para los colonos y los palestinos no pueden acceder a ellas. Del mismo modo las carreteras secundarias que pasen cerca de las colonias o simplemente que se crucen con las carreteras usadas por los colonos pueden estar temporalmente bloqueadas. Para poder usar alguna de estas carreteras hay que disponer de permisos, que sólo valen para un periodo corto, para ciertos días, a veces horas, o para ciertas ocasiones y se distribuyen arbitrariamente. Además, si hay toque de queda los permisos no tienen validez y los soldados pueden impedir el paso. A fecha de febrero de 2004, eran 2.137 bloqueos de carretera los que había en los Territorios Ocupados.

        Por otro lado se han cortado muchos accesos y carreteras a través de barricadas hechas con zanjas y bloques de hormigón que obligan a pasar a pie por el lugar, o en el mejor de los casos obliga al vehículo a dar un pequeño rodeo que permita ser controlado por alguna de las omnipresentes torres de vigía desmontables israelíes. En algunos de estos sitios se puede burlar el checkpoint dando un rodeo, siempre vigilado por una atalaya israelí y pasando a pie por la barrera que antes era una carretera, lo que ha generado un sistema de transporte de bienes por un sistema de "espalda a espalda", e incluye todo tipo de "mercancías", incluidas medicinas y pacientes de ambulancias. Amnistía Internacional señala la existencia además de bloqueos temporales de carreteras, llamados "bloqueos volantes- impuestos a discreción de los mandos militares:

"El 25 de Octubre de 2002 los delegados de Amnistía Internacional negociaron el pasaje de un trabajador de campo palestino en un bloqueo "volante". Una tanqueta armada cortaba la carretera que une Nablus a un pueblo cercano, cerca de una carretera usada habitualmente por colonos. Los soldados accedieron a dejarle pasar pero rechazaron permitir el paso a nadie más. Decenas de palestinos habían estado esperando al sol durante tres horas, al igual que una anciana, ayudada por dos personas y dos mujeres con niños en los brazos, que se adelantaron unos pasos y fueron encañonadas por los rifles de los soldados que amenazaron con disparar. Sólo unos minutos después, sin contacto alguno por radio o por teléfono (indicando con esto que no habían recibido instrucciones), el soldado entró dentro de la tanqueta y se fue, dejando la carretera libre para aquellos que esperaban pasar.`

        Todo el bloqueo de carreteras justificado como siempre por motivos de seguridad pierde su lógica si se tiene en cuenta que en las colonias judías habitan milicias paramilitares armadas de carácter irregular que actúan en coordinación con las IDF. Esto pone de manifiesto el apartheid que hace que la vida de los tres millones y medio de palestinos se subordine por completo a la de los aproximadamente trescientos ochenta mil colonos judíos que se han instalado allí.

        Toques de queda

        Otra forma de control del movimiento efectuada por los militares israelíes es la imposición de toques de queda en las ciudades de Cisjordania efectuada tras el control de las mismas en el inicio de la Segunda Intifada. Las consecuencias de esto hacen que en la llamada área H2 de Hebrón, donde se instalaron colonias judías ultranacionalistas, 30.000 palestinos vivan bajo toque de queda parcial para que se puedan mover 500 colonos, o que Nablus haya vivido bajo toque de queda de 24 horas durante más de cinco meses a mediados de 2002. Los toques de queda implican que los soldados israelíes pueden disparar a cualquiera que vean por la calle y que por lo tanto no se puedan realizar tareas cotidianas como ir al trabajo, a la compra o arreglar averías. Amnistía Internacional ha documentado esta situación:

"Abd al-Rahman Jobe ' poseía la fábrica al-Nada en la zona industrial de Hebrón en H-2, donde producía objetos decorativos de metal, como barandillas. Antes de la Intifada, la fábrica funcionaba ocho horas al día y empleaba a unos 25 trabajadores. El 40 o 50 por ciento de la producción estaba destinada al mercado local de Hebrón y el resto para otras áreas de Cisjordania o exportación a Jordania. La producción ha descendido tanto desde octubre de 2002, que la fábrica estaba empleando sólo trabajadores con sólo un turno al día, con una pérdida de beneficios estimada en el 10 o el 20 por ciento. Cuando los toques de queda fueron impuestos en H2, la fábrica fue incapaz de funcionar.

