LA GUERRA DE BUSH

LO QUE HAY DETRÁS DE BUSH y KERRY

BOLETIN Nº29 - AGOSTO 2004

 

  Revista CNR.

 

¿Cuál es el verdadero poder de los “lobbies”? Las elecciones en Estados Unidos son un claro ejemplo de lo que se mueve en torno a los presidenciables. Empresas, patronales o sindicatos intentan también influir en las decisiones políticas.

 

Los principales grupos de presión que apoyan a los dos candidatos.

 

 

Estados Unidos se prevé una larga campaña presidencial que culminará el próximo noviembre. El candidato demócrata, John Kerry, ya ha recaudado 95 millones de euros, y el presidente Georges Bush, que repite con los republicanos, la impresionante cifra de 163 millones de euros. Los poderosos lobbies funcionan a todo ritmo con el objetivo de que gane el candidato que mejor representa sus intereses. En España, la cultura del lobby se hace fuerte mientras Bruselas se ha convertido ya en un nuevo Washington.

En una nación tan polarizada por el radicalismo de derechas de Bush, su reelección se ha convertido en una batalla sangrienta. La primera consecuencia será lo prolongado de una campaña que muchos analistas dieron por comenzada en el momento en que Kerry arrasaba en las primarias del supermartes 4 de marzo. Las encuestas pronostican una ajustada carrera. Bush sigue liderando en los sondeos con una ligera ventaja. Además, si el ecologista Ralph Nader se retirara, el camino de Kerry quedaría más allanado.

Pero la diferencia de lo recaudado entre ambos no es tanta, en realidad. El soft money, dinero conseguido a través de los comités que les son afines, equilibra la balanza. En teoría, ese capital no sirve para hacer campaña pura y dura a favor de un candidato, pero acaba encontrando la forma de beneficiar al que prefiere. Y en este apartado Kerry gana por goleada, ya que los comités de Bush han recaudado una séptima parte que su rival. Así que rompamos el primer tópico repetido hasta la saciedad en los medios de comunicación, porque Bush y Kerry parten en condiciones de igualdad económica por la Casa Blanca.

 

Empresas y grupos ideológicos

 

Y llegamos a los lobbies. ¿En qué consisten? La traducción más literal es "grupo de presión", léase "asociación organizada de personas o instituciones que manifiestan deseos conscientes o intereses comunes a sus miembros, realizando una acción destinada a influir en las instituciones del poder público para producir decisiones de éste favorables a sus fines", según la definición clásica del politólogo norteamericano S. E. Finer. Los hay de tres clases. Por una parte tendríamos a las empresas concretas como Microsoft, Wal, Mart, McDonald's, etc. Por la otra, patronales o sindicatos (Unión de granjas de Kentucky, Industria Aeroespacial de Florida, etc). Finalmente, grupos constituidos por afinidad ideológica: proaborto, radicales cristianos, medio ambiente,

a favor o en contra del permiso universal de armas, etc.

Funcionan por medio de lobbists. En primer lugar nos encontramos con una constelación de empresas dedicadas  exclusivamente a esta tarea. Como Barbour Griffith & Rogers, que representa grupos de presión tan diversos como el del Transporte Aéreo de América, la Alianza para una asistencia de enfermeras de calidad en los hogares o los de la industria tabacalera británica. En realidad, cuando se dice que el lobby de la industria del armamento está presionando a fondo en la administración americana, lo que significa es que firmas como Verner, Liipfert et al, Global USA Inc. o Livingstoun Group, entre muchas otras, están haciendo bien su trabajo. Pero también puede suceder  que una determinada empresa o grupo sea muy poderoso y pueda mantener a sus propios lobbists independientes. Así ocurre, por ejemplo, con la empresa de armamento Lockheed Martin que gastó en el año 2000 nada menos que 9millones de euros en ejercer presión política.

