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HISTORIA DE AL-ANDALUS |
PROCESO INQUISITORIAL INSTITUIDO EN CONTRA DE D.COSME ABENAMIR, MORISCO VALENCIANO |
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BOLETIN Nº29 - AGOSTO 2004 |
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Extracto del proceso contra D. Cosme Abenamir, cristiano nuevo de moro, vecino de Benaguacil. En Valencia, á 3 de mayo de 1567, ante el inquisidor D. Jerónimo Manrique, en la Cámara del secreto, pareció el licenciado Oviedo, promotor fiscal del Santo Ofició, y presentó el pedimento del tenor siguiente:
«Muy Reverendos Señores: El licenciado Oviedo, promotor fiscal de este Santo Oficio, ante V. M. parezco y digo: que Don Cosme Benahamir, cristiano nuevo de moro, de veneguacil, esta notado en los libros y registros de este Santó Oficio de haber hecho vida y cerimonias de moro y de haber procurado inducir y persuadir a un cristiano viejo que fuese moro, dogmatizandole la secta de Mahoma, de que le entiendo acusar. A vuestras mercedes pido y suplico le manden prender y secuestrar sus bienes, para que de el me sea fecho cumplimiento de justicia. -El licenciado Oviedo.» Testimonio de Angela, esposa de Jaime Aleman. Confiesa que ella, de diez y seis años de edad, ha hecho ceremonias de moro ayunando el Ramadan; y ha estado al servicio de don Jeronimo de Benamir, en Benaguacil, despues de haber estado tambien en casa de Hacem en Segorbe. En casa del primero ayunaba el Ramadan juntamente con el y con su muger, y con sus hijos Don Cosme, Don Juan, Don Hernando y Doña Grayda; los cuales celebraban la Pascua de los moros vistiendose las mejores ropas que tenian. Lo mismo hacian en casa de Hacem, en Segorbe, casado con Doña Grayda, la hija de Don Jeronimo, que no comian en todo el dia, hasta la noche. La declarante confiesa que no sabe las oraciones, sino unas que dijo en algarabia. Testimonio de Mastre Bernat. Corno encargado en Benaguacil de que los moriscos vayan a misa, tiene por muy cierto que todos ellos hacen cerimonias de moros, habiendo visto que ayunaban el Ramadan de la luna del mes de julio, y celebraban solemnemente la Pascua en agosto, con ayuda de los señores que los protegen contra el Santo Oficio. Aunque nuevamente convertidos, no son ni viven como cristianos, antes siempre se tratan y viven como moros, y agora en estos tiempos señaladamente son peores que nunca, que no les falta sino tocar la trompeta, como hacian antes, para llamar a las mezquitas, porque hacen haciendas en los domingos y fiestas, y tienen los muchachos circuncidados; de manera que son mas moros que nunca. En Valencia, a 23 de mayo de 1565, ante el inquisidor Bernardino de Aguilera, y en la Sala del Santo Oficio, comparecio Gaspar Coscolla, mercader, que vive en la Vall de Uxo en el lugar de Benigafull, y dijo que: «en el lugar de Veo, de la Sierra de Slida, hay un morisco alfaqui, llamado Ayet. En el lugar de Suera, de la misma Sierra de Slida, hay otro alfaqui, llamado Suleyman. En el lugar de Fansara, de la misma sierra de Slida, hay tres alfaquies, nombrados: Eça, que es tenido por muy sabio en su ley, tanto alli como en todo el reyno de Valencia, por lo cual acuden a solicitar sus consejos muchos moriscos, a quienes el resuelve dudas y pleitos, y que sabe leer y escribir nuestra lengua castellana, viviendo en todo como un verdadero moro. El otro alfaqui se apellida Cilim y el tercero Totayal. En la Vall duxo hay los alfaquies siguientes: En el lugar de Beniçaat el alfaqui Seddech. En Azaneta el hijo de Juseff Gerret y el hijo de Fusey Gerret que son primos, hijos de hermanos, mozos de poca edad. En el mismo lugar de Azaneta hay otro morisco, que se dice Picaçent y enseñaba a los muchachos algarabia. En el lugar de Çoneja hay un alfaqui, tambien mozo, llamado Adal, hijo de Homayrnat Adal, los cuales, padre e hijo, enseñaban tambien algarabia En la ciudad de Segorbe hay otro alfaqui llamado Tasin. En la Vall de Sego, en el lugar de Quartel, hay otro alfaqui nombrado Tauret, al cual tienen por grande lector en su arabigo. En la Vali de Almonacir, en el lugar de Gayvel otro alfaqui que se dice Çucen y a este tienen los moriscos por grande hombre en su ley. En el lugar de Almedixar hay un alfaqui, Cilim, al cual los moriscos tienen por muy letrado. En el lugar de Azucuar hay otro, Juseff, hijo del alfaqui Mahoma, que es ya muerto. En el lugar de Albalat de don Jeronimo Vilarrasa, hay otro alfaqui que se dice Çaad. En el lugar de, Muro junto a Cocentayna, hay otro, llamado Xubuch, al cual tienen los moriscos por muy entendido y por uno de los pilares de la moreria del reyno de Valencia, y le tienen en gran opinión los moriscos. A los cuales todos arriba contenidos conoce el testigo y sabe que son alfaquies y viven en su ley de moros y no hacen obra ninguna de cristianos y oyen misa se confiesan ni hacen cosa de nuestra ley. En Castellon de Rugat hay dos alfaquies, Çaat y Modaydet. En el lugar de Carçre hay otro morisco alfaqui, llamado Cilim, al cual tienen por muy entendido en su ley. En Gandia hay otro alfaqui, nombrado Zumilla, al cual tienen los moriscos por muy sabio en su ley y hacen mucho caso del. En la vall de Maranyen hay otro, llamado Talaya, al cual también los moriscos tienen por muy sabio. Y de estos últimos, aunque no los conoce en particular este testigo, se ha informado de muchos moriscos, los cuales le han dicho que todos son alfaquies y hombres sabios en su ley y secta de Mahoma, y que todos viven como moros. Preguntado este testigo (Gaspar Coscolla) por el inquisidor don Jeronimo Manrique, en I.° de febrero de 1567, si sabe o se le acuerda alguna cosa mas contra los arriba nombrados, dijo que: En esto que se pretende de la conversion de los moriscos, lo principal que se había de hacer y entender y tratar había de ser convertir a los señores de los dichos moriscos, porque ellos son causa y les dicen que sean moros, y ansi lo dicen los mismos moros, y este testigo se los ha oído decir; y ansi mesmo han dicho los dichos moriscos a este testigo que en su Alcoran tienen que se conformen con lo que el rey mande, y si el rey les apretare aunque se defendieran lo qué pudieren, empero apretandoles no podían dejar de ser cristianos porque asi lo manda su Alcoran, que obedezcan el mandamiento del rey como el de Dios. Los hijos de Don Jeronimo de Benamir que son don Fernando, don Cosme y don Joan, y un sobrino delIos que se dice don Jeronimo, aunque algunos dellos son familiares del Santo Oficio, son los pilares de la morisma en este reino, porque aunque publican en lo esterior ser buenos cristianos, en lo interior son tan moros como Mahoma; y ansi un dia los susodichos, excepto don Hernando, en el lugar de Benaguacil en el año de 59 o de 6o, le dijeron a este declarante que se maravillaban que sabiendo la verdad no fuese moro; y este declarante les dijo ciertas razones dandoles a entender que su ley era mala y que Mahoma fue como Martin Lutero; y los susodichos disputaban con este testigo dandole a entender que su secta de Mahoma es mejor que la ley de los cristianos; y que ansi mesmo sabe que los susodichos han enviado sus hijos al lugar de la Alfandeguilla para aprender leer y escribir algarabia; y luego dijo que les enviaron a aprender de un alfaqui llamado Abdulmelich que vive en el lugar de Alfandeguilla en la Vall duxo; y los moros tienen en mucha cuenta a los susodichos, y es publico entre los moriscos que los susodichos son moros. Preguntado si sabe quienes son los señores e barones que son causa que los susodichos sean moros, dijo que: El duque de Segorbe y el Almirante y los demas señores y barones, aunque cosa en particular dellos ni de los demas no la sabe, mas de que los moros lo dicen y lo han dicho a este declarante, que los dichos moros dicen que los dichos barones y señores quieren y consienten que ellós sean moros; y ansi converna mucho que los señores y barones fuesen primero convertidos. Al parecer deste declarante, lo que los dichos moriscos Benamires hacen de tener estas familiaturas y ser allegados al Santo Oficio, mas lo hacen por, burlar del Santo Oficio que no por otro buen celo ni fin alguno. En Valencia, a 13 de febrero de 1567, ante el inquisidor Manrique comparecio Mosen Miguel Jeronimo Sampere, presbitero rector de Chiva, el cual dijo que: Ha vistó la villa de Chiva que a don Cosme y a don Joan Abenamires, hermanos, nuevos convertidos de moros, vecinos dé Benaguadil, les tienen muy gran respeto, y tienen grande comercio con moriscos, y les hacen grandes çalemas los moriscos; y al dicho don Joan, cuando viene a Chiva le llaman Ali y le besan la mano y la ropa; y ansi mesmo a don Cosme le llaman nombre de moro, no se acuerda si le llaman Amet o Abrahim; y que es fama publica en Chiva que los susodichos don Joan y don Cosme viven en la secta de Mahoma, y se escandalizan muchas personas de verles traer armas. En Valencia, a 13 de junio de 1567, el promotor fiscal del Santo Oficio presento al inquisidor Manrique el siguiente pedimento: Muy magnificos y muy reverendos señores: El licenciado Oviedo, promotor fiscal de este Santo Oficio, ante vuestra merced parezco y digo: Que en dias pasados pedi e suplique a vuestra merced fuese servido de mandar prender y secrestar sus bienes a don Cosme de Benahamir, vecino de veneguacil, por delitos contra nuestra santa fe catolica por el cometidos, haciendo presentacion de ciertas informaciones que entonces en este Santo Oficio habla; e agora han sobrevenido nuevas probanzas contra el susodicho, de las cuales para el mismo efecto hago fe y presentacion, suplicando que, atento que los mas de los testigos de las dichas informaciones han de ser condenados a galeras, y si la dicha captura e prision se dilatase podria perecer mi justicia. que la susodicha prisión se haga con toda brevedad.