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Se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con la política que ha desarrollado, o como a llevado la lucha por la recuperación de la tierra e independencia de su pueblo, pero este hombre insigne y luchador como es Yasser Arafat, forma parte de esa legión de grandes hombres que a lo largo de la historia, no se sometieron ante la injusticia y la tiranía del gran Shaitan.
Su vida esta llena de circunstancias tan extraordinarias que de haberse desarrollado en otra época, habría entrado dentro de la literatura novelesca y mitológica. Pero este luchador incansable ya forma parte de la historia y de la leyenda de su pueblo, ese pueblo que como otros muchos pueblos en el pasado sufrieron y sufren el genocidio de su cultura la humillación y asesinato de sus gentes. Un pueblo, el palestino que si comérselo ni bebérselo se vieron inmersos en un conflicto de intereses particulares y de política internacional, un pueblo al que no solo le robaron su tierra y la vida de sus hijos, sino también la historia. El problema del pueblo palestino empieza cuando un periodista austro-húngaro de origen judío, llamado Teodoro Herzl, asistió como enviado especial al juicio del oficial francés Dreyfus, también de ascendencia hebrea, acusado de alta traición en 1894 impresionado por los prejuicios anti judío que aparecían en el proceso, Herzl escribió un libro, Der Judenstat –El Estado Judío- en 1896, que dio origen al movimiento sionista –retorno a Sión-, cuyo propósito era crear en Palestina un hogar para el pueblo judío.
Imbuido por la ideología colonial imperante en aquel momento, el sionismo rechazó invitaciones para erigir ese hogar en Argentina, pues allí había un Estado organizado del que inevitablemente hubieran formado parte. Prefirió buscar dentro de los imperios coloniales un territorio que no ofreciera ese problema. Ante las dificultades políticas-económicas que ofrecía la marcha a Palestina , los sionistas contemplaron la posibilidad de otros destinos: Libia, Uganda, el Sinaí etc. Pero al finar decidieron que sería Palestina.
El problema estaba en que Palestina formaba parte del imperio otomano, que allí habitaban cientos de miles de árabes y que las posibilidades económicas resultaban escasas y, por tanto, poco atractivas para los emigrantes judíos. Con todo, cundo Herzl murió en 1904,, había ya en Palestina unos 70.000 judíos. En 1914, los judíos ya se aproximaban a los 150.000.
Durante la guerra se produjeron dos hechos transcendentales para el sionismo y para Palestina: el Acuerdo Sykes-Picot, que repartía el Próximo Oriente entre Gran Bretaña y Francia, quedando Palestina bajo dominio británico, y la Declarción Balfour, que prometía a Haim Weizmann, dirigente del movimiento sionista, un hogar en este territorio para el pueblo judío. Esa garantía, mas la ayuda de la banca de los Rothschild, la Agencia Judía y el dinero de los judíos norteamericanos, impulsaran la emigración hacia Palestina, adonde llegaron 358.910 inmigrantes entre 1919 y 1942.
Con el dinero, técnica y organización los judíos compraron tierras, crearon grandes exportaciones rentables, creando una atmósfera de recelo y hostilidad, que en los años treinta ya era una lucha abierta. Pero las cosas se les pondría aun peor al pueblo palestino pues después de la Segunda Guerra Mundial y el genocidio nazi, se multiplicó la desesperación judía por hallar refugio seguro, esto cubrió el mundo occidental con un velo de horror y culpabilidad, y Londres no pudo contener el aluvión de nuevos inmigrantes hacia Palestina, donde ya 1947 llegaban a 600.000 judíos. Se creo un clima de terrorismo endémico dando paso a una guerra, que los británicos no pudieron controlar. Y en la recién creada ONU se recomendó la partición de Palestina. A los judíos le intereso y lo acertaron, los árabes los mas perjudicados no y se opusieron frontalmente. En 1947 se produjo la partición ( resolución 181). El 15 de mayo de 1948 Gran Bretaña dejaba Palestina, y en las vísperas se proclamo el estado de Israel. Cinco ejércitos árabes penetraron en Palestina, pero solo los jordanos estuvieron a la altura de las circunstancias, los saudíes fueron rechazados en el Neguev; los libaneses y sirios retrocedieron rápidamente en el norte; los egipcios, llegaron cerca de Tel Aviv, pero fueron obligados a replegarse, perdiendo, incluso, territorios en el Sinaí, y los judíos ampliaron el territorio ocupado a unos 3.000 Kilómetros cuadrados a costa de los que la ONU había otorgado a los palestinos.