         Durante la campaña electoral, los lobbies se organizan de forma distinta. En condiciones normales actúan como los gabinetes de prensa con los periodistas: “Les hacen todo el trabajo a los diputados, que muchas veces presentan proposiciones de ley de las que no han tenido que redactar ni una coma. Les ofrecen toda la información, documentación y argumentación necesarias. También los invitan a comer y, en último caso, existe la corrupción”, explica Berhard Hack, de Corporate Europe Observer, organismo europeo de vigilancia de los lobbies. Las elecciones cambian el sistema ya que éstos pueden influir de forma directa invirtiendo en la campaña de uno u otro candidato. La gran novedad de esta temporada ha sido la relevancia dada a los fondos recaudos por medio de internet por donantes individuales en pe­queñas cantidades. Ésta fue la estrategia de Howard Dean y la clave de su fulgurante éxito en las primarias demócratas, que se tradujo en más de 16 millones de euros llegados por esta vía. Sin embargo, los números vienen a demostrar que su importancia es aún relativa. En cambio, la vieja polémica del soft money vuelve a cobrar plena vigencia.

 

Anuncios anti-Bush

El soft moneyes un dinero ilimitado que empresas y ciuda­danos particulares pueden dar a un partido para "acciones políticas". La ambigüedad de la definición permite que los comités encargados de gestionarlos puedan emitir anuncios diciendo:”Bush es un gusano y el país está  hecho una mierda. No te olvides de votar", porque se supone que no es publicidad a favor de Kerry ya que "expresa una opinión". De esta manera, el de Massachusetts se ha encontrado con una serie de generosos donantes a sus organizaciones satélite, como George Soros o el productor de Holly-wood Steve Bing, que ha dado nada menos que cuatro millones de euros para promocionarlo, aunque sea de forma indirecta. De los 527 comités legitimados para recaudar soft money, el más conocido en España es Move0n.Org a raíz del concurso de anuncios anti-Bush que organizó en la red (en el que unos niños trabajaban para pagar el enorme déficit generado por Georges Bush). Pero tanto la lista de los contribuyentes con soft money como la de los que han invertido directamente en su campaña hasta alcanzar los 69 millones de euros revelan que el candidato tiene simpatías en los mismos sitios.

De este modo, aunque los principales donantes demócratas en volumen total sean jubilados, abogados, constructores y promotores inmobiliarios además de compañías de seguros, si miramos los números de Bush nos daremos cuenta de que en realidad estos sectores apoyan con mayor fuerza su causa. Esto ocurre porque todas las empresas tienen la costumbre de invertir en ambas campañas, pero la clave del asunto es quiénes se decantan más por uno o por el otro. Y en este sentido, los los arriba mencionados son claramente republicanos -con la salvedad de los abogados-, mientras sindicatos, industria del entretenimiento, educación y profesionales liberales constituyen su verdadera base de hardy soft money.

El partido de George W. Bush hunde su poder en las entrañas de las empresas multinacionales y, al contrario que los demócratas, no ha sabido crear organizaciones de base en torno suyo. Por ello, sus rotundos 163 millones de euros (a los que hay que sumar unos 8 recaudados este año a través de los comités) no llevan nombres y apellidos, sino la impronta de alguna firma poderosa de los muy variados sectores que le respaldan: armamento, petroleras, bancos comerciales y automóvil, además de los ya mencionados anteriormente. Con el destacable dato de que los jubilados, tradicionalmente progresistas, se han decantado en esta ocasión de forma masiva por los republicanos. También viene a ocurrir una tendencia que se da cada cuatro años: que el sector informático y el de auditoras, consultoras y agencias de publicidad opte por la salomónica solución de repartir sus fondos entre ambos candidatos. Con una ligera ventaja para Bush

 

Aversión europea

 Plenamente asentada en la cultura política norteamericana, los lobbies forman parte del paisaje nacional y su crítica queda relegada a los sectores más radicalmente izquierdistas. En Europa, sin embargo, la aversión al lobby, cuando menos en la opinión pública, es generalizada. Veamos el caso paradigmático de Enrique González Díez, que durante su gestión como alto funcionario de la Unión Europea se caracterizó por su labor para contrarrestar el poder de estos grupos de presión en Bruselas. Recientemente, ha fichado por un lobby estadounidense especializado en anti-lobbying. El colmo. La cultura antilobbyes . El colmo. La cultura antilobby es fecunda en España, donde existen multitud de plataformas y colectivos destinados a minar su credibilidad.