—El licenciado Oviedo.» Providencia. — El inquisidor Jeronimo Manrique, habiendo el anterior pedimento, dijo que por cuanto esta dada noticia a los Señores del Consejo de Inquisicion sobre la prision de don Cosme, y no es venida la resoluicion, que este pedimento, juntamente con la informacion que ha sobrevenido contra don Cosme, se envie a los dichos Señores para que provean lo que convenga. En Valencia, a 30 de mayo de 1567, en la Sala del Secreto del Santo Oficio, el inquisidor Manrique mando venir a un hombre que esta preso en las carceles de este Santo Oficio, y preguntado respondio que: De nombre cristiano se llama Juan Bautista, y de nombre moro Amet, natural del Cairo, vecino de Sallent, edad cuarenta años, preso desde ayer. Pasando por Benaguacil conocio a don Cosme de Benamir, de color no muy blanco, bien vestido, con espada; y hablo con el de las tierras de Berberia, muy buenas, que en invierno y en verano dan buenas frutas; y hablaron ambos del Alcoran en terminos que le parecio ser moro don Cosme. En Valencia, a 12 de junio de 1567, en la Sala del Santo Oficio y ante el inquisidor Manrique fue traido un hombre que estaba preso en las carceles secretas, y preguntado contesto que: Se llama Pedro, natural de Tremicen de Berberia, vecino de Buñol, de veinticinco años de edad, preso desde esta misma mañana, a su parecer por haber sido moro y haber creido en la secta de Mahoma, como todos los vecinos de Buñol, que son moros y creen en Mahoma, ayunando el Ramadan y practicando las demas ceremonias de esta religion. En Benaguacil, los Benamires don Cosme, don Juan y don Hernando viven tarnbien como moros y practican las mismas penitencias y ceremonias, habiendo aconsejado a éste declarante que fuese buen moro y no fuese cristiano; y que el dicho don Cosme hizo ir a su casa a una mora hechicera, que los moros llaman nadara, para que hallase un tesoro y perlas que el alcadi su predecesor había enterrado en sitio ignorado; y que el mismo don Cosme leia el Alcoran a su muger y a sus servidores, instruyendoles en la referida secta mahometana y diciendoles que era muy buena. También don Hernando Abenamir, hermano de Cosmé, es gran moro a quien este declarante ha visto hacer la çala y ayunar el Ramadan, como todos los individuos de su casa; y teniendo muger viva, que esta en Benizanon, se ha casado con Victoria Filomena conforme a la enseñanza mora, ante un alfaquí de Benaguacil que enseña las doctrinas mahometanas a los muchachos del lugar. Ademas los dichos Abenamires tienen esclavos, un alarabe y dos negros, tambien mahometanos que ayunan el Ramadan como sus amos. En Castellnou junto a Segorbe ha visto este declarante que hay un muchacho que retajaba o circuncidaba a los muchachos moriscos en Chelva y en otros lugares, por la cual operacion le daban trigo y dinero, y que los retajaba con unas tigeras. En Chiva hay un alfaqui llamado Xixonet que enseña el Alcoran y las practicas mahometanas a los muchachos moriscos. , sucede lo mismo en Bolbayt y otros lugares, en donde hay alfaquies, cuyos nombres cristianos ignora el declarante, todos ya de edad avanzada, menos el Buleylet, que tendrá de treinta a treinta y cinco años, y el cual ejerce oficio de hechiceria invocando demonios y curando o asistiendo a las personas enfermas como medico. En Valencia, a 28 de junio de 1567 en la Sala del secreto del Santo Oficio y ante los inquisidores .Jeronimo Manrique y Juan de Rojas comparecio Pedro Gregorio. preso el día anterior, e interrogado respondio que: Es natural de Marruecos, vecino de Benaguacil, bautizado en Lisboa a la edad de doce años. En Benaguacil todos sus moradores viven como moros en creencias y en practicas o ceremonias, guardando sus Pascuas publicamente, ayunando su Ramadan, y haciendo secretamente en sus casas la çala. Y esto sucede tambien en Beniçano y en otros muchos lugares de este reino. También los hermanos de Benaguacil llamados Benamires son moros, y tienen en estas carceles tres servidores presos, los cuales antes sufriran mil muertes que declarar nada que pueda perjudicar a sus amos. Estos son los señores del lugar, a quienes los demas moros tienen en mucho, y acaso habran instruido los amos a los criados, antes de ser estos presos, para que no dijesen ni confesasen la verdad ante este Santo Oficio. En Valencia, a 21 de mayo de 1567, en la Sala del Secreto de la Iniquisicion y ante el inquisidor Manrique comparecio Francisco Vives, cristiano nuevo de moro de allende, preso en las carceles de este Santo Oficio, y dijo que: Es verdad que el ha sido moro y ha ayunado el Ramadan en compañia de don Hernando y de don Cosme y don Juan de Benamires, hermanos, a los cuales ha visto este confesante ayunar el dicho Ramadan, y que son moros, y que el don Hernando se llama Abrahim de nombre de moro; y que los moros estiman mucho a estos Benamires, porque son caballeros y les favorecen mucho; y que tambien ha visto que guardan sus Pascuas de los moros por el tiempo que caen, y matan las aldeheas para celebrar sus Pascuas; y les ha visto que rezan sus oraciones del alhandu y coluga; y se acuerda ver a don Cosme leer en un libro del Alcoran y en otros libros de moros; y decia el mismo don Cosme al declarante que fuese moro; y cuando leia el Alcoran, delante de este confesante, estaban tambien presentes la mujer y las hijas de don Cosme, que la una tiene 18 años y la otra 15 años, las cuales son moras tambien y hacen vida de tales; que se acuerda que yendo este confesante un dia a casa de don Juan de Benamir, le dijo una moza morisca que no podia entrar porque el señor don Juan estaba haciendo la çala; y que todos los de Benaguacil, desde el primer hasta el último, son moros; y que estos Benarnires hacen mucho mal a los moriscos, porque, siendo tenidos por caballeros y hombres entendidos y de consejo, hacen todo lo que ellos les dicen; y que este declarante fue con don Cosme a la corte y vio que el señor inquisidor Miranda le favorecia mucho, y les ha favorecido a todos ellos para que traigan armas, y les ha hecho familiares del Santo Oficio, y ellos le quieren mucho. En Valencia, a 25 de junio de 1567, en la Sala del secreto y ante el inquisidor Manrique comparecio Iñigo de Mendoza, preso en las carceles de la Inquisicion, cual dijo que: Los Benamires de Benaguacil viven como moros, ni mas ni menos que los demas moriscos, y aun ellos animan a estos para que sean moros. Estando este testigo en el lugar de Muro, que es de moriscos, en el condado de Cocentayna donde vivia un alfaqui, este, cuando murio el padre de los actuales Benamires llamado don Hieronimo, fue llamado por aquellos para hacerles la particion de la herencia segun las leyes y costumbres de los moros; y el alfaqui fue contento de hacerlo asi; y entre otras cosas de la herencia contaron muy gran cantidad de dineros que del dicho don Hieronimo habian quedado en oro y plata; y duroles de contar el dicho dinero dos dias; y el alfaqui les hizo la particion de los dineros segun la ley de los moros, y saco el diezmo de ello aparte para repartirlo entre rescate de esclavos moros y limosna a pobres moriscos; a lo cual mostraron algun reparo los herederos Benamires, porque temian que de este modo se descubriese su gran riqueza y Su Magestad le echase mano. En Valencia, a 14 de mayo de 1567, el inquisidor don Jeronimo Manrique, estando en la Sala del Secreto del San Oficio, sin aguardar al inquisidor Gregorio de Miranha, su compañero, que iba visitando por el distrito, porque ansi.lo mandan los señores de la General Inquisicion, mando llamar y venir a los reverendisimos y magnificos señores don Tomas de Assion, electo arzobispo de Saçer; Bernardino Goniez de Miedes, canonigo de Valencia y arcediano de Murviedro (como a consultores extraordinarios); micer Miguel Gomez de Miedes; micer Cristobal Roig; micer Joan de Aguirre y micer Simon Frigóla, doctores y consultores ordinarios para ver, examinar y tratar lo que se debe hacer acerca de la probanza que hay en este Santo Oficio contra don Cosme Abenamir, cristiano nuevo de moro, de este Reino, vecino de Benaguacil; y despues de haber visto la dicha probanza y tratado sobre ella, fueron de voto y parecer, a saber: don Tomas de Assion, electo arzobispo de Saçer, Bernardino Gomez de Miedes, que por causas y razones y respetos les parecia que se dilatase la prision del dicho don Cosme por algun tiempo; y los señores micer Miguel Gomez de Miedes, licenciado Cristobal Roig, del consejo de Su Magestad, micer Juan de Aguirre y micer Simon Frigola dijeron que atento la persuasion que los dichos don Cosme, don Juan y don Jeronimo Abenamires hicieron a Gaspar Coscolla, disputando con el a manera de dogmatizarle, y por la demas testificacion que hay contra ellos de haber sido moros, que sean presos con secuestro de bienes, por cuanto estos Abenamires son ya doctrinados en nuestra santa fe catolica oyendo sermones y misa, y parece que no milita en