Los palestinos que vivían con una economía depura subsistencia, no podían entender, primero, la colectivización de la tierra y las costumbres sociales de los ocupantes judíos y después, y esto fue lo mas grave se vieron desbordados por la avalancha de judíos venidos de todo el mundo. La ruina económica llegó a muchas de la ya, pobres aldeas árabes de Palestina y muchos terratenientes vendieron sus tierras a los judíos, no se podía competir con los rendimientos agrícolas de los sionistas.
La lucha entre las dos comunidades se acentuó, la sensación general fue de preocupación profunda. El clima de terror llego a tal magnitud, por la amenaza concreta de las organizaciones sionistas más activas, como el Irgun o Stern, provocando un éxodo muy importante de la población palestina. Los palestinos desplazados arrojados de sus hogares entre 1947 y 1949 fueron aproximadamente medio millón, La gran mayoría de ellos debido al terror o a las amenazas judías, y el resto, a causa de las recomendaciones o presiones de los países árabes. En 1966 el numero de desplazados se había multiplicado por cinco, en la actualidad son millones. Los palestinos, paralizados por el peso de su desgracia, apenas hacían otra cosa que esperar las acciones árabes, Así, hasta la guerra del Canal de Suez, en 1956, sólo se registra la creación de un grupo de resistencia bien organizado: el Movimiento Nacional Arabe, fundado por el doctor Georges Habache.
Luego vendrá la guerra del Sinaí-Suez en el 29 de octubre de 1956, el detonante la nacionalización egipcia del Cana de Suez bajo control anglo-francés. Así Ingleses, franceses e israelíes urdieron un plan intervensionista cuando las diversas mediaciones internacionales fracasaron en un intento de que Nasser diese marcha atrás. Israel atacaría Egipto y cuando sus tropas alcanzasen el Canal, se produciría el ultimátum anglo-francés, acompañado de un envío de unidades de intervención rápidas que se adueñaría de las instalaciones del Canal, para defenderlas de la guerra. Israel atacó en la madrugada del 29 de Octubre. En cuatro días los judíos consiguieron sus objetivos, 16 Kilómetros en paralelo al Canal; paracaidistas y tropas de desembarco francesas y británicas se adueñaron de toda la línea del Canal en tres días. El 6 de Noviembre las operaciones militares habían terminado. . Y este era el mundo de humillación y terror donde el orgulloso pueblo árabe ha tenido que vivir desde entonces, perdiendo en contienda tras contienda lo mejor de su juventud y talento. Pero estas circunstancias, dio lugar a que nacieran hombres y mujeres que no se doblegaron antes los acontecimientos, y es en este mundo donde nacerá y vivirá un hombre comprometido y cabal.
Yasser, Arafat, 74 años, de 1,60 de estatura, esposo y padre de una niña de 9 años, fundador de de Al-Fatah y presidente de la autoridad palestina, líder de su pueblo, aunque a muchos le pese, de nombre Muhammad Abdel Rahman Abdel Faul Araf A Qudus al Huseini. Unos dice que nacido en Jerusalén en 1929, otros que en el Cairo, no importa, palestino como su madre y su padre. Desde muy joven sufre la injusticia y tiranía sionista, y a los 18 años al igual que muchos otros palestinos esta inmerso en la lucha fraticida que sufre su pueblo, y a imitación de los legendarios compañeros del profeta Muhammad (s.a.s) adopta un nombre de combate, que les recuerda “ Yaser Ben Amar” de donde deriva su nombre Abur Amar (Padre de Amar). Lucho en el frente de Gaza, en 1948 dentro de la fuerza llamada la hermandad musulmana. Estudia ingeniería en el Cairo, terminados sus estudios, marcha a Kuwait 1959, donde trabaja como constructor.
Cuenta su leyenda que en una batalla ocurrida un 21 de marzo de 1968 este hombre al que se le conoce en todo el mundo entre otras muchas cosas por llevar siempre puesto en la cabeza el Kufiyer, (el pañuelo palestino), junto a 17 palestinos lanzaban cohetes a distancia desde una trinchera., se lucho cuerpo a cuerpo y fue tan feroz la resistencia de los palestinos, que los soldados israelíes decidieron retirarse, dejando sobre el terreno: 28 muertos, 69 heridos, 34 carros alcanzados. De los palestinos sólo uno de ellos sobrevivió Arafat y en homenaje a esos muyahidines nació Fuerza 17, la defensa personal del presidente palestino.