Tengamos presente Lo que tienen que decir los miembros del movimiento barcelonés cazalobby en su comunicado fundacional: ‘Durante Las últimas dos décadas, la toma de decisiones dentro de la Unión Europea ha sido secuestrada espectacularmente por estas grandes corporaciones. En Bruselas hay más de 500 grupos de presión, principalmente industriales o financieros, los cuales emplean un ejército de lobbists (se calcula que son unos 10.0001 para incidir sobre las políticas económicas formuladas en Bruselas. Consideraciones sociales y ecológicas son frecuentemente marginadas en este proceso tan poco democrático’.

 

Sector poco profesionalizado

En Estados Unidos la visión es mucho más suave. El citado E. S. Finder defiende, por ejemplo, que aunque los lobbies “deban seguir una reglamentación precisa, son claramente beneficiosos en cuanto ponen en contacto a los políticos con las demandas sociales y empresariales más acuciantes”, Valga como ejemplo que en el Viejo continente difícilmente una empresa de lobbying escribirá en su página web un mensaje tan contundente como: “Nuestra filosofía consiste en buscar resultados agresivamente a través de la creatividad y la proactividad”, anuncia Barbour, Griffith & Rogers. Sin embargo, lo cierto es que la presencia de éstos es cada día más numerosa en Europa, donde “han tomado el poder de una forma sibilina. Al no existir un registro como en América, su actividad es menos controlable. Además, se dan casos frecuentes como Los de Elmar Brok, que pertenece al poderoso lobby neoliberal TrasanLantic Policy Network y a su vez es diputado por Alemania”, según explica Hack, de la Ceo.

En España, la presencia de los grupos de presión es aún escasa, aunque vaya en constante aumento. Como explica el profesor de Teoría Económica Pública, Antonio García Lizana, se trata de un ejercicio “poco profesionalizado”. En este sentido, señala que, “siguiendo el modelo de Bruselas, las empresas son cada día más conscientes de las ventajas que les puede reportar un lobbying adecuado. Sin embargo, se enfrentan a la dificultad de encontrar a personas especializadas, en las que se requieren grandes dotes de comunicador y un conocimiento muy profundo de los mecanismos del poder”. Nuestros amigos de cazalobbies, cómo no, ven la cuestión más negra. De este modo, acusan a empresas como La Caixa, Telefónica, Repsol o Endesa de realizar “oscuras maniobras para que se adopten las decisiones que más le convienen”.

 

 

LOS 'LOBBIES' DEL VIEJO CONTINENTE

 

 En Europa hay alrededor de 2.400 colectivos acreditados como tales, aunque su número podría ser mucho mayor y acercarse al doble, según Corporate European Observer. Éstos son los grupos de presión presentes en Bruselas más relevantes:

 

 ERT (Ronda Europea de Negociación). Verdadera "bestia parda" de los movimientos antiglobalización, está formada por 45 dirigentes de las empresas más poderosas de la UE, con más de cuatro millones de empleados. Creado en 1983, al amparo de su éxitohan nacido otros 'lobbies , como ECIS (Centro Europeo de Infraestructuras) o AUME (Asociación por la Unión Monetaria). De tendencia netamente neoliberal, en sus orígenes estuvo relacionado con el ex presidente de la Comisión Jacques Santer.

UNICE (Unión de Confederaciones Industriales y Patronales Europeas) Formados por 33 federaciones de empleados  de 25 países europeos, se opuso al  tratado de Kioto y realizó amplios estudios sobre el (negativo) impacto económico del mismo en las empresas.

AMCHAM (Comité Europeo de Cámaras de Comercio Americanas). Representa a 170 empresas estadounidenses, entre las que destacan Boeing, Exxon o General Motors. Emplea a tres millones de trabajadores en Europa y se le considera un pionero en Bruselas.

