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ANDALUSÍES ILUSTRES |
AL - MALIK ('Abd al-Mâlik Marwaân) |
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BOLETIN Nº29 - AGOSTO 2004 |
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Abû ‘Abd al-Mâlik Marwân. Poeta. Nació en Córdoba en el 963. Murió en 1009.
Fue príncipe omeya, biznieto de ‘Abd al-Rahmân III.
Nos cuentan sus biógrafos que los primeros cuarenta y ocho años de su vida estuvieron divididos en tres períodos bien diferentes, de dieciséis años cada uno. Según uno de los más importantes de estos biógrafos, Al-Dabbî, nuestro príncipe poeta era, a los dieciséis años, un hermoso y feliz joven que estaba enamorado de una esclava que le había mantenido relaciones con aquél, enloquecido por los celos, ‘Abd al-Mâlik Marwâr mataría a su progenitor, siendo encarcelado por orden de Al-Mansûr.
Fue en la cárcel donde compuso la mayoría de sus poesías y donde conoció al también poeta Maruel al-Gassanî, encarcelado por heterodoxo, y a quien le unió una gran amistad que, con el paso del tiempo, llegaría a convertirse en el más cruel de los odios. Acerca de su excarcelación se cuentan dos leyendas: según una de ellas, Mahammad (s.a.s) se le apareció en sueños a Al-Mansûr, y le ordenó la libertad del príncipe. La otra se refiere a un avestruz del Gran Visir del califa Al-Haksan II, a quien se le echaba de comer todas las peticiones de clemencia que no quería leer; negándose repetidas veces el ave a engullir la carta de petición de indulto de nuestro poeta, al-Mansûr tuvo ocasión de meditar el fenómeno, resolviendo devolverle la libertad, y de aquí que le viniera el apodo de Talîk al-Naara, es decir, <<el amnistiado por el avestruz>>. Todo ello ocurrió cuando contaba Al-Mâlik con treinta y un años de edad.
Recobrando rango y honores, terminaría su vida de forma placentera.
Sus poesías fueron recopiladas en un Dîwân, siendo su producción abundante y de calidad, por lo que gozó de merecida fama; el mismo Ibn Hazm le elogia en su obra cumbre, El collar de la paloma, considerándole como el mayor poeta de Al-Andalus en tiempos de los Banû Marwân. En sus poesías, de las que solamente nos han llegado quince, predominan las dedicadas a temas eróticos y, aunque menos, a los báquicos y florales. La mejor y la más famosa de todas en su Qasîdah en kâh, de la que conservamos la parte erótica, báquica, descriptiva y de vanagloria, y que está traducida al castellano por E. García Gómez, en su obra Cinco poetas musulmanes.-
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