Cuando una ciudad o pueblo está bajo toque de queda, el ejército israelí otorga permisos especiales para permitir el movimiento de civiles durante la luz del día. Sin embargo, los permisos son muchas veces cancelados sin aviso. Miembros de las IDF tienen autorización para usar fuego letal para mantener las áreas cerradas, matando o hiriendo a palestinos desarmados. Como consecuencia de acciones discrecionales los soldados han disparado a palestinos pasando checkpoints, cruzando zanjas, quitando barreras y quebrantando toques de queda. Han disparado a ambulancias, empleados municipales, y hasta periodistas que habían coordinado sus movimientos con el ejército de Israel."'

        Zonas militares cerradas

Tras la Guerra de los Seis días en 1967, se declararon 48 áreas militares Cerradas a lo largo de todos los Territorios Ocupados, aunque con la creación del Muro se han creado zonas similares de hecho en el oeste de Cisjordania, como Qalquilya. Con esa denominación las IDF denominan a ciertas áreas en las que aplican un tratamiento de especial dureza, de forma que sólo se permite a los residentes entrar o salir de ellas a pie (y en teoría a los no residentes con un permiso especial), a través de un checkpoint, durante determinadas horas y siempre con el riesgo de no poder volver a entrar, es decir, de volver al hogar en la mayoria de los casos. Además en estas áreas se producen continuos toques de queda que impiden a los residentes entrar o salir de su domicilio durante días o semanas y es habitual la existencia de un toque de queda nocturno. La Asociación por los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, B'T Selem, ha recogido en un informe las duras condiciones de la localidad de AI-Mawasi:

"Las infraestructuras en Al-Mawasi están pobremente desarrolladas. Sólo el quince por ciento de las casas están conectadas a la red eléctrica israelí, las otras lo están a dos generadores instalados por la Autoridad Palestina. Estos generadores funcionan sólo por la tarde para reducir gastos y a causa de las dificultades para llevar dentro del área la gasolina necesaria para su funcionamiento. La cobertura de teléfono es inusual. Cerca de la colonia de Gush Qatif, lsrael construyó nuevas carreteras en el área, pero estas sólo pueden ser usadas por los colonos o soldados.

Las IDF han impuesto restricciones adicionales al movimiento a los residentes en Al- Mawasi. La entrada y la salida está permitida sólo a través de un checkpoint y de acuerdo con criterios arbitrarios establecidos por el ejército, que cambia de cuando en cuando. De todos modos, a causa de la larga frontera y el horario limitado, incluso los palestinos que conocen los criterios no pueden estar seguros de que se les vaya a permitir cruzar.

Los residentes de Al-Mawasi ahora viven en condiciones intolerables y son forzados a una constante y prolongada lucha por sobrevivir encarando numerosas y severas restricciones a su movimiento. Las restricciones han dañado la economía agropecuaria de la que dependían sus ingresos. El sistema educativo y el sistema de salud están en crisis. Individuos de la ciudad que requieren tratamiento en el hospital de la ciudad corren el riesgo de que no se les permita retomar a sus casas. Cruzar el checkpoint es un largo y degradante proceso que afecta a la experiencia de los residentes diariamente. Toda una comunidad entera está encarcelada.-"