ellos la razon que milita en los otros moriscos de no ser catequizados en nuestra fe catolica y no estar instruidos en ella como lo estan los susodichos; y asi mismo conviene que sean presos, y se les de el castigo que sus delitos merecieron, por cuanto traen armas y son familiares del Santo Oficio, y estan obligados a ser buenos cristianos, pues por este respeto se les concedio lo susodicho, engañando como engañan en lo exterior; de mas de que conviene mucho y es necesario para la buena isntruccion de los moriscos, que los dichos Benamires sean quitados de enmedio de ellos; y en el entretanto que esto no se hiciere, aprovechara poco lo demas. El inquisidor Manrique dijo que le parece tan solamente se prenda el dicho don Cosme, con secuestro de bienes; pero por cuanto este negocio es de cualidad y grave, que guardando la instruccion de que los negocios de tal cualidad se consulten con los señores de la General Inquisicion para que estos provean lo que convenga al servicio de nuestro Señor, le parece que se consulte con sus Señorias antes de que se ejecute la dicha captura. En la villa de Madrid a 21 de junio de 1567, habiendo visto los Señores del Consejo de Su Magestad de la General Inquisicion estas informaciones contra don Cosme, don Juan, don Hernando de Abenamir vecinos de Benaguacil, en el reino de Valencia, dijeron: que los dichos don Cosme, don Juan y don Hernando de Abenamir sean presos con secuestro de bienes en forma. En Valencia, a 1º de julio de 1567, los inquisididores Jeronimo Manrique y Juan de Rojas, para ejecucion y cumplimiento de lo mandado por los Señores del Consejo, proveyeron que los dichos don Cosme, don Juan y don Hernando Abenamir sean presos y puestos en las carceles del Santo Oficio con secuestro de bienes, y que para ello se de mandamiento en forma al alguacil del Santo Tribunal. En Valencia, a 28 de julio de 1567, en la Sala del Secreto del Santo Oficio y ante el inquisidor Manrique parecio una muger, que preguntada respondio: Llamarse Francisca, de nombre cristiano, y Fatima, de nombre moro, casada con Francisco Vives, vecina de Benaguacil y residente en este pueblo, hasta que de el la han echado los Abenamires, por sospecha de que su marido Vivas (escrito Vives en su declaracion) habia delatado o confesado contra ellos en el Santo Oficio. Entonces la declarante se fue a Ribarojas, lugar cercano a Benaguacil; pero tambien de alli la hizo salir por la misma causa don Cosme Abenamir, moro como todos sus hermanos, del cual dicen que ha ido a ver al Rey, y otros que ha ido a ver al Papa, y algunos que esta escondido en la Sierra huyendo de la Inquisicion; pero donde esta declarante ha hablado con el es en Ribarojas, lugar en que tambien don Cosme tiene intereses. En 23 de agosto de 1567, el magnifico Francisco de Hermosa, alguacil del Santo Oficio, hizo en persona relacion de haber buscado por si mismo y por medio de otras personas en diversas partes a don Cosme Abenamir, que no se hallo ni le hallaron en Benaguacil, y nadie sabe dar razon de su paradero en las dichas partes. En Valencia, a 2 de diciembre de 1567, Miguel Serrano promotor fiscal del Santo Oficio, presento un pedimento al Tribunal para que, en vista de que el magnifico alguacil ni otros oficiales del Santo Oficio habian podido hallar a don Cosme de Abenamir, fuese este llamado por edictos, para que comparezca ante el Tribunal a defenderse de los delitos de heregia y apostasia que se le imputan. A esta solicitud del promotor fiscal proveyeron en conformidad los inquisidores; y se publicaron los correspondientes edictos. En Valencia, a 12 de enero de 1568, ante los inquisidores Manrique y Rojas, y en la Sala del Secreto del Santo Oficio, parecio don Cosme Abenamir, cristiano nuevo de moro, vecino de Benaguacil, el cual manifesto que estando entendiendo en sus negocios oyo decir que el Santo Oficio de Valencia le llamaba por edicto para que pareciese dentro de cierto termino a dar cuenta o razon de si, cerca lo que seria preguntado, y en obedecimiento viene y se presenta ante sus Señorias para ver lo que mandan hacer de su persona. Y los inquisidores proveyeron que don Cosme sea puesto en las carceles secretas del Santo Oficio, y entregado a Miguel Angel Oñate, alcaide de ellas, el cual se hizo cargo del preso. En Valencia, a 13 de enero de 1568, en la Sala del secreto del Santo Oficio y ante el inquisidor Manrique parecio, mandado sacar de las carceles secretas, don Cosme Abenamir, el cual, previamente interrogado, dijo: Se llama asi, es natural y vecino de Benaguacil, sin ningun oficio, por vivir de su hacienda, de edad de 44 años, preso desde ayer en que el mismo se vino a presentar. Dijo el Pater noster y el Ave Maria pero no supo el Credo ni la Salve; santiguose tan solamente, pues tampoco supo persignarse; era pequeño, segun cree, cuando le bautizaron y le pusieron nombre de Cosme; pero el no lo recuerda ni se tiene por cristiano, sino por lo que se tienen los del reino valenciano, que es ser moros; y que es verdad que se ha confesado algunas veces, y que fingidamente se tenia por cristiano, pero en su corazon nunca lo fue, sino moro, y solo se confesaba por cumplir. Sabe leer y escribir en morisco, pero no tiene mas libros que los de cuentas. Su padre se llamo don Jeronimo de Benamir y su madre doña Angela Peniche de Benamir, ya difuntos. Tiene dos hermanos, que se llaman Hernando y Juan, vecinos de Benaguacil, y una hermana llamada doña Graida, casada en Segorbe con Benet Haçen. Es casado con doña Beatriz Jançor, hija de Jançor, de Alcacar desde hace unos veinte años. Tiene cuatro hijas doncellas por casar, que se llaman doña Angela, doña Jaime, doña Maria y doña Ana; y no tiene mas hijos ni ha sido casado otra vez. Su matrimonio lo hicieron como cristianos y no como moros. Se ha criado en Benaguacil toda su vida, aunque muchas veces ha estado ausente en Castilla, en Aragon, en Valencia y en otras partes, siempre dentro de los reinos de Su Magestad. Hasta aqui el ha sido y se ha tenido por moro, pero de aqui adelante quiere ser cristiano y lo que sus Señorias mandaren. Supo que le iban a prender, por el Santo Oficio, y el lo rehuyo, aunque sin esconderse en casa de nadie ni abandonar los negocios de la suya. Finalmente, no se acuerda de mas sino de que toda su vida ha sido moro y en todos los dias de ella ha hecho las ceremonias religiosas de tal moro. Acusacion fiscaL—En Valencia, a 26 de enero de 1568, Miguel Serrano, promotor fiscal de este Santo Oficio, presento al Tribunal un escrito de acusacion criminal, contra don Cosme Abenamir, que dice asi: «Muy magnificos y muy reverendos señores. = Miguel Serrano, promotor fiscal de este Santo Oficio, ante vuestras mercedes parezco, denuncio y criminalmente acuso a don. Cosme Abenamir, cristiano nuevo de moro vecino de Benaguacil, que presente esta, el cual, siendo cristiano bautizado y tal se nombrando, gozando de los privilegios y libertades que los fieles y catolicos cristianos gozan y deben gozar, y en especial de tener armas aunque son moriscos, las cuales son prohibidas a los otros moriscos del Reino; permitiendosele por la. confianza que de el se tenia, y que ayudaria a la conversion de los otros moriscos del dicho Reino; pospuesto el temor de Dios nuestro Señor y la reverencia debida a su bendita Madre nuestra Señora la Virgen Maria, en vilipendio y menosprecio de nuestra Santa fe catolica y ley evangelica, con la aficion y creencia que tenia a la reprobada secta del perfido Mahoma, ha hecho y cometido los crimenes y delitos de dogmatizador de la dicha secta y de heregia y apostasia siguientes: I.—Primeramente, el susodicho don Cosme, con la dicha aficion y creencia, muchos años ha que en compañia de otras personas cristianas nuevas de moros hacia vida y ceremonias de moro ayunando el Ramadan, guardando y celebrando las Pascuas de los moros, matando aldeheas y vistiendose las mejores ropas, haciendo la çala, rezando oraciones de moros y haciendo las demas ceremonias de moro. Lo cual ha continuado hasta ser preso en este Santo Oficio, y aun es de creer que de presente tiene la dicha intencion de moro, creyendo siempre salvarse en ella. 2.—No solo se ha contentado de tener entendidas mediana y comunmente las cosas de la secta de Mahoma, pero aun con el gran hervor entrañable de moro que tenia, procuro de saber leer y entender el libro del Alcoran de los moros, en el cual solo leen los alfaquies y dogmatistas de la secta. 3.—Despues de haber alcanzado a saber leer en el Alcoran y tener la inteligencia de el, no se contento con saberlo para si, pero aun con el deseo que tenia de ampliar y acrecentar la reprobada secta de moros y confirmar en ella a otros convertidos de moros, y porque no fuesen cristianos, le leia y declaraba el Alcoran, y los exhortaba y animaba a ser moros y no cristianos, lo cual hizo muchas y diversas veces, diciendo que aquello era lo bueno y lo lindo, y lo deçia Mahoma que lo creyesen. 4.—Con su aficion de moro, no solo se contenta con saber lo que toca a su secta, pero aun procura saber y enterarse e informarse de las tierras de allende de moros, por holgarse de entender que su secta esta dilatada y que los moros sean potentees; y habiendo procurado que cierta persona refiriese algunas cosas o capitulos del Alcoran, las alababa con gran aficion. 5.