Mucho antes había acontecido un “accidente” que casi le cuesta la vida en la casa de su familia situada en el casco antiguo de Jerusalén, al lado de las murallas que la encierran. El y su amigo Abu Jiliad (que será años mas tarde asesinado por el Mossad en Túnez) con doce años cada uno, preparaban su primera bomba para expulsar al “invasor sionista”. Algo salió mal y la bomba explotó en sus manos, voló la cocina y media casa; murió un camello que pasaba cerca, Abu Jihad terminó en el hospital y después en la cárcel y Arafat escapó de casa, sin un solo rasguño. Cuando 1967 se produce la guerra de los 6 días con la derrota de todas las fuerzas y ejercito árabe, donde los árabes perderán los territorios de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, el Golan, Sirio y el Sinaí egipcio, para quedar en manos de los judíos. Arafat con la creatividad y espontaneidad que lo caracteriza crea la estrategia de convertir esta derrota en una victoria y llama a la guerra de gerrillas al maltratado pueblo palestino, y un grupo que hasta el momento había sido casi desconocido, llamado Al-Fatah llenará el vacío dejado por tanta deshonra y humillación. Arafat estuvo arrestado en la cárcel militar de Dumeir, a cien kilómetros de Damasco dos veces en 1966 y en espera de ser ahorcado con sus compañeros. La causa de la detención fue la muerte de un agente sirio y otro palestino que pelearon por el control de Al Fatah, la organización de Arafat. Durante los durísimos interrogatorios, el general Hafez Al Assad, entonces ministro de Defensa, sostenía que el prisionero que tenía entre las manos era un agente secreto egipcio. Arafat le mandó una carta feroz diciéndole a Al Assad, que era evidente que él estaba boicoteando la causa palestina por motivos sospechosos y empezó una huelga de hambre que duró trece días. Al decimotercero, mientras hacia el salat, tuvo un colapso. En Damasco no se hablaba de otra cosa más que del ahorcamiento inmediato de todos los prisioneros palestinos. Sin embargo, de manera inexplicable, Al Assad cambió de opinión, liberando a Arafat y a todos sus compañeros. En Febreo 1969 Arafah alcanza la presidencia de la OLP. Organización para la Liberación de Palestina, que en adelante fucionaría con gran independencia respecto a los gobiernos árabes. Mas moderado que la anterior directiva de la OLP el doctor Habache o Nayef Hawatmen, mucho más radicales, fue visto con buenos ojos por la mayoría de los gobiernos árabes. Serán muchos los momentos, en que el líder palestino estará cerca de la muerte, de nuevo el destino lo salvara, como en 1970, Arafat se enfrentó con el ejército jordano en Ammán. Completamente cercado, logró escapar disfrazado de beduino. Arafat al igual que todo el pueblo palestino sueña con su patria liberada de los tiranos sionistas, y la recuperación del orgullo como pueblo humillado, y emprenden una lucha heroica sin cuartes contra los ocupantes de su país , en la lucha desaparecerán los mejores de este pueblo. Y Arafah como no podía ser menos pierde lo mas querido, su bien mas preciado su amor su amada su compañera. Nada Yashruti era morena, con ojos verdes como platos, alta y esbelta. Durante su adolescencia fue elegida Miss Líbano. Se casó entonces con un riquísimo constructor, Khaled Yashruti, que en 1970 murió aplastado por un muro en una cantera. Él había sido miembro activo de la OLP. En su mansión en la rambla de Beirut, Nada recibía personalidades de la política y la cultura. En 1973, Arafat y la joven viuda decidieron casarse. Pasaban juntos todo el tiempo que podían, siendo muy felices, pero de nuevo la muerte rondaba al líder, él que la visitaba casi a diario, ese día en particular no estaba con ella. Los sicarios que habían venido a por el líder se ensañaron con Nada Yashruti , disparando le en el rostro. Ella pagó con la vida su amor por Arafat. Una vez más, algo se interpuso entre él y la muerte. Esta vez, un sentimiento. Todo el Líbano acompañó al líder, siguiendo el cuerpo de la amada en su último viaje, avanzando, todos juntos, cogidos por el brazo, como si fueran un único hombre, un único pueblo, En 1972 el ejército israelí lo sorprendió en Arquib, al sur del Líbano, pero tuvo que retroceder y retirarse. Su salvación se consideró milagrosa. Los servicios secretos israelíes, junto con algunos países árabes, concentraron sus espías para seguirlo en varias ocasiones, la aviación israelí ha destruido edificio donde se creía que Arafath estaba, de donde por suerte a salido minutos antes. Su coche particular, un pequeño “maggiolíno fue alcanzado. Pero él no estaba entre sus ocupantes. Se ha enfrentado a muchas tentativas de asesinato por tierra, mar y aire. También con fuego y veneno
