LA CERTEZA: 

CONDICIÓN DE "LA ILAHA ILLA ALLAH"

 Shej Obaid ben Abdullah ben Suleyman al-Jabiri

                Al explicar el testimonio del Iman, los estudiosos musulmanes han listado siete condiciones de la Shahada, que un musulmán debe cumplir para ser consciente de la unidad de Allah, en público y en secreto.

            Estas siete son:

 

-         Al-‘Ilm: El conocimiento del significado de la Shahada, su negación y su afirmación.

-         Al-Yakin: La certeza, el perfecto conocimiento que actúa contra la sospecha y la duda.

-         Al-Ijlas: La sinceridad que niega el Shirk

-         Al-Sidq: La sinceridad que no permite ni la falsedad ni la hipocresía.

-         Al-Mahabbah: El amor por la Shahada y su significado, y sentirse feliz con ello.

-         Al-Inquiad: Sumisión a sus requerimientos, que son los deberes que se han de ofrecer sinceramente a Allah, sólo para su placer.

-         Al-Qubul: La aceptación que contradice el rechazo.

 

Nos extenderemos en la segunda condición, Al-Yakin (La certeza)

 

La evidencia de la certeza la encontramos en estas palabras de Allah (s.w.t.): “Solo aquellos creyentes que han creído en Allah y Su Mensajero, y más alla de toda duda han arriesgado sus riquezas y sus vidas por la Causa de Allah. ¡Esos! Ellos son los sinceros.” (Sura al-Hujurat 15)

 

            Ciertamente Allah (s.w.t.) hizo de la certeza, sin dudas ni sospechas, una condición de la creencia real en Allah (s.w.t.) y Su Mensajero (s.a.s.), ya que el que duda entra dentro de la categoría del hipócrita.

 

            Fue narrado por Abu Hurairah (r.a.a.) que el Mensajero de Allah (s.a.s.) dijo: “Quien sirva y conozca a Allah diciendo que ninguna deidad merece adoración excepto Allah y que yo soy el mensajero de Allah, con seguridad entrará al Yenna.

 

            Esto significa que la gente con Iman verdadero, en apariencia y en su interior, son solamente aquellos que creen en Allah (s.w.t.) y Su Mensajero (s.a.s.). Creen sin duda ni sospecha, por sus palabras y sus actos y arriesgan sus vidas y riquezas por la causa de Allah (s.w.t.).

 

            De la evidencia de este aya “... y más allá de toda duda...” se deriva que los actos provienen del Iman, es la evidencia de que arriesgarse por la causa de Allah (s.w.t.) es un acto propio de Iman.

 

            Esto se ve confirmado en la Sunna por un hadiz narrado por Abu Jumrah (r.a.a.) el cual lo estaba interpretando con Ibn ‘Abbas (r.a.a.): “Una delegación de Abdul Qais vino al Mensajero de Allah, y este preguntó: ¿Quiénes son estas gentes? Ellos contestaron: Rabiah. El les dio la bienvenida. Ellos le dijeron: Mensajero de Allah, venimos de lejos y entre tu y nosotros esta la tierra de los kufar de Mudhar. Solamente podemos venir a ti durante el mes en que se prohíbe luchar. Danos una orden para que podamos llevarla a los que quedaron, de tal forma que si la cumplimos entremos en el Yenna. El les ordeno creer solamente en Allah, y les pregunto: ¿sabeis que conlleva la creencia en Allah? Ellos contestaron: Allah y Su Profeta son quienes mejor lo saben. Mohammad les dijo entonces esto: Testificar que no hay deidad que merezca ser adorada excepto Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah, realizar los Salats con regularidad, practicar el Zakat, ayunar en el mes de Ramadán y dar una quinta parte de vuestro botín (de guerra...).

 

            La evidencia que se desprende de la Sunna, es que el Profeta (s.a.s.) explicó el Iman mediante los hechos y prácticas visibles del Islam.

 

            Encontramos en el Sahih muslim una historia en la que Abu Hurairah narraba: “en un viaje con el Profeta llegó el momento en que la comida se agotó. Así que algunos sacrificaron algunas de sus monturas. Omar (r.a.a.) dijo: ¡Oh, mensajero de Allah, ¿por qué no cogemos los restos de la comida de la gente e invocamos a Allah? El así lo hizo. Aquellos que tenían trigo trajeron trigo, los que tenían dátiles trajeron dátiles. Mujahid (r.a.a.) dijo: “... y aquellos que tenían huesos de dátil trajeron huesos de dátil”. Yo (Abu Hurairah) dije: “¿y que hicieron con los huesos?” El dijo: “Los chuparon y después bebieron agua.” El dijo: “El Profeta invocó a Allah hasta que todo el mundo tuvo comida suficiente (y dio testimonio de ello).” (Muslim – El Libro del Iman)

 

            Considerando las palabras del Profeta (s.a.s.): “Doy testimonio de que no hay deidad que deba ser adorada excepto Allah y que yo soy el Mensajero de Allah”, hemos de colegir que dar testimonio es informar y testificar. El hombre está obligado a testificar que solamente Allah a de ser adorado y que Muhammad es Su Profeta.

 

            El Profeta (s.a.s.) dijo: “El siervo que encuentra a Allah y da testimonio, no se verá excluido del Yenna.

 

            Para clarificar esto, debemos explicar dos cosas:

 

            Primero: La exclusión del Yenna es de dos tipos:

 

-         Permanente: En el caso de los kufar. Esto no se aplica a aquellos que encuentran a Allah en el Tawhid.

-         Exclusión temporal: Para aquellos que creen, pero han cometido faltas graves contra el Islam y su Din.

 

Segundo: Decir que la exclusión permanente no se aplica a aquellos que encuentran a Allah en el Tawhid es estrictamente condicionada a tener al menos el conocimiento inicial del significado de “La illaha ill Allah” y actuar en consecuencia.

 

            La condición de la certeza en “La illaha illa Allah” requiere la negación de la sospecha y la duda. Esto nos lleva a tres puntos importantísimos para cualquier musulmán que tenga la certeza del Iman en su corazón:

 

-         La creencia en el Más Allá, en el juicio y la recompensa.

-         La excelencia del Tawhid y el conocimiento de que cualquiera que muera con esa certeza en su Iman entrará al Yenna.

-         La decisión de la Shurah (consulta)es aceptable una vez que se haya demostrado correcta incluso si proviniera de una sola persona. La idea no es acumular votos, si no llegar a la verdad.