EUROPABIO. Nacido en 1996, este 'lobby' represento los intereses de la industria biotecnológica. Lo forman 40 multinacionales y 13 sociedades nacionales, entre las que se encuentran Nestlé, Bayer o Basf. Su actual caballo de batalla son los alimentos transgenicos.

 

COMISIÓN TRILATERAL. De marcado carácter neoliberal, es una amalgama de poder formada por miembros de 33 países de los tres continentes (de ahí su nombre). En su comité ejecutivo destacan Bill Emmot, editor de la revista 'The Economist', Nemesio Fernández Cuesta, director de Repsol, el jefe de Levi Strauss, Robert D. Haas, así como destacadas figuras del mundo universitario y ex funcionarios de alto nivel, como el expresidente del Bundestag.

Suele ser muy mencionada por los que creen en gobiernos mundiales en la sombra.

 

EUROPA Y ESTADOS UNIDOS, DOS MUNDOS OPUESTOS

 

En Estados Unidos la práctica del “lobby” no sólo tiene fuerte arraigo  sino que también está muy reglamentada. Por ejemplo, los lobbysts tienen que estar inscritos en un registro específico e informar cado medio año al gobierno de sus clientes y actividades. También tienen que justificar sus gastos, aunque sólo cuando superan los 16000 euros lo que da origen a numerosos corruptelas. Por su parte, en el Viejo continente los “lobbies’ funcionan sin ninguna ley que los regulé, ya que lo más parecido es un comunicado de la Comisión publicado en 1992 titulado. “Un diálogo abierto y estructurado entre la UE y los grupos de interés’, en el que la comisión reconoce su utilidad y marca algunas vagas directrices de conducta. De esté modo, no existe un registro de ‘lobbysts’ —aunque sí de ‘lobysts” -,  por lo que éstos sólo deben informar en cado circunstancia concreta sobre a quién representan. Corporate European Observer, organismo independiente que vigila la actividad de los ‘lobbies’ europeos, lleva años luchando para que la UE redacte una ley precisa sobre la práctica del ‘lobbyng’, petición  que sigue sin concretarse.

 

 

UN COMPLEJO ENTRAMADO LEGAL

 

Como ocurre en todas las democracias de mundo, la financiación electoral en Estados Unidos es motivo de debate y escándalo continuamente. Ésta es la teoría. Los candidatos recaudan a través de su propio órgano de captación de fondos. Existen dos vías para conseguir este dinero, fuertemente regulado y conocido como hard money’. Por una parte, a través de los PAC, llamados eufemísticamente Political Action Committees, ya que no son más que organismos que forman los ‘lobbies’ para recibir fondos que van directamente a las arcas de candidatos o partidos. La otra vía es a través de subvenciones directas. Los PAC pueden dar hasta 4.000 euros a una nominación concreta y 12.000 aun partido al año, mientras que las donaciones individuales pueden ascender a 47.000 euros. Sin embargo, esto choca frontalmente con el dato de que Price Waterhouse, por ejemplo, haya dado 407.000 euros en concepto de ‘hard money’ a Bush. ¿Cómo se explica? Por una parte, creando varias PAC y, por otra, multiplicando las donaciones que han hecho sus empleados de forma individual. La novedad de esta ley electoral del 2002 es que aumenta los límites del ‘hard money’ para disminuir los flujos de ‘soft money’, dinero ilimitado que recaudan los comités.