        El Muro del Apartheid

        El ya tristemente célebre Muro del Apartheid, en palabras de Victor Currea-Lugo- asesor de PENGON-, divide a la población sobre la base de grupos sociales y étnicos. La ruta del muro no sólo segrega, también discrimina por razones raciales: los intereses de los colonos son considerados prioritarios sobre los derechos de los palestinos. El Muro adopta dos formas diferentes a lo largo de Cisjordania, pues en algunos sitios se trata de una pared de hormigón de 8 metros de altura y en otros es una valla de hormigón con un cerca electrificada de 4 metros de alto. En total abarca entre los cincuenta y cien metros de ancho en los que se incluye zanjas anchas y profundas; un espacio despejado llamado "zona mortal" y otro de rastreo con arena fina en la que quedan marcadas las posibles huellas, además de una carretera de dos carriles para las patrullas israelíes. A todo esto hay que incluir un sofisticado sistema de cámaras de vigilancia, torres de control, alambre de espino y algunas puertas estratégicas de comunicación que permanece por supuesto bajo el control militar israelí. En algunos sitios, como Qualquilya, donde el muro rodea completamente la ciudad a excepción de un estrecho corredor controlado por el ejército israelí, hay una torre de control cada 200 metros. En esta ciudad, 600 tiendas y empresas han cerrado, lo que, junto a la recalificación de tierras y las restricciones de movimiento, ha llevado a la pérdida de 7.000 empleos. El coste de la construcción de toda esta infraestructura está estimado en 2.8 millones de dólares por kilómetro, es decir, 2.800 dólares por metro, sufragados, como casi todo en Israel, gracias a los aportes (públicos y privados) de Estados Unidos.

Plenario de la Asamblea general de la ONU de 211/10/2003:

  • Resolución: se demanda parar la construcción del Muro y derribar los tramos existentes en el plazo de un mes.

  • Se aprueba por 144 votos a favor, 12 abstenciones y 4 votos en contra (Federación del Estado de Micronesia, Israel, Islas Marshall y EE.UU).

  •         Hay que señalar que pese a que fue Sharon el que inició su construcción en 2002, en noviembre de 2000, justo en el inicio de la Intifáda de Al Aqsa, el entonces primer ministro Ehud Barak había aprobado ya un primer proyecto de dicho muro y la idea había sido ya sugerida entre los círculos sionistas separatistas tiempo atrás. En septiembre de 2002 se aprobó la inclusión dentro de los bordes del muro de la Tumba de Raquel, lugar de devoción judío situado en Belén, y a mediados de 2003 se incluyeron en el proyecto de la tercera fase los asentamientos de Ariel e lnmanuel. Estos están situados en el centro mismo de Cisjordania, en mitad del triángulo formado por Nablus, Ramala y Qualquilya, lo cual implica que el muro se adentrará unos 12 kilómetros dentro de Cisjordania, cuya parte más ancha ronda los 40 kilómetros. Poco después, tras dar por finalizada la construcción de los 145 kilómetros de la primera fase se anunció la construcción de otro muro a lo largo del Valle del Jordán y el incremento en 171 millones de dólares en el presupuesto del mismo. Esta última fase supone en realidad un nuevo muro por el Oeste y anexionará a Israel las fértiles tierras de este Valle, junto a la depresión del Mar Muerto. Históricamente al Valle del Jordán se le asocia con el inicio de la agricultura hace miles de años.

            Esto implica que Israel extenderá hasta el año 2005 el Muro de Apartheid entre 600 y 1.000 kilómetros de largo, es decir, mucho más que el proyecto inicial de 357 kilómetros. Esto conllevará en la práctica la anexión de aproximadamente el 55 por ciento del territorio de la actual Palestina y e1 88 por ciento de la que fue histórica provincia Otomana, privándoles además de los principales acuíferos y las mejores tierras de cultivo. En definitiva, les despojan de sus mejores tierras con una justificación que no tiene sentido, pues para evitar la entrada de palestinos en Israel construyen un muro dentro de Cisjordania que genera más tensión y por tanto más inseguridad. Según datos de Red de ONGs Palestinas de Medio Ambiente, PENGON, esto hará que los habitantes de unas veinte aldeas palestinas pierdan todos sus terrenos, sus viviendas y se conviertan en refugiados al ser anexionados sus terrenos a Israel y provocará que entre 90.000 y 100.000 palestinos se queden sin vivienda, por las obras de construcción. El Muro perjudica, a por lo menos, 210.000 personas que viven en 67 poblados y villas. Uno de los propósitos del mismo es incorporar cerca de la totalidad de los ilegales asentamientos ubicados en Cisjordania del lado israelí y anexionar las tierras más fértiles. La Cisjordania palestina quedará dividida en tres grandes guettos aislados entre sí: Cisjordania Norte (llamada Samaria por los judíos), Cisjordania Sur (Judea) y Gaza. Estos tres guettos estarán subdivididos a su vez en cientos de pequeños espacios a causa de las normas dictadas al efecto en relación a los márgenes de seguridad para el acceso a las colonias israelíes, las autopistas que las conectan y el cierre militar de todas las localidades. Estos espacios cerrados son ya denominados bantustanes al compararse con los guettos surafricanos del régimen de apartheid. De hecho, la manifiesta ilegalidad del Muro está siendo juzgada en el Tribunal de la Haya, aunque en el momento de escribir este documento no hay una resolución tomada al efecto.

