JUTBAS

 

JUTBA DE AGOSTO DE 2004

 

  YIA.LM.

 

Allhamdullillah, Allhamdullillah, Allhamdullillah, wahda hu, wa ssalatu wa ssalamu ala rasul i llah, salla llahu alaihi wa ssalam wa ala alihi wa sahbihi wa salim taslima wabaad:

 

El Islam ha establecido los derechos universales y fundamentales para la humanidad, los que deben ser observados y respetados bajo cualquier circunstancia. Para lograr el cumplimiento de estos derechos, el Islam no solo proporciona las garantías legales sino que también presenta un sistema moral eficaz.
Todo lo que conduce al bienestar del individuo o de la sociedad es moralmente aceptado y desarrollado, y cualquier cosa que sea injuriosa es rechazada. El Islam concede tanta importancia al amor a Allah (SWT), como hacia el hombre, sin caer en formalismos. En el Sagrado Corán, leemos:

“La piedad y la caridad no consisten en que volváis vuestro rostro hacia el Oriente o hacia el Occidente, sino creer en Allah y en el último día , en los malaika, en las escrituras y en los profetas, en ofrecer del dinero propio, por amor a Allah, a los parientes, huérfanos, necesitados, viajeros, mendigos y para liberar a los esclavos. Asimismo en hacer el salat y pagar el Zakat, en cumplir los compromisos contraídos, en ser pacientes en el infortunio, en la aflicción y en tiempos de peligro. Esos son los hombres sinceros y devotos!”(Corán 2: 177)

En este aya se nos ofrece una perfecta descripción de cómo ha de ser el musulmán donde se establecen unas reglas para su salvación, manteniendo su mirada en el amor a Allah (SWT) y en el amor hacia los demás.

 Se plantean cuatro directrices:

·     Nuestro Iman  debe ser verdadero y sincero.

·   Debemos estar preparados para demostrarlo en actos de solidaridad con los demás.
 
· Debemos ser ejemplares, y apoyar todas las iniciativas benéficas.
 
· Nuestra alma, ha de ser firme ante todas las circunstancias.
 

Este es el patrón sobre el cual se juzga una forma de conducta en particular, calificándola como buena, o menos buena, y ello constituye el núcleo alrededor del cual debe moverse toda conducta moral. Pero antes  de establecer ningún precepto moral, el Islam trata de implantar firmemente en el corazón del hombre la convicción de que su compromiso lo adquiere íntegramente con Allah (SWT), que le ve en todo momento y en todo lugar y, que podrá esconderse de todo el mundo, menos de El; que podrá engañar a todos pero no podrá engañarlo a EL, y que no podrá esperar mejor recompensa que la que EL le conceda.

De esta manera, al establecer como objetivo de la vida del hombre la complacencia de Allah (SWT), el Islam ha creado el más alto patrón de moralidad posible, esto deberá conducir a un futuro sin límites para la evolución moral de la humanidad. Al convertir la revelación en fuente principal del conocimiento, se garantiza la permanencia  y la estabilidad de los patrones morales que permitan un margen razonable para ajustes genuinos, adaptaciones e innovaciones benéficas según lo permita la ley, aunque no para perversiones, desviaciones salvajes, relativismos absurdos o libertinaje.

El Corán establece una identificación propia con la moralidad, basada en el amor y devoción a Allah, que impulsará al hombre a obedecer la ley moral voluntariamente, sin necesidad de ninguna presión exterior. A través del Iman, se genera una fuerza que permitirá adoptar la conducta moral de forma sincera y seria, con toda devoción del corazón y del alma.
Este sistema moral no proporciona nuevas virtudes, rebuscadas  por un falso sentido de originalidad e innovación, ni trata de minimizar la importancia de otras normas morales bien conocidas, como tampoco concede una importancia a algunas, dejando de lado a otras sin causa justificada. El Islam recoge todas las virtudes morales conocidas y, con un sentido de equilibrio y proporción, le asigna a cada una de ellas un lugar y una función adecuada en el esquema global de la vida.

Allhamdullillah, Allhamdullillah, Allhamdullillah

El Islam ensancha el horizonte de la vida individual y colectiva y sus actividades en el campo político, económico, legal, formativo y social. Abarca toda la vida del hombre, desde el hogar hasta la sociedad, desde la mesa hasta las conferencias internacionales.
Literalmente: Desde la cuna hasta la tumba.
En resumen, no hay ninguna esfera de la vida que queda exenta de esta aportación universal y global de los principios morales del Islam. El Din del Islam convierte a la moralidad en soberana y asegura de esta manera que todos los aspectos de la vida estén regulados por normas de moralidad, en lugar de estar dominados por deseos egoístas e interese mezquinos.

El Islam estipula para el hombre un sistema de vida basado en la bondad, invoca  a la humanidad a  practicar la virtud, y a establecerla y erradicar el vicio; para  buscar el bien y rechazar el mal. El Islam quiere que prevalezca el veredicto de la conciencia y la virtud. Los que responden a esta llamada quedan agrupados en una sola comunidad y se les da el nombre de musulmanes. Y el objetivo singular en el que se basa la formación de esta comunidad (Umma) es el llevar a cabo un esfuerzo organizado para establecer y practicar la bondad, así como para suprimir y erradicar el mal.

 

Allahumma no permitas que perdamos de vista el equilibrio que nos proporciona el Islam.

Allahumma que nuestro amor y confianza nos beneficien tanto a nosotros como a los demás

Allahumma que los musulmanes tomemos conciencia de que somos un solo cuerpo donde cada parte afecta a las demás.

DU´A