Aun tendrían que sufrir mas el maltratado pueblo árabe, viviendo una terrible guerra civil en el Líbano y de nuevo la humillación de ver otro pueblo árabe invadido por los sionistas. El 6 de Junio de 1974 el primer ministro israelí, Menahem Beguin, y su ministro de Defensa, Ariel Sharon, quieren, darle el golpe de muerte definitivo a los milicianos palestinos y a su jefe Arafat. Entran los judíos en el Líbano con una fuerza de 75.000 hombres, 1.200 tanques y 200 aviones, enfrente se encuentran con tan solo 15.000 milicianos palestinos. En 1978 se enfrentó con el ejercito de Israel en el sur del Líbano, en una batalla cruel en las regiones de Shaquife Irnum. Escapó por el Norte. Arafat en los momentos terribles, se crece como cuando se encontró acorralado1982 en Beirut, fue el peor asedio de toda su vida exceptuando el de la Muqata. Durante el cerco israelí a Beirut. Tel Avi emitió sus órdenes a los servicios de seguridad y militares para detenerlo o asesinarlo. Menabem Beguin, envió una carta al presidente Ronald Reagan, en agosto de 1982, explicándole que la guerra tenía como objetivo cegar la vida del ‘líder de los saboteadores” en Beirut. Dos aviones fueron bombardeados: uno egipcio y otro libio. Arafat no estaba en ninguno de los dos. Varias naves fueron secuestradas, pero él tampoco estaba a bordo Ariel Sharon lo sitió de modo implacable por tierra, mar y aire, cortándole las líneas de comunicación, transporte y abastecimiento. Pero Arafaht promete hacer de la ciudad “el Hanoi y el Stalingrado del Tsahal”. Abu Ammar invitó a sus hombres al martirio y consiguió un triunfo moral por haber resistido noventa días, de cerco de bombardeos feroces, de destrucción sistemática de la ciudad. Que bien aprendieron estos judíos las tácticas de sus torturadores nazis en el cerco de Varsovia. Pero este Arafah al que el destino le tenia, deparadas muchas otras experiencias, de nuevo salva la vida de la tentativa de Sharon de asesinarlo, pues el entonces presidente de los EE.UU Reagan, fuerza a Beguin a aceptar la tregua. Y el plan del enviado norteamericano Philip Habib de evacuar Beirut se lleva acabo. Arafat será el ultimo en salir de Beirut el 30 de Agosto, cuando ya los valientes milicianos palestinos han salido rumbo a Túnez. La noche del 23 de junio de 1983, Intissar Al Wazir, la viuda del asesinado Abu Jihad llamó a Arafat a Damasco para solicitarle un encuentro urgente. Intissar, personaje clave en la Organización para la Liberación de Palestina, que tenía en sus manos todas las redes, nombres y contactos de los hombres que luchaban contra la ocupación de los territorios, fue recibida de inmediato. Ésta contó a Arafat que había sido informada por una fuente de los Servicios Secretos sirios, de que se estaba preparando una emboscada contra su convoy al regreso de Trípoli, en el Líbano septentrional. El momento señalado para el atentado seria durante el pasaje a través de Homs, ciudad en el norte de Siria. “Arafat se echó a reír y dijo que no se preocupaba por ello —recuerda Intissar en Argel—. En un primer momento no me creyó, pero después dijo: ‘Repíteme la historia’. Así lo hice y él respondió: ‘Ok, prometo que no iré”. El convoy fue atacado fuera de Damasco y se ensañaron sobre todo con la limusina blindada con cristales tintados del jefe palestino... ¡Pero él no iba en ella! En el tiroteo, uno de sus guardaespaldas murió y otros nueve fueron heridos por el fuego de las metralletas y las explosiones de granadas anticarro. Cuando Intissar Al Wazir supo del atentado se precipitó a la oficina del líder y lo encontró sano y salvo. Fue expulsado de Siria ese mismo día. La Intifada Tantos reveses acumulados parecían haber acabado con la OLP y con su líder, Arafat a la altura