- No se contento con enseñar y dogmatizar su secta a moriscos, y exhortarlos a permanecer en ella, pero aun en compañia de otras personas procuro pervertir a cierta persona cristiana y no de raza de moros y hacerla mora, diciendole que se maravillaba como no se tornaba mora, pues lo entendia y pues la secta de moros era mejor que la ley de los cristianos. 6.—Aunque dicha persona cristiana le contradijo y le advirtio de la falsedad de la secta mora, persevero don Cosme en disputar con aquella ayudado de los de su compañia por atraerse a la dicha persona a su creencia y secta. 7.—Se tiene y los moriscos del Reino valenciano le tienen por principal pilar de la morisma, y le tienen en gran cuenta, le honran, le acatan y favorecen, y es tenido por principal consejero de los mismos moriscos, y estos siguen sus consejos con grande determinacion. 8.—Despues de muerto su padre, envio por cierto alfaqui que habia sido alcadi, y le trajo a Benaguacil para dividir entre el y su hermanos a la usanza morisca los dineros que su padre dejo; y venido y habiendo partido los dichos dineros, el alfaqui sacaba el diezmo para rescatar cautivos moros y dar limosnas a moriscos; a lo cual don Cosme y otros, por recelo de que Su Magestad llegase a entender la gran cantidad de dinero que tenian, no dieron lugar a la deduccion del diezmo, aunque todavia el alfaqui se fue con una parte del dinero que tenia entre las manos. 9.—Dandose don Cosme a sortilegios y hechicerias, hizo venir de la Vail-delda una invocadora de demonios, que los moros llaman nadara, para que le hallase y sacase un tesoro que el alcadi predecesor de don Cosme habia puesto bajo de tierra. 10.—Por estar el mismo don Cosme notado de los dichos crimenes de heregia en los libros y registros de este Santo Oficio, a pedimento del promotor fiscal fue mandado comparecer ante este Santo Oficio, y aunque se le notifico el dicho mandamiento no quiso obedecer, antes rehuyo hacerlo por recelo y temor del castigo que merecia. 11.—Aunque por este Santo Oficio se hicieron muchas diligencias para prender a don Cosme, no pudo ser habido, y vista su rebeldia fue necesario, a pedimento del promotor fiscal, llamarle por edicto, que pareciese en este Santo Oficio, con censuras publicas. 12.—Despues de citado por edicto con censuras publicas, ha perseverado mucho tiempo en su rebeldia y contumacia. 13.—Aunque confeso ser bautizado, como lo es, ha dicho ante vuestra merced que no se tiene por tal ni por cristiano. 14.—Muchas veces se ha confesado ficta y simuladamente, por cumplir con los cristianos. 15.—Aunque preguntado, ha negado y encubierto las personas y lugares donde ha estado recogido y con quienes ha comunicado y dadole mantenimientos el tiempo que ha estado huido y ausentado; y conviene hacer diligencias para que se entienda la verdad y se sepan los culpados en ello, porque de disimularse se seguirian muy grandes inconvenientes. Ha hecho y cometido otros muchos mas delitos de dogmatista de la dicha secta y de heregia y apostasia, que protesto decir y allegar en la prosecucion de esta causa, porque pido a vuestras mercedes manden proceder contra el susodicho, pronunciandolo por dogmatizador, herege, apostata, y por ello haber caido e incurrido en confiscacion y perdimiento de todos sus bienes; mandandolos aplicar a la Camara y fisco de Su Magestad desde el dia y tiempo en que cometio los dichos delitos; relajando su persona a la justicia y brazo seglar; declarando ser inhabiles sus descendientes; y sobre todo pido entero cumplimiento de justicia, y el Santo Oficio de vuestras mercedes imploro. Otrosi, pido que si mi probanza no fuere habida por bastante, el susodicho don Cosme por vuestras mercedes sea puesto a cuestion de tormento, hasta que de el se entienda la verdad.» En contestacion a la anterior acusacion dijo don Cosme: «Que por virtud de un privilegio que Su Magestad, le ha concedido a el y a sus hermanos, ha podido traer y traen armas. Es verdad que ha sido familiar del Santo Oficio, pero que ha devuelto la familiatura, que a el se la dieron sin pacto ninguno como concesion de Su Magestad. Es verdad que ha vivido como moro desde que tiene entendimiento hasta la ora presente, pero que de aqui adelante quiere ser buen cristiano. Verdad es tambien que sabe leer y escribir en arabigo, pero lo que entiende en el libro del Alcoran es muy poco o nada, y por tanto nunca ha enseñado la doctrina en el contenida, ni ha inducido a nadie a que sea moro. Respecto a los capitulos 4.º, 5.° y 6.° de la acusacion fiscal, dijo que los negaba en absoluto. Por lo tocante al 7.° manifesto que es verdad que el es hombre principal y por tal le tienen los moros del reino valenciano, en atencion a haber servido a la corona de Aragon y de Castilla, de cuyos reyes ha recibido mercedes. Respecto a los capitulos 8.° y 9º negolo en ellos contenido. Respecto al 10° dijo que es verdad que el cura de Benaguacil le notifico que los inquisidores le llamaban, pero que el no vino por miedo a que por su poco saber le prendiesen, y se estuvo en su casa cuidando de sus negocios, sin recibir de nadie favor ni ayuda para esconderse, hasta que, viendo que los inquisidores insistian en llamarle por medio de edictos con censuras publicas, el creyo conveniente presentarse. Al capitulo 13.° y 14.° contesto que el se tiene por bautizado y por lo que se tienen todos los moros del Reino, siendo verdad que el se ha confesado fingidamente por cumplir.» Publicacion de los testigos que deponen contra don Cosme Abenamir. 1°—Un testigo jurado que depuso a 10 de marzo de 1556 dijo: Que estando en ciertas casas de Benaguacil y Segorbe, en Benaguacil por tiempo de tres años, en las dichas casas ayunaba el Ramadan con ciertas personas que nombro, y no comian en todo el dia hasta la noche, y veia como celebraban las Pascuas de los moros vistiendose las mejores ropas que tenian; las cuales ceremonias hacian creyendose salvar en la secta de Mahoma; y entre aquellas personas estaba don Cosme Abenamir. 2.°—Otro testigo jurado, que depuso en abril de 1560, dijo que teniendo cierta persona cierto cargo en la villa de Benaguacil mas de veinte años, ha entendido y visto que los moriscos de alli en todo el dicho tiempo, que no son ni viven como cristianos, antes siempre se tratan y viven como moro y agora en estos tiempos señaladamente son peores que nunca, que no les falta sino tocar la trompeta como hacian antes para llamarse a las mezquitas, porque hacen haciendas en los dias de domingo y fiestas. 3º—Otro testigo jurado y ratificado, que depuso en el mes de mayo de 1565, dijo que don Cosme y otras personas que nombró son pilar de la morisma en este Reino, porque aunque publican en lo exterior ser buenos cristianos, en lo interior son tan moros como Mahoma; y asi un dia el dicho don Cosme y las dichas personas, en Benaguacil y hacia el año de 1560, digeron a cierta persona que se maravillaban que sabiendo la verdad no fuese moro; y dicha persona les contesto ciertas razones, dandoles a entender que su ley era mala, y que Mahoma fue como Martin Lutero; y los susodichos disputaban, dando a entender que su secta de Mahoma era mejor que la de los cristianos; y ansi mesmo sabe que los susodichos han enviado sus hijos a la Alfandiguilla para que aprendan a leer y escribir en arabigo de cierto alfaqui que nombro; y los moros tienen en mucha cuenta a los susodichos, los cuales son moros, segun es publico entre los moriscos; y decian a la dicha persona que fuese moro, y se espantaban de el como siendo tan entendido no era moro; y al parecer de la dicha persona don Cosme y los demas tienen familíaturas y son allegados al Santo Oficio, y mas lo hacen por burlar de el que no por otro buen celo y fin alguno. 4.°—Otro testigo jurado, que depuso en un dia de febrero de 1567, dijo haber visto que, en cierto lugar, a don Cosme y a ciertas personas convertidas de moros les tienen muy gran respeto, y tienen gran comercio con moriscos, y les hacen grandes çalemas, y tienen nombres de moros, y es fama publica que viven en la secta de Mahoma, y causan escandalo por traer o trayendo armas consigo. 5.°—Otro testigo jurado, que depuso en un dia de junio de 1567, dijo que pasando cierta persona por Benaguacil y estando en la calle sentado en un banco, acerto a pasar por alli un hombre (don Cosme) que tomo asiento a su lado y le pregunto a este testigo de donde era, y si era buena su tierra y que tierras habia andado; y este testigo contesto, a don Cosme de Abenamir, que habia estado en ciertas partes de Berberia, tierra muy buena que daba fruta abundante en verano y en invierno. Y tambien pregunto don Cosme a este testigo si sabia el Alcoran y le contesto afirmativamente diciendole algunas de las cosas que dicho libro contiene y que don Cosme califico de buenas. 6.º- testigo jurado, que depuso en un dia de junio de 1567, dijo que se acuerda que en Benaguacil don Cosme y otras ciertas personas viven como moros, a quienes a visto ayunar el Ramadan y hacer la çala, y aconsejaban este testigo que fuese buen moro y no fuese cristiano; y que don Cosme hizo venir de la Val de Elda una muger hechicera llamada Nadara por los moros, a la cual tenia en casa para que le hallase un tesoro y lo sacase de bajo de tierra; y que el mismo don Cosme es gran moro y trataba con ciertas personas de la secta de Mahoma, cuyo Alcora leia delante de otras personas diciendoles que aquel libro era bueno y lindo, escrito por Mahoma y digno de que lo creyesen. 