ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

ESPECIAL PALESTINA

 

Violación de Derechos Humanos en Palestina:

Crónicas de Apartheid

"PAZ CON DIGNIDAD"

 

Majed Dibsi, Presidente de la Asociación Hispano Palestina Jerusalén

«Habitualmente, cuando uno procede a presentar un libro, un escrito o un informe del género que sea, aprecia dos cosas: que el autor o los autores confían  en ti y te tienen en estima, o bien que la materia a presentar es del interés y agrado del presentador.

Ambas apreciaciones estimo que se dan para presentar "Violación de Derechos Humanos en Palestina: Crónicas del Apartheid". Pero hay aún un motivo añadido, y es que para mí es un honor, y por ello expreso mi agradecimiento a los autores por el tema que procedo a presentar.

También doy las gracias en nombre de la Asociación Hispano Palestina Jerusalén, y en nombre del pueblo palestino, por este esfuerzo y por este testimonio de solidaridad y en defensa del pueblo palestino y su justa lucha. 

El informe, aparte de recoger en resumen el origen y desarrollo del drama palestino, a partir de la creación del hecho israelí, conforme a la memoria histórica y el testimonio de cuantas instancias internacionales fuera de sospecha intervinieron en el conflicto desde sus inicios, como la ONU, trata de describir las atrocidades que las fuerzas de ocupación israelíes cometen a diario contra el pueblo palestino y sus tierras, bienes y recursos de vida: los asesinatos individuales y colectivos, la tortura, el sabotaje, las detenciones, la destrucción de viviendas e infraestructuras, la confiscación de tierras, la construcción de colonias y... el muro. En definitiva, lo que cualquier observador podría constatar en una simple visita a los territorios ocupados, el genocidio, como lo describieron más de uno de los altos cargos de Naciones Unidas.

Este informe, es el testimonio de gente solidaria que ha tenido la oportunidad de comprobar la realidad, y el coraje y la sensatez de plasmar sus vivencias, con el esfuerzo añadido de acudir a la bibliografía, a los documentos y a la literatura para escribir este testimonio como contribución al esclarecimiento de los hechos y para despertar la conciencia de la opinión pública, que no permanezca indiferente ante la magnitud del drama.

Por todo ello, vuelvo a dar las gracias a los autores y a sus posibles lectores, asegurándoles a todos la firme determinación de nuestro pueblo de continuar la legítima resistencia hasta lograr sus objetivos de emancipación e independencia, el retorno a su patria y la construcción de un Estado democrático y soberano, con Jerusalén como capital.»