de 1986. La resistencia palestina parecía abocada al caos a una gran violencia donde nuevos grupos hacían su aparición en la escena del conflicto, manejados por intereses de otros países como Siria e Irak, es decir intereses no genuinamente palestinos. En ese momento entro en acción el grupo más cohesionado y numeroso,-y asta entonces el mas callado, de los palestinos, los habitantes de los territorios ocupados: Gaza, Cisjordania y Jerusalén, cuyos habitantes ascendían a cerca de 750.000, 700.000 y 125.000 respectivamente. Una encuesta decía que el 90 por 100 de ellos apoyaba a la OLP, un 71 por 100 era partidario de Yasser Arafat y la gran mayoría estaba de acuerdo con la lucha contra los ocupantes judíos. En 1988 se iniciaba la Intifada, el levantamiento de los palestinos de los territorios ocupados. Una sublevación sostenida por los niños palestinos, armados con piedras, contra uno de los mejores ejércitos del mundo, y Israel recurrió como siempre a la represión militar. Las patéticas escenas de los niños enfrentándose a los soldados dieron la vuelta al mundo, resucitando a la OLP. Eso permitió al Consejo Nacional Palestino, reunido en Argel, proclamar el Estado Palestino a las 1,35 horas del 15 de noviembre de 1988 Tel Aviv se negó a negociar con la OLP y el acuerdo de Argel hubiera laguidecido hasta el olvido si, desde los territorios ocupados, la intifada no hubiera aporreado la conciencia mundial con el testimonio de su sangre. Cuando la intifada de las piedras es asfixiada acarreando varios miles de muertos palestinos, y el apoyo de Arafat y la OLP, a Saddam Hussein en la invasión de Kuwait el 2 de Agosto1 y la posterior derrota de las tropas iraquíes por la coalición dirigida por EE.UU, terminada la Guerra del Golfo, el líder palestino empieza a perder apoyos en el mundo, secándole la financiación los saudíes y de los distintos países del Golfo y por tanto su alejamiento de las grandes potencias y sus contactos internacionales para el apoyo de la causa palestina, parecía que todo se venia abajo. Arafat no desfallecío y continúo trabajando para recuperar su rol internacional como líder e interlocutor de Palestina después de la debacle necesitaba, más que nunca, el apoyo de su gente. Convocó por lo tanto al Congreso Nacional Palestino en el exilio, que sería su nueva ulterior legitimación. La hospitalidad para dicho congreso la brindó Argel a través de su presidente, Chadil Benjejid. Pero el destino de nuevo esperaba a Arafat.El avión presidencial estaba ya en la pista esperando a los huéspedes del líder palestino. El enorme vehículo despertaba desconfianza, quizá por la ausencia de ventanas o por su interior, acolchado con tela de paracaídas y preparado para la guerra. O tal vez por el recuerdo de que fue atacado en el aire por el Mossad y logró escapar. Otro milagro que se realizó directamente en el cielo. A Arafat el viejo Antonov se lo había regalado los rusos. El 7 de septiembre de 1992 no estaba destinado a ser un viaje sereno. Se dirigían a Túnez y debían hacer una parada en Libia para cargar combustible. Pero el destino les tenía preparada una sorpresa: una tormenta. Arafat se encontraba en la cabina de pilotaje; contemplaba la pista invisible entre remolinos de arena y olas ululantes que llegaban al cielo. El avión se comportaba como un tiovivo que había perdido el ritmo. El líder preguntó: “Aeropuerto de Al Khofra, aquí el presidente Arafat, ¿qué nos aconsejáis? La voz, que se cortaba con espasmos, alcanzó a decir: “Presidente, debéis dirigiros más al sur, a 300 kilómetros.., hacia Sarah, allí la tempestad todavía no ha llegado...” La comunicación se interrumpió. El avión parecía una naranja en la licuadora pero Bassam, el piloto, corrigió la ruta hacia el Sur. No fue una buena idea. El viento huracanado alcanzó una velocidad inaudita, Bassam intentó un aterrizaje de emergencia, a ciegas, en el desierto. Apenas les quedaba combustible. “No hay más opciones —dijo— o aterrizamos como sea, o caemos.” La noticia interrumpió los programas de televisión y radio de todo el mundo, el avión que trasladaba a Arafat había desaparecido de todos los radares de África, a la medianoche del 7 de septiembre. En minutos todo se precipitó: el