7.º Otro testigo jurado, que depuso en un dia de junio de 1567, dijo que ha visto publicamente a don Cosme Benamir y a otras personas que viven como moros, y guardan las Pascuas de los moros, y comen carne al alquible, y tiene nombres de moros, y estos los tienen en mucho; y el testigo sospecha que ciertas personas venian al Santo Oficio impuestas o instruidas para que no digesen contra aquellas nada que pudiese perjudicarles. 8.°—Otro testigo jurado, que depuso en un dia de mayo de 1567, dijo que cierta persona ha ayunado el Ramada en compañia de don Cosme y de otras personas, que son moros, y que estos estiman en mucho a las dichas personal y les favorecen mucho, y les ha visto que guardan su Pascuas de los moros por el tiempo que caen, matan aldehas para celebrar las Pascuas, y rezan sus oraciones del alhandu y coluga; y se acuerda este testigo haber visto don Cosme Abenamir leer en un libro del Alcoran y en otros libros de moros, y persuadir a cierta persona para que fuese moro; y que cuando leia el Alcoran era delante de otras ciertas personas que lo escuchaban; y don Cosme y las dichas personas son las que hacen mucho mal a los moriscos, porque estos tienen a aquellas por caballeros y por hombres entendidos y de consejo, que son obedecidos en todo lo que hacer mandan, y que engañan a los cristianos, y si son amigo de la Inquisición es por guardar lo que tienen. 9.°_ Otro testigo jurado, que depuso en un dia de junio de 1567, dijo que conoce en Benaguacil a don Cosme y a ciertas personas, los cuales viven como moros, ni mas ni menos como los otros moriscos y aun aquellos animan a estos para que sean moros, segun alli se dice publicamente; y que este testigo ha oido decir que cuando murio el, padre de don Cosme, enviaron a llamar a un alfaqüi para partirles la herencia; y se hizo la particion segun la ley de los moros y segun la cunaxara de 1o moros; y el alfaqüi saco el diezmo del dinero para repartir entre el rescate de esclavos moros y la limosna a pobres moriscos, pero los herederos habian dicho que no querian consentir porque no se descubriese el mucho dinero que tenían y sobre el cual su Magestad pondria la mano; y entonces el alfaqui se llevo cierta cantidad de dinero. 10.º Otro testigo jurado, que depuso en un dia de julio de 1567, dijo que en Ribarrojas, junto a Benaguacil, estaba don Cosme de Benamir y otra persona, y yendo alli a vivir otra cierta persona, la echaron de alli, y le dijeron que la echaban a causa de que otra cierta persona habia dicho algo contra ellos en el Santo Oficio; y el don Cosme y sus hermanos son moros y viven como tales, y los demas moros los tienen en mucho. 11.º_Otro testigo jurado, que depuso en un dia de agosto de 1567, dijo que sabe y ha oido decir por muy publico que anda huido y ausentado del Santo Oficio don Cosme de Benamir. viendo que habian preso a un criado suyo. En Valencia, a 13 de julio de 1568, en la Sala del Santo Oficio y ante el inquisidor Manrique fue mandado entrar y entro micer Pellicer abogado de don Cosme Abenamir, y estando este tmbien presente, el inquisidor hizo relación al letrado del estado de esta causa, y mando que se le leyese la publicación de los testigos, y siendole leida, el letrado aconsejo a su defendido que acabase de decir la verdadera defensa, y que si no tenia mas que decir y se queria defender, estaba presto y aparejado de defenderle, y le dio la orden que habia de tener para hacer sus defensas. = A esto don Cosme contesto que ya tiene dicha y confesada la verdad, y que no tiene mas que añadir, ni quiere alegar ni decir cosa alguna, ni quiere defenderse. En Valencia, a 15 de julio de 1568, los inquisidores proveyeron y mandaron que, atento que la causa de don Cosme esta conclusa, y por haber estrechura de carceles en razon de la obra que en ellas se hace, y por otros justos respectos, el susodicho sea dado en fiado con fianza de dos mil ducados para los gastos de este Santo Oficio. Y para el secreto, prometio guardarlo, y con esto fue llevado a la carcel de los familiares. En el mismo dia, don Cosme Abenamir prometio tener carcel y arresto en la ciudad de Valencia, no salir de ella, y presentarse a todo mandado de este Santo Oficio siempre que fuese mandado sopena de excomunion mayor y de dos mil ducados para los gastos de este Santo Oficio. Y parara ello se obligo en forma con todas las clausulas necesarias, y dio por fiadores a la dicha cantidad de dos mil ducados a los nobles don Francisco Carroz de Vilarig, señor de Çirat, y a don Pedro Carroz su hermano, los cuales siendo presentes dijeron que hacian la dicha fianza y principal obligacion juntamente con el dicho don Cosme Abenamir y sin el et in solidum a todo lo susodicho, y para ello se obligaron en forma con todas las clausulas necesarias e oportunas, y se sometieron todos al foro e jurisdiccion del Santo Oficio. Votos.—En la Sala del Secreto de la Inquisicion de Valencia, a 25 de mayo de 1571, estando en la audiencia de la tarde el inquisidor don Juan de Rojas y micer Agustin Frexa, doctor en todos derechos, ordinario de Valencia, micer Miguel Gomez Miedes, micer Cristobal Roig, micer Faust Joan de Aguirre, y micer Simon Frigola, todos doctores y consultores de Santo Oficio, que para lo infrascripto fueron llamados, despues de haber visto y diligentemente examinado este proceso de don Cosme Abenamir, todos unanimes y conformes fueron de voto y parecer que con el dicho don Cosme se hagan audiencias, para que mas clara y abierta mente diga y declare lo que contra el esta probado y el ha empezado a confesar1. Pedimento del promotor fiscal.—En 26 dejunió de 1571, y ante el inquisidor Juan de Rojas, el promotor fiscal presento el siguiente pedimento: «Muy magnificos y muy reverendos señores: El doctor Jaime Perez, promotor fiscal de este Santo Oficio, ante vuéstras mercedes digo: Que por cuando don Francisco Carroz de Vilarig, señor de Çirat, y don Pedro Carroz su hermano, vecinos de Valencia, tienen tomado de mano de vuestras mercedes a su cargo y afianzado a don Cosme Benamir segun consta por auto publico a que me refiero; y por cuanto a mi derecho convenga que el dicho don Cosme sea réstituido en este Santo Oficio, pido y suplico a vuestras mercedes sean servidos de mandar a los dichos don Francisco y don Pedro Carroz hermanos, que dentro de breve termino restitituyan en manos y poder de vuestras mercedes al don Cosme Abenamir, y no lo haciendo les manden condenar en la pena de los dos mil ducados contenidos en el dicho auto de obligacion; y sobre todo pido justicia, y el Santo Oficio de vuestras mercedes imploro. —El doctor Perez.» Providencia.—El inquisidor Juan de Rojas, habiendo visto el anterior pedimento, proveyo que se intime, notifique y mande a don Francisco y a don Pedro Carroz, fiadores de don Cosme Abenamir, que dentro de seis dias restituyan y entreguen en este Santo Oficio la persona de don Cosme, so las penas a que estan obligados de dos mil ducados para los gastos de este Santo Oficio. Contestacion de los fiadores. — “Ilustres y muy reverendos señores: D. Francisco Carroz de Vilarig y don Pedro Carroz hermanos no pueden presentar la persona de don Cosme de Benamir, porque, como es notorio, esta muchos meses ha en Madrid tratando negocios con el ilustrisimo y reverendisimo señor Cardenal Inquisidor General y señores del Supremo Consejo; y ansi para avisarle y hacerle venir son menester mas de treinta dias. Suplican por tanto a Vuestras Señorias sean servidos admitirles a dar sumaria informacion de testigos sobre dichas cosas, y constando ser asi alargarles el plazo para presentar la persona del dicho don Cosme.—Valencia 8 de junio de 1571.» Providencia.——En Valencia, a 9 de junio de 1571, el inquisidor Juan de Rojas proveyo, atento que le consta que don Cosme Abenamir esta en la Corte de Su Magestad, que daba e dio doce dias de termino a los fiadores de don Cosme para presentarlo en este Santo Oficio. Mandamiento de la Suprema.-- «Reverendo Señor: Aqui se han quejado por parte de don Cosme de Abenamir, vecino de Benaguacil, diciendo que estando compuesto y concertado sobre todos sus negocios, agora de nuevo procediais contra el y sus fiadores, para que le vuelvan a la carcel. Sobreseereis de llamar al dicho don Cosme y de compeler a sus fiadores para que lo presenten; e informarnos heis de la causa porque le mandais llamar, y porque compeleis a sus fiadores para que lo presenten.—Guarde nuestro Señor vuestras reverendas personas. De Madrid 18 de junio de 14712 Ad mandata p. v.—EI licenciado don R.° de Castro. — El licenciado Francisco de Soto, El licenciado Juan de Ovando.—El licenciado Hernando de Vega de Fonseca. = A los reverendos señores inquisidores apostolicos contra la heretica pravedad y apostasia de la cuidad y reino de Valencia.» Otro mandamiento de la Suprema. --«Reverendos señores: Aqui se ha visto la relacion que enviasteis; y en las causas de don Cosme y don Juan de Benamir cumplireis lo que os esta ordenado por el Consejo, y no los prendereis ni llamareis al Santo Oficio hasta que envieis aqui sus procesos y se os ordene lo que debiereis hacer. ——Guarde nuestro Señor vuestras reverendas personas. De Madrid 7 dejulio de 1571.-Ad mandata p. v.—El licenciado don R.° de Castro.— El doctor Gaspar de Quiroga.— El licenciado Francisco de Soto Salazar.