 

PRINCIPALES EMPRESAS DONATES A BUSH Y HERRY

GEORGE W. BUSH                             JOHN KERRY

 

1. Morgan Staley……449.462      1. Robin, Kaplan y otros……273.364

2. Merrill lynch.…… 419.217       2. University of Califonia …. 143.872

3. Pricewaterhousecoopers.          3. Skadden, Arps y otros……143.872

                         ……400.961       4. Harvard University……. ...139.432

4.UBS Ameritas…….342.459       5. Time warner………………110.447                   

 

CONTRIBUYENTES POR SECTORES

 

                      AGRICULTURA  COMUNICACIÓN  DEFENSA  ENERGIA  FINANZAS

G.W.BUSH         3.072.816             3.394.178                    492.449        2.939.737      22.341.752

J. KERRY            217.224                3.087.014                    88.178           210.751         5.217.589

 

DINERO RECAUDADO HASTA AHORA

George W. bush                  164.069.677

John Kerry                             95.384.241

Dennis Kucinich                    8.890.806

Lyndon H. Lorouche             7.380.597

Ralph Nader                           9.60.602

Al Sharpton                              491.527

 

George Soros y el mito del poder judío

Uno de los tópicos más recurrentes alrededor de los grupos de presión es la supuesta alianza semita.

El financiero multimillonario y filántropo George Soros ha irrumpido de forma espectacular esta compaña, apartando nada menos que 5,7 millones de euros mediante “soft money’ a alguno de los comités que trabajan por la derrota de Bush. De origen hebreo, aunque decididamente laico, Soros sólo se ajusta en parte a la imagen demoniaca que los judíos americanos tienen en muchos españoles: es rico. Sin embargo, sin embargo para desconcierto de los amigos de los tópicos, hace poco manifestó que la causa del antisemitismo en Europa “es la política de Sharon y Bush. En esta sentido, es sintomático que el único libro publicado comercialmente en España sobre grupos de presión sea ‘El lobby’ judío’, del periodista Alfonso Torres Robles (La esfera de los libros), aunque su intención sea precisamente desmitificar su poder. Para ilustrar la paranoia con los judíos bastaría señalar un artículo publicado por la página web AlR Noticias, de gran impacto en el foro del diario ‘ABC” en el que se culpaba de forma directa al “lobby judío-norteamericano de estar detrás de los atentados del  11-M. Sin embargo la realidad pone las cosas en su sitio. De los 1500 millones de euros que gastaron en total en el año 2000 los ‘lobbies”norteamericanos, sólo 1,2 millones provenían de fundaciones dedicadas a presionar a favor de Israel. La industria del armamento de ese país, por su parte, gastó 81.000 euros en ‘labbying‘ cantidad insuficiente para dominar el mundo.

 

 

DICCIONARIO

LOBBY” : “Asociación organizada de personas o instituciones que manifiestan deseos conscientes o intereses comunes a sus miembros, realizando una acción destinada a influir en las instituciones del poder público para producir decisiones de éste favorables a sus fines”(S:E.Finer). En EE.UU.. hay 28.000 con representación en Washington.

 “LOBBYST”: son mas de 30.000 en Washington, pudiendo trabajar para una empresa de “lobbying” que defiende varios intereses o estar a sueldo directamente de un grupo de presión concreto, que puede ser una sola empresa, una patronal o una asociación con un mismo sistema de valores o intereses personales (gays, negros, cristianos, etc).

TKINK THANK’: término acuñado durante la II Guerra Mundial, es un laboratorio de ideas formado por intelectuales cuyo fin es influir sobre la opinión público y el poder político. Se calcula que en Estados Unidos hay unos 2.000, de los que sólo la cuarta parte no dependen de ningún partido político.

HARD MONEY’ ‘SOFT MONEY’: el ‘hard money’ es dinero que empresas, asociaciones o particulares dan al comité de recaudación de un candidato de forma individual o a troves de uno PAC. Tiene límites económicos legales. Por su parte. el ‘soft money’ es dinero ilimitado que se entrega a alguno de los 527 comités.

PAC: es al eufemístico acrónimo de Comité de Acción Político porque su función es meramente económica. Son los órganos que forman los “lobbies’ para canalizar sus donaciones de ‘hard money” a las campañas de los candidatos o de los partidos políticos.

527 COMITÉS: nombre de los verdaderos comités de acción política que reciben ‘soft money’, en consonancia con su número. Hacen campañas de publicidad y organizan actos Aunque hay tantos demócratas como republicanos, los primeros son mucha más poderosos.