impacto contra el suelo, el avión partido en tres partes y la propagación de un incendio que amenazaba con hacer volar los restos. Y de nuevo aunque sorprendente Arafat salvo su vida. El piloto Bassam que llevaba veinte años con el líder y dos hombres más habían muerto. Después de una larga espera y resignación por parte de los sobrevivientes, un grupo de camelleros libios que habían rastreado el desierto a la búsqueda del avión los encontrarón. Y de nuevo el milagro, el líder esta a salvo. Otra vez surge la mano del destino, que pone al líder otra vez en primera línea de la política internacional. Las posiciones en Oriente Medio se polarizaron a lo largo de 1.991 entre las propuestas árabes: paz por territorios, esto es, el cumplimiento de las resoluciones 242 y 338 de la ONU, y las israelíes: paz por paz: una autonomía transitoria, seguida por una solución permanente de autogobierno en la que Israel ostentaría la defensa y la representación exterior. Convocándose la conferencia de paz para Oriente Medio en Madrid, 30 de octubre de 1991, acontecimiento de relieve mundial porque, por vez primera, después de casi medio siglo de guerras, los israelíes se sentaban a negociar en la misma mesa que los palestinos y que sus vecinos árabes, asistieron entre otros los presidentes de EE.UU y la URSS. La conferencia termino en la mañana del 1 de noviembre, pero las delegaciones aún permanecieron en Madrid 48 horas más, sosteniendo encuentros bilaterales en busca de un lugar y una fecha para seguir negociando. No hubo acuerdo, pues Israel presionaba para continuar en los diversos escenarios internacionales de Oriente Medio, buscando arreglos bilaterales sin mediación internacional ni apremios temporales. Contrariamente, los árabes preferían Madrid o Washington, plazos concretos y una negociación rápida. El presidente de los EE.UU. convoco a todas las delegaciones para el 4 de diciembre en Wachington. Los Israelíes se quejaban de las presiones de los norteamericanos, y estos les amenaban de no recibir los millones de dólares que desde EE.UU. recibe Israel desde la invención de su estado años para ayudas militares. Luego vendrían más encuentros y desencuentros, la segunda Intifada, miles de muertos, más invasiones de los territorios ocupados, más asesinatos selectivos, mas colonos judíos en tierra ajena, destrucción de las casas y las vidas de los palestinos, más detenciones y encierros colectivos, otra vez la miseria y el hambre. La Muqata, más destruida que nunca. En los últimos meses, nuevos intentos por asesinar a Arafat, en esta ocasión con esporas de ántrax en cantidad suficiente como para aniquilar a toda una ciudad. Pero Arafat, muy desmejorado y viejo tratado por los médicos, continúa la lucha al pie del cañón. Con un único objetivo, el mismo que tenia cuando era un niño, el sueño de todos los palestinos ver algún día la bandera de Palestina sobre la murallas de Jerusalén, y poder vivir como seres humanos, en su propia patria. Y en frente francotiradores israelíes, como alimañas esperando su presa, apostados en los techos que rodean la Muqata., carros de combate amenazantes, muros de intolerancia y racismo, asesinos de niño, esperando la venganza de la sangre, bestias con nombre propio Sharon el Shaitan, el asesino de Sabra o Shatila.
Esta posición palestina se basaba en la esperanza de que Iraq, en un futuro próximo, pudiera vencer militarmente a Israel, dado que el Gobierno judío no ofrecía signo alguno de resolver el problema de forma negociada. Por lo tanto, la ocupación militar de Kuwait reforzaba aquella expectativa pues entregaba a Saddam Hussein el control mundial del mercado petrolífero y unos recursos financieros enormes.
- HISTORIA 16. - La tragedia de Oriente Medio: por David Solar (periodista) - La Campaña del Sinai.1956. - La guerra de los seis días I - La guerra de los seis días II. - La Guerra del Yom Kippur. I: El Golan. - La guerra del Yom Kippur. II: El Canal.. - La protección de los Santos Lugares en 1948. por Isidro Gonzáles García (Historiador).- - EL PAIS.La séptima vida de Yaser Arafat: por M. A. Bastenier. - MAS ALLA. ¿ Es Arafat un Elegido?.. - Salvado por la campana.
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