—El licenciado Joan de Ovando. =A los reverendos inquisidores apostolicos en la ciudad y reino de Valencia.» Otro mandamiento de la Suprema.—«Muy reverendos señores: Aqui se han visto los procesos contra don Cosme de Abenamir y don Joan de Abenamir, hermanos, cristianos nuevos, vecinos de Benaguacil, y se os vuelven con esta para que, conforme al votado en ese Santo Oficio en los dichos procesos en 25 de mayo del año pasado de 1571, hagais parecer en ese Santo Oficio a los susodichos y los examineis muy particularmente, haciendoles las preguntas y repregúntas (sic) necesarias para averiguacion de la verdad, cerca de o que cada uno de ellos esta testificado y acusado e ha confesado, teniendo en ellos las audiencias que os pareciere convenir. Y con lo que de esta diligencia resultare, tornareis a ver los dichos procesos con ordinario y consultores; y sin ejecutar lo que en ellos acordaredes, los enviareis al Consejo avisando si los susodichos o alguno de ellos tienen en su poder los titulos de familiares del Santo Oficio que se les habian dado, y si usan de ellos al presente, y por cuya orden se les dieron cuando fueron nombrados por familiares.—Guarde nuestro Señor vuestras muy reverendas personas; en Madrid 3 de setiembre de 1577.- Ad mandata p. v.—El licenciado Hernando de Vega de Fonseca. -El licenciado Temino.-El licenciado Geronimo Manrique.— El licenciado Salazar. = A los señores inquisidores de Valencia .” Pedimento del promotor fiscal.-- «En Valencia, a 5 de noviembre de 1577, y ante el inquisidor Pedro de Çarate, el promotor fiscal Jaime Perez presento el pedimento del tenor siguiente: Ilustres señores: El doctor Perez, promotor fiscal de este Santo Oficio, ante vuestras mercedes digo: que por cosas tocantes al servicio de Dios nuestro Señor y de este Santo Oficio, con provision de vuestras mercedes fue mandado personalmente a don Cosme de Benamir, cristiano nuevo de moro vecino del lugar de Genoves, que dentro de seis dias pareciese ante vuestras mercedes sopena de excomunion mayor y de cien ducados. Al cual mandamiento, dentro del dicho termino ni fuera de el, no ha querido obedecer, segun consta de los autos, de los cuales hago presentación. E instando yo con mi pedimento contra el dicho don Cosme, como a inobediente fuese declarado por descomulgado y haber incurrido en la pena de los cien ducados. Vuestras mercedes, queriendo usar con el dicho don Cosme de benignidad y clemencia, proveyeron que fuese vuelto a llamar mandandole que dentro de cuatro dias pareciese ante vuestras mercedes. El cual mandamiento, por haberse ausentado don Cosme, fue notificado a su mujer, suegra y cuñado hallados en su casa a 31 de octubre proximo pasado. Y como los dichos cuatro dias hayan pasado y el don Cosme no haya parecido, le acuso la rebeldia y suplico que esta me sea admitida, y el susodicho sea publicado por descomulgado, y haber incurrido en la pena de los cien ducados como rebelde e inobediente.» Providencia.—<En la Santa Inquisicion de Valencia, a 17 de diciembre de 1577, estando en ella los inquisidores Pedro de Çarate y Joan de Zuñiga, habiendo visto los mandamientos que se han hecho a don Cosme Abenamir para que paresciese en este Santo Oficio, y las notificaciones de ellos hechas al mismo don Cosme en su persona y casa, y la rebeldia y contumacia que ha tenido en no obedecer ni cumplir lo que le esta mandado, dentro del termino en los dichos mandamientos contenido, y lo pedido por el fiscal, proveyeron y mandaron que se de denunciatoria contra el dicho don Cosme, y se envie un alguacil que le saque prendas en la cantidad de los cien ducados de la pena y costas del que fuere, y se de comision para que si hallare la persona del dicho don Cosme, le traiga preso ante este Santo Oficio.» En Valencia, a 24 de diciembre de 1577 Miguel Angel Oñate alcaide de las carceles del Santo Oficio, confeso haber recibido de Miguel Serrano, nuncio(?), la persona de don Cosme Abenamir, y se dio por entregado de él para meterle preso en una carcel secreta. Fue reconocido el susodicho don Cosme, y se le hallaron cien reales castellanos, que se dieron al despensero para alimentos del preso En la Santa Inquisicion de Valencia, a 7 de enero d 1578, ante los inquisidores Pedro de Çarate y Joan de Zuñiga presentose Miguel Serrano con un escrito en que manifestaba haber cumplido el mandato de sus Señorias trayendo preso a don Cosme Abenamir; y [que] los cien ducados, por no haberlos hallado ni ropa que los valiese, no los trajo. Lo que hizo fue que un cuñado de don Cosme, llamado Vicente Baya, mercader, persona llana, se constituyera en depositario de los cien ducados para acudir con ellos al receptor del Santo Oficio en 23 del mismo mes de enero. En la audiencia que se tuvo a 11 de enero de 1578 y ante el inquisidor Pedro de Çarate fue mandado sacar de su carcel don Cosme Abenamir, el cual bajo juramento y previamente interrogado contesto: Que ahora se habia casado en Gandia y vivia en el Genoves, porque le tenia arrendado, y despues se habia ido a vivir a Benifairon en la Vali de valdigna, porque alli tiene casa de su muger, y le trajo preso Serrano la vispera de Navidad, que le prendio en su casa, y que es de edad de 55 a 6o años, y que es pobre caballero, que ignora la causa de su prision. En otra audiencia de fecha 16 de enero, el mismo don Cosme dijo que en años anteriores habia estado procesado y preso en el Santo Oficio, pero que ya lo habian perdonado don Diego de Espinosa, inquisidor general, y los señores del Consejo de la Santa general Inquisicion don Rodrigo de Castro, don Francisco de Soto Salazar, don Hernando de Vega, don Joan de Ovando, y el licenciado relator Arenillas, le dieron once despachos de ello, poco mas o menos, que trajo a este Santo Oficio y entrego al inquisidor Juan de Rojas, porque el inquisidor Soto Calderon estaba a la sazon en Teruel con el duque de Segorbe; y vistos los despachos por el inquisidor Rojas, aunque estaban ya hechos los tablados para celebrar el auto de fe, dijo a este confesante y a su hermano don Juan Abenamir, que se fuesen en hora buena a sus casas, que ya estaban perdonados, y el no tenia ya nada que hacer con ellos. Y asi se fueron a sus casas; y despues se han celebrado muchos autos de fe en este Santo Oficio y a este ni a su hermano les han dicho cosa alguna. Preguntado sobre que fue el pleito que tuvo con el fiscal de este Santo Oficio, y porque estuvo preso en las carceles inquisitoriales, contesto que no se acuerda de ello bien, por lo cual se remite al proceso, y que de todo ello esta perdonado. Fuele dicho que se le leera el proceso que tuvo con el fiscal de este Santo Oficio, para que se acuerde de lo que en el hay y pueda responder a lo que se le preguntare; pero contesto que el esta ya perdonado de cualquier pena y culpa que hasta aquel tiempo del perdon tuviere o tenia, y que por tanto nada tiene que responder ahora al proceso. Fuele dicho que no se tiene intento de tocar en nada de su perdon, ni perturbarsele, ni en la merced que dice tiene del Ilustrisimo Señor Inquisidor General y señores de la Santa General Inquisicion, antes se le conservara y guardara con muy entera voluntad, a el y a los demas que le tuvieren; y con este presupuesto se le leera su proceso, y el tiene obligacion de responder. Y habiendosele leido la primera audiencia que con el se tuvo en este Santo Oficio en 13 de enero de 1568, con todo lo demas de su proceso hasta que el negocio se recibio a la prueba, todo de verbo ad vebhurn. Y por el don Cosme Abenamir entendido, dijo que de este proceso y de cualquier otro que en este Santo Oficio con el se haya tratado y de todo lo que ha errado hasta el dia que le perdonaron, este confesante esta perdonado y tambien su hermano don Joan Abenamir, por Su Magestad el Rey Felipe nuestro señor y por el Ilustrisimo Señor Inquisidor General y señores del Consejo de Su Magestad de la Santa General Inquisicion. Fuele dicho que en la primera audiencia, que con el se tuvo, dijo y confeso que habia sido moro toda su vida y habia hecho todas las ceremonis de moros, diga y declaro ahora en particular la vida y ceremonias que hizo en el tiempo que fue moro; a lo cual contesto que ya este confesante esta perdonado de cualquier pena y culpa que tuviese y por su proceso constase. de haber sido moro y de todo lo que esta escrito, y que no tiene que responder ahora por consiguiente. Preguntado si, despues de haber confesado que fue moro, ha sido absuelto de la excomunion en que habia incurrido por ello, y si ha sido reconciliado a la Santa Madre Iglesia, y si ha abjurado los errores que habia tenido; contesto que el hizo lo que le mandaron el señor Inquisidor general, los señores del Consejo y los señores inquisidores de Valencia, que fue traer los recaudos que de Corte le dieron, los cuales el a su vez entrego al inquisidor don Joan de Rojas, el cual despues de haberlos visto dijo a este confesante que se fuese a su casa pues que ya estaban perdonados el y su hermano don Juan de Abenamir, y que estaban perdonados de pena y de culpa. Fuele dicho que lo que se le pregunta y el intento porque se le pregunta no es para perturbarle en nada el perdon, sino para bien y provecho de su anima y conciencia; a lo cual contesto que el ha seguido el orden que le han mandado, y no puede decir a los señores inquisidores lo que han de hacer, siendo como son el espejo del mundo. Fuele