  • El 8 de julio de 2004, el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, por 14 votos a favor y 1 en contra, declaró ilegal la construcción del Muro, demandó derribar los tramos construidos, devolver la tierra confiscada e indemnizar a los palestinos. Asimismo instó a Naciones Unidas a adoptar las medidas necesarias para ejecutar el veredicto.

  •         En Jerusalén Oriental, el Muro está siendo usado para impulsar el proceso de judaización de la ciudad El Observatorio de Palestina, formado por la red de ONGs de Palestina, lo describe de esta manera:

    "El Muro se dispone para aislar a más de 120.000 palestinos de Jerusalén. Resituados en el lado este del Muro y, consecuentemente, separados de la ciudad muchos palestinos perderán su documento de identidad azul (que les identifica como residentes en Jerusalén) y con ello el derecho a trabajar en Jerusalén, el derecho a los servicios de educación, sanidad, seguridad social, y a los demás servicios sociales. Otra posibilidad de intimidación, es que si se pierde la condición de residente que Israel otorga mediante el citado documento, las casas y los establecimientos comerciales y de otros negocios serán además confiscados y demolidos como ocurrió a continuación del éxodo masivo de refugiados en 1948".

            Los primeros efectos que provoca la obstaculización del desplazamiento ya se empiezan a notar en la vida diaria. Según PENGON más de 6.000 puestos de trabajo que ocupaban palestinos en la propia Israel han sido sustituidos por inmigrantes israelíes, recientemente judaizados, que desempeñan ya los trabajos peor remunerados. En total ya son 20.000 personas distribuidas en 3.175 familias las que ya han perdido sus medios de vida y su patrimonio. Por otra parte, se han llegado a arrancar más de 102.326 olivos (en una primera fase), e impedido el acceso a éstos (25 pueblos no pueden acceder a sus cultivos) y se han arrasado más de 1.500 hectáreas de cultivos, junto a la destrucción de 35 km de acueductos y 85 comercios. Las expropiaciones de olivares en un caso, junto al bloqueo de acceso a los terrenos, han dejado a un buen número de pueblos en la más absoluta precariedad. Ante este panorama la economía de las zonas afectadas ha pasado a ser completamente dependiente de la ayuda humanitaria suministrada por organizaciones de cooperación y que debería ser entregada por Israel en calidad de potencia ocupante. Por otro lado, los terrenos anexionados por Israel se sitúan sobre el mayor acuífero de la zona, de forma que decenas de pozos de agua y centenares de cisternas han quedado aisladas de sus comunidades y se han destruido ya decenas de miles de metros de acueducto. Desgraciadamente estos datos aumentan cada día que pasa, agravando cada vez más la crisis humanitaria que actualmente se vive en esta zona. Amnistía Internacional ha señalado algunos de los efectos anteriormente descritos que se están produciendo en la actualidad:

    "En Qafin, un pueblo al oeste de Jenin con una población de unas 9.500 personas, cerca de 600 dunums (60 hectáreas) han sido expropiados basándose en necesidades militares para construir la barrera valla. En septiembre de 2002, escavadoras israelíes empezaron a limpiar la tierra, derribando la mayoría de los olivos antes de que sus propietarios hubieran tenido tiempo siquiera para recoger la cosecha. En el área de Qafin, la barrera/valla se adentra sobre tres kilómetros dentro de Cisjordania y rodea Qafin por tres lados. El sesenta por ciento de las tierras destinadas a la agricultura y miles de olivos están al otro lado de la valla. La mayoría de la población activa de Qafin solía trabajar en Israel pero no se les permite hacerlo más, por lo que los ingresos de la cosecha de aceituna eran cruciales para muchos residentes."