dicho que se le leera todo lo que resta leer de su proceso, y las confesiones que en el hizo hasta la audiencia de 15 de julio de 1568. que salio de las carceles de este Santo Oficio; y despues de habersele leido contesto que ha oido y entendido todo lo que se le ha leido, y que dos firmas de algarabia que en el proceso le han sido mostradas son suyas, y que de todo lo que hay en el proceso repite que esta ya perdonado, asi por parte de Su Magestad como por parte del Inquisidor General, de los señores del Consejo y de los inquisidores de Valencia que a la sazon eran. Fuele dicho que, segun resulta de todo su proceso, el confesante no esta absuelto de la excomunion ni ha abjurado de los errores de la secta de Mahoma que cometio antes del perdon, y esto es necesario para la salvacion de su anima; y para hacerse cumple que la confesion suya sea muy cumplida de todos los delitos y ceremonias que cometio en el tiempo que fue moro, y donde, y cuantas veces, y con que personas hizo las ceremonias de la secta de Mahoma que tiene confesadas haber hecho en el tiempo que era moro, porque esto es lo que cumple al bien de su anima y descargo de su conciencia, y para que de todo en todo goce de la gracia y merced que Su Magestad y el Santo Oficio le han hecho, pues no se pretende quitarle nada del dicho perdon, antes aprovecharle mas; y no haciendolo de voluntad, como le esta dicho, parece que se quiere quedar en la excomunion de que esta ligado, y tambien en los mismos errores: a lo cual contesto que, como ya tiene dicho este confesante, ha sido perdonado por Su Magestad y por el Santo Oficio de toda y cualquier cosa en que haya errado, y asi no tiene nada que confesar, ni siquiera necesita ni quiere letrado que le defienda en un proceso de que ya ha sido perdonado, aunque por fin desea, en vista de la insistencia de los inquisidores, que se le nombre un abogado que le aconseje y defienda. En la Inquisicion de Valencia, a 31 de enero ec 1578, y ante el inquisidor Pedro de Zarate, comparecieron don Cosme Abenamir, preso en las carceles del Santo Oficio, y miçer Cristobal Pellicer, abogado, al cual le fue di que en la causa contra don Cosme este ha solcitado su ayuda y consejo, y asi se le leera lo que ahora de nuevo en este proceso se ha hecho, para que habiendolo oido y entendido aconseje a don Cosme lo que cumple al beneficio de su anima y conciencia. Y despues de habersele leido a miçer Cristobal Pellicer todo lo que don Cosme Abenamir dijo y respondio en las audiencias que con el se han tenido en los dias 11 y 16 de este presente mes, y por el Pellicer entendido, este trato y comunico con su defendido don Cosme, a quien advirtio y mucho amonesto que se allane y diga y confiese la verdad enteramente de todo lo que convenga al bien de su anima, pues eso es tambien lo que conviene al buen despacho de su negocio, mayormente en tribunal de tanta verdad y rectitud, persuadiendole con muchas y muy buenas razones, pues lo que en este Santo Oficio se pretende es el beneficio de su absolucion y perdon. En la Inquisicion de Valencia, a 7 de febrero de 1578, y ante el inquisidor Pedro de Çarate fue traido de las carceles secretas don Cosme Abenamir, el cual declaro que ya sabe muy bien el Credo, la Salve Regina y las demas oracione de cristiano, las cuales todas dijo en latin y en romancé bien dicho, incluyendo en ellas el Pater noster; que desde que fue perdonado hizo en adelante vida de cristiano; que le pesa de haber nacido en casa de moros y de padres moros, y quisiera mucho haber nacido de cristianos viejos y en casa de cristianos viejos, porque fuera mejor para su anima y para su cuerpo; que su madre le enseño que habia de hacer la çala y ayunar los meses del Ramadan, que era treinta dias en un año, no comiendo sino de noche durante aquellos treinta dias; que su misma madre le enseño que creyese y tuviese un solo Dios, y que Santa Maria era virgen y santa, empero que no era madre de Dios; y que nuestro Señor Jesucristo era hijo de Dios y profeta de Dios, que en todo cuanto habia dicho, habia dicho verdad, y que quien no creia lo que Jesucristo decia, tenia pecado; que asi mismo su madre le decia que Mahoma era profeta de Dios, que en todo decia verdad, y quien no lo creia tenia pecado; y que haciendo el çala habia de rezar las oraciones de alhandu li lei y colahuad ; y que el çala le habia de hacer cuando le pareciese; y que sino hacia aquello se iria al infierno; y que tambien su madre le aconsejaba que no matase a nadie, ni fuese tras la hija de su projimo, ni testiguase falso contra nadie. Y asi como su madre le enseño esta doctrina siendo el muchacho de once a doce años, asi este la tuvo y creyo siempre hasta que fue preso y perdonado por el Santo Oficio. Hizo las ceremonias de la secta de moro ayunando desde entonces que su madre le doctrino y le enseño los Ramadanes de cada año, y ayunaba no comiendo en todo el dia hasta la noche, y a la noche cenaba lo que tenia, y antes que se acostase tornaba a comer si tenia gana de ello; y esto es lo que llaman çaorar; y tambien este confesante ha hecho el çala muchas y diversas veces entre año, y en especial lo hacia cuando era el ayuno del Ramadan, y en los dias de viernes entre año, por que su madre le decia que aquel dia era santo, y en el mes del Ramadan hacia algunos dias cinco veces el çala cuando podia, el de la mañana se decia coff, el de medio dia dohar, el de visperas haçar, y el de la Ave Maria que se llama magtre, y el de despues de haber anochecido que se llama atame; y que las veces que este confesante hacia el çala, le hacia de esta manera: que primero hacia el guado lavandose las manos hasta los codos, los pies, partes vergonzosas, cara, narices, y cabeza, y tras las orejas, cada cosa tres veces; y hecho esto ponia un paño limpio, y encima se metia, y puesta la cara hacia el alquible adoraba a Dios alzando y abajando la cabeza, diciendo Dios es grande y Dios es nuestro Señor, y rezaba las oraciones de alhandulilei y colahuaad, las cuales dijo ad longum en algarabia; y que no supo mas oraciones jamas, ni le enseño mas su madre. Y pasado el Ramadan guardaba Pascua un dia, y tambien guardaba la Pascua de las aldeheas, que es tres dias, y mataba alguna res para solemnizar la dicha Pascua. Y al presente no se acuerda que haya hecho otras ceremonias de la secta de los moros, y cuando las hacia fue con la creencia de moro pensando salvarse, creencia que le duro todos los dias de su vida hastá que estuvo preso en el Santo Oficio y fue perdonado dé ello; y desde entonces en adelante siempre fue cristiano, y lo quiere ser de hoy mas, y vivir y morir en la ley de nuestro Señor Jesucristo como bueno y catolico cristiano. Preguntado don Cosme de Abenamir a que otras personas enseño su madre las ceremonians de la secta de los moros que deja referidas, contesto que esto no lo sabe, pero cree que como las enseño a este las enseñaria a sus hermanos de este, pues eran sus hijos, y a este se las enseño estando solos los dos, asi como este las practicaba estando tambien solo, y alguna vez en compañia de su hermano mayor don Luis. Tambien la muger de este confesante, llamada doña Beatriz Jançor, sabia que el ayunaba. Su nombramiento de familiar del Santo Oficio lo debio este declarante al inquisidor Miranda el cual, como comisario de Su Magestad para los cristianos nuevos de moros de este reino, le hizo familiar a este declarante y a sus hermanos, por particular aficion que les tenia, y el privilegio estaba firmado por Miránda solo y refrendado por Nicolas Verdun, notario de este Santo Oficio, pero no firmaron dicha familiatura los otros inquisidores, y acabo al poco tiempo. porque el duque de Segorbe, en cuya tierra vivian este declarante y sus hermanos, sentia mucho que fuesen familiares, les envio a llamar y les dijo que dejasen las familiaturas, porque donde el estaba no tenian necesidad de ellas, porque si su gobernador les hiciese algun agravio, que acudiesen a el, que el les desagraviaria. Y asi, por no dar enojo al duque de Segorbe, este declarante y sus hermanos devolvieron las familiaturas al mismo inquisidor Miranda. Respecto a la herencia o bienes del padre de este declarante, debe decir que nunca se ha hecho la particion de ellos sino que se los tienen sus hermanos y trae pleito con estos sobre dichos bienes; pero estando el en [la] corte de Su Magestad murio una hermana suya llamada doña Leonor, muger de Jeronimo Buçeta de Benizano, y este Buçet envio a llamar a un amigo suyo para que concertase con sus cuñados, hermanos de este declarante, los intereses de la dote que doña Leonor habia llevado al matrimonio, porque no habia cartas de dote y asi lo concerto aquel amigo llamado Adam Xubuch, y a quien se llama alfaqui en declaraciones anteriores de testigos que hablan de estas particiones de la herencia. Tambien debe añadir este declarante que el nunca ha tenido hijos varones que le hayan vivido mas de medio año, y por tanto no ha podido enviarlos a la Alfandiguilla para que aprendiesen algarabia. Fuele preguntado cual ha sido su nombre de moro y que es lo que ha leido, tratado con otras personas y aprendido del Alcoran; y respondio que a el nunca le han llamado nombre de moro, sino don Cosme, y que de cosas del Alcoran no sabe nada de coro [valencianismo, en lugar de memorial] ni de otra manera ni tal jamas ha tratado con nadie. En la Sala del secreto de la Inquisicion de Valencia, a 13 de febrero de 1578, el inquisidor Pedro de Çarate mando sacar a ella de las carceles secretas, donde estaba preso, a don Cosme Abenamir, el cual dijo que suplicaba mandasen venir a su letrado, como quedo en la postrera audiencia que vendria y trataria con el; y tambien suplicaba a Su Señoria que sea servido de abreviar su causa, porque el esta malo y teme caer en alguna enfermedad que le cueste la vida, y tambien porque su casa y sus hijos se pierden estando el preso. Fuele contestado que el tenga cuenta con descargar su conciencia porque esto es lo que le cumple; y con esto el reo fue mandado volver a su carcel. En la Sala del secreto de la Inquisicion de Valencia, a 19 de febrero de 1578, el inquisidor Çarate mando sacar a ella de las carceles secretas a don Cosme Abenamir, al cual le fue dicho que so cargo del juramento que tiene hecho diga si en este su negocio alguna cosa se le ha acordado que debe decir para mas enteramente descargar su conciencia; y el reo contesto que no tiene mas que decir de lo que ya tiene dicho y confesado. Luego el inquisidor mando comparecer a miçer Cristobal Pellicer, abogado, al cual le fueron leidas e comunicadas las audiencias que con su defendido don Cosme Abenamir se han tenido desde el onceno dia de enero proximo pasado; y despues de habersele leido todo y haber el mismo Pellicer mucho advertido y amonestado a su defendido don Cosme Abenamir que diga de todo punto la verdad y descargue su conciencia por entero, porque es lo que le conviene para el bien de su anima y conciencia, el dicho Abenamir dijo que ya el tiene dicha la verdad y no mas que decir, por lo cual renunciaba y concluia en esta su causa definitivamente. Y con esto el reo fue mandado volver a su carcel. En Valencia, a 21 de febrero de 1578, los inquisidores Pedro de Çarate y Joan de Zuñiga proveyeron que don Cosme Abenamir sea suelto de las carceles con fianza de quinientos ducados. Comparecio don Cosme por mandado de los inquisidores, y preguntado de avisos de carcel en particular, dijo que nada tiene que decir. Fuele encargado el secreto de lo que ha pasado en su negocio y visto en este Santo Oficio, y con esto se llevo abajo hasta que de las dichas fianzas. Y luego don Cosme Abenamir, ante Pedro Blanco de Salcedo, secretario del Santo Oficio, dijo que, en cumplimiento de lo proveido por los inquisidores, se obliga de tener por carcel esta ciudad y no salir de ella, en sus pies ni agenos, sin licencia e mandado de los inquisidores, so pena de pagar quinientos ducados para los gastos de este Santo Oficio; y para ello dio por sus fiadores a don Francisco Boyl, señor de la Daya, y a don Pedro Carroz, caballeros, y a Gabriel Albeytar mercader, vecinos de esta ciudad, que estaban presentes, y que a ello se obligaron de mancomun en sus personas y bienes. En Valencia, a 26 de marzo de 1578, los inquisidores Pedro de Çarate y Joan de Çuñiga proveyeron e mandaron, por los respectos a sus mercedes bien vistos, que a don Cosme Abenamir se le alargaba e alargo la carceleria, que tenia mandada guardar en esta ciudad, para su çasa y a donde el quisiese, con tal que se presentase a todo mandato de este Santo Oficio siempre que fuere llamado, so las penas que le estan ya puestas de quinientos ducados. En este mismo dia, don Pedro Carroz de Vilaragut y don Francisco Boyl, señor de la Daya, tomaron en fiado de manos de este Santo Oficio la persona de don Cosme Abenamir, y prómetieron restituirle cada y cuando se les mandare, so pena de excomunion y de quinientos ducados para los gastos de este Santo Oficio. En la Inquisicion de Valencia, a 17 de julio de 1579, estando en consulta y vista de procesos los inquisidores Pedro de Çarate y Joan de Çuñiga y Fernan Cortes y miçer Agustin Frexa, provisor de este arzobispado, y por consultores miçer Miedes y miçer San Juan de Aguirre, y miçer Frigola, y miçer Bañatos, y miçer Ferrer, vieron el proceso de don Cosme Abenamir, y habiendo tratado sobre ello lo votaron como se sigue: Los inquisidores Pedro de Çarate y Juan de Çuñiga, y miçer Miedes fueron de voto y parecer que este reo sea admitido a reconciliacion por el edicto de gracia, conforme a la carta de los Señores del Consejo; y los señores inquisidores Feman Cortes, y miçer Agustin Frexa provisor, y miçer San Juan, y miçer Frigola, y miçer Bañatos y miçer Ferrer fueron de voto y parecer que este reo sea puesto a cuestion de tormento por las diminuciones. En la villa de Madrid, a 2 de octubre de 1579, habiendo visto los señores del Consejo de Su Magestad de la Santa General Inquisicion el proceso criminal fecho en el Santo Oficio de la Inquisicion de Valencia contra don Cosme de Abenamir, de generacion de moros, mandaron que este reo sea puesto a cuestion de tormento sobre las diminuciones, el cual tormento se le de a albedrio de los muy reverendos inquisidores, y con lo que resultare lo tornen a ver con ordinario y consultores, y en la causa hagan justicia. «Muy reverendos señores: Aqui se han visto los procesos criminales contra don Juan y don Cosme de Abenamir, de generacion de moros, vecinos de Benaguacil, y se os vuelven con esta determinados, como vereis. Por lo que al fin de, ellos va asentado, aquello se ejecutara. Pero por algunos justos respectos ha parescido que, antes que esto se haga, tengais algunas audiencias con los susodichos, y en ellas les amonesteis descarguen enteramente sus conciencias satisfaciendo a los que estan testificados, especialmente de complices; dandoles a entender, por la forma que os pareciere mas aproposito, lo que esto les importa para poder gozar de la gracia y perdon que se les concedio el año de setenta y uno. Pero si todavia perseveraren en sus confesiones, o no satisficieren a lo testificado como esta dicho, ejecutarse ha lo acordado por el Consejo.-—Guarde nuestro Señor vuestras muy reverendas personas. En Madrid 3 de octubre de 1579.- Ad mandata p. v.—El licenciado Hernando de Vega de Fonseca. —El licenciado Hieronimo Manrique. El licenciado Salazar. =A los inquisidores de Valencia.», En la Inquisicion de Valencia, a 26 de noviembre de 1579, y ante el inquisidor Pedro de Çarate fue llamado y parecio don Cosme Abenamir, al cual le fue dicho e mandado que no salga de esta ciudad sin licencia de los inquisidores, y que acuda a las audiencias. Prometiolo. En la misma Inquisicion y a 28 del mismo mes, ante el mismo inquisidor fue llamado y parecio don Cosme Abenamir, al cual le fue dicho que muchas veces ha sido amonestado que enteramente confiese la verdad, y agora ha sido llamado para tornarle a amonestar que descargue enteramente su conciencia satisfaciendo a lo que esta testificado y acusado especialmente de los complices y personas con quien ha hecho las ceremonias de moros y a quien las ha visto hacer; porque se le hace saber que esto le importa mucho para su buena conversion y para que pueda gozar del edicto de gracia y perdon que se le concedio el año de setenta y uno. A todo lo cual contesto don Cosme que esta casa es casa de verdad, y que por tanto no pueden mandarle que diga sino cosas verdaderas, todas las cuales tiene ya dichas; y que no se le acuerda ya que decir; y que entiende que muchos le quieren mal con no haber el hecho mal a nadie; y que pluguiera a Dios que el hubiera nacido en casa de cristiano viejo para ser instruido enteramente en la ley de Jesucristo.- Y ansi, muy amonestado que piense bien en su negocio, le fue dicho que se fuese. En la Inquisicion de Valencia, a 7 de diciembre de 1579, y ante el inquisidor Pedro de Çarate y por su mandado comparecio don Cosme Abenamir, y luego miçer Sarçola, a quien se le ha nombrado por abogado de Abenamir, y al cual se le hizo relacion del estado de esta causa y se le leyeron las confesiones hechas por don Cosme y todo lo demas que quiso y fue necesario; y habiendolo miçer Sarçola entendido, amonesto a don Cosme que dijese en todo la verdad e descargase de todo punto su conciencia, porque esto es lo que conviene para la salvacion de su alma y breve despacho de su causa. Don Cosme respondio que ya el estaba perdonado del Rey, del Inquisidor general y de los Señores del Consejo, por siete mil ducados que pagaron el y sus hermanos; y que ahora no ha de pagar otra vez las mentiras de los testigos.—Y por ser tarde, que ya no se veia leer ni escribir ceso la audiencia y salieron de ella don Cosme y miçer Sarçola. En la Inquisicion de Valencia, a 9 de diciembre de 1579, y ante el inquisidor Pedro de Çarate comparecieron don Cosme de Abenamir y su abogado miçer Sarçola, los cuales pidieron traslado de los testigos que depusieron contra el procesado, para tacharlos porque le acusaban falsamente; y asi el inquisidor dio al abogado traslado de los testigos en dos pliegos de papel, para que pueda con ellos ordenar las defensas en favor del reo. En la misma Inquisicion, a 15 del mismo mes y ante el expresado inquisidor, se dio a miçer Sarçola el traslado de la acusacion y de las respuestas hechas por su defendido, en sus confesiones a la acusacion, en dos pliegos de papel, para lo comunicar y alegar defensas.—Ante mi, Pedro Blanço de Salcedo.
(1) En el proceso de don Juan Abenamir se halla una carta de los señores del Consejo de Su Majestad, en la Santa General lnquisicion en favor de los Abenamires. (2) Recibido en la Inquisicion de Valencia a 22 de junio. |