            Hay que señalar que la propaganda del gobierno israelí se esfuerza en calificar el Muro como "cerca" o "valla" de "seguridad" haciendo hincapié en la existencia previa de un terrorismo difuso por parte del pueblo palestino en su conjunto. Como en el caso de la legitimación de toda la política de seguridad israelí, se invierten las causas de la violencia achacándolas al "antisemitismo" en lugar de decir "antisionismo" (semitas también son los palestinos, ya que se refiere a un origen étnico) y a tendencias terroristas innatas en el pueblo palestino, mientras que a la vez se oculta el terrorismo de Estado dirigido contra la población árabe con la intención de llevar a cabo una limpieza étnica que impida que los judíos tengan que compartir las tierras conseguidas. Del mismo modo, se asegura que la "cerca" de seguridad no redefine una nueva frontera al tener que ser las fronteras definidas por negociaciones entre las partes, mientras que paralelamente Sharon lanza un Plan de Separación Unilateral que consiste precisamente en adoptar el muro como frontera. Esto muestra cruelmente las intenciones de los constructores del Muro, pues las negociaciones que ha realizado Israel siempre se han basado sobre políticas de hechos consumados por las que a través de su dominio de la fuerza ha ido imponiendo cada vez fronteras más distantes sobre las que negociar. De hecho, las fronteras reconocidas del Estado de Israel definidas por la ONU en 1947, y que ya supusieron en su momento un abuso de poder al forzar los desplazamientos de cientos de miles de árabes que habitaban dentro del lado judío, no se consideran como un punto de partida para una negociación de paz sobre fronteras por no obedecer a una postura "realista", indicando con ese realismo la legitimidad del uso de la fuerza para conseguir terrenos. En su historial como negociadores, los sionistas han tratado de conseguir mediante acuerdos de paz lo que previamente han ido tomando por la fuerza. Desde su punto de vista exclusivista, tienen derecho a todo Eret= (El Gran Israel), sin compartirla con ningún otro colectivo y sin importar la violencia que se pueda causar a los habitantes de esta tierra.

     

    El gobierno israelí aprobó la decisión gubernamental 64/B de 14 de abril de 2002, la cual hablaba de construir 80Km de muro en las tres áreas del West Bank.

    En junio de 2002 el gobierno israelí aprobó la decisión 2077 para llevara cabo la primera fase de un Muro continuo realizado en parte entre el West Bank y Jerusalén. Esto era motivado por "medidas de seguridad". Finalmente el 14 de agosto de 2002 el gabinete israelí aprobó la ruta final que incluirá 123 Km en el norte de Gaza y 19,5 Km alrededor de Jerusalén.

            De este modo se puede vislumbrar que el objetivo del Muro, lejos de estar relacionado con la seguridad, lo está más con la intención fundamentalista del sionismo radical, que pretende la separación completa de las sociedades judías y árabe. El Muro afecta a la población en general configurándose como una medida de castigo colectivo: afecta a la libre movilización de las poblaciones, al derecho a la propiedad, a la salud, a la educación, al trabajo, a la alimentación, al agua y a la libertad religiosa. Por ello es previsible que cuando finalice su construcción se fuercen nuevos desplazamientos masivos de la población de forma que ante la imposibilidad de viabilidad de una sociedad palestina en semejantes condiciones, en el futuro puedan continuar apropiándose de pequeños bantustanes hasta completar la expulsión del resto de palestinos.

    La Asamblea General de Naciones Unidas, reunida el 20 de julio de 2004, por 150 votos a favor y 6 en contra emitió una resolución instando al gobierno de ariel Sharon a que cumpla el dictamen del Tribunal Internacional de La Haya.