JUTBAS

 

Bismillahi Rahmani Rahim

 

Allhamdullillah, Allhamdullillah, Allhamdullillah, wahda hu, wa ssalatu wa ssalamu ala rasul i llah, salla llahu alaihi wa ssalam wa ala alihi wa sahbihi wa salim taslima wabaad:

 

 

         Allah (s.w.t.) dice en el Corán: “¡Vosotros que creeis! Tened la Taqwa de Allah, y estad entre los que son sinceros”.

 

         Ser sincero, honesto, digno de confianza es algo que Allah (s.w.t.) ama y a lo que ha prometido recompensas especiales. Ser honesto es mostrar honestidad hacia Allah (s.w.t.), hacia los demás y hacia uno mismo.

 

         El Profeta (s.a.s.) dice: “La honestidad conduce a la rectitud y la rectitud conduce al Yenna. La falsedad conduce a la maldad y la maldad conduce al fuego del Gehenna” (Al-Bujari).

 

         No verás a una persona honesta hasta que no veas a alguien a quien amen sus semejantes y en quien confíen tanto propios como extraños. Si una persona es honesta en sus palabras, en sus respuestas, en lo que hace o en lo que omite, es sin duda una persona en la que se puede confiar y a la que se pueden confiar los secretos de sus semejantes. Un auténtico mu´min nunca miente, ya que la mentira no es la característica de los que creen. Ibn Al-Qayyim dice: “la base del Iman es la honestidad, y la base de la hipocresía es la mentira. La verdad y la mentira no pueden nunca andar juntas a menos que una de ellas este en conflicto con la otra.”. Allah (s.w.t.) dice en el Corán: “Este es un día en que su  honestidad aprovechará a los sinceros.” (Sura 5, aya 119).

 

         La honestidad se divide en las siguientes categorías:

 

-         Verdad en las palabras: es una obligación tener cuidado con lo que se dice, y nunca decir nada que no sea cierto.

-         Verdad en la intención: se debe ser sincero en la intención frente a todos nuestros actos.

-         Verdad en el trato con los demás: tanto en el comercio, como en las sociedades, al prestar dinero o al realizar una labor, el musulmán debe ser honesto en todas las situaciones y condiciones. Así quedará registrado como una persona honesta ante Allah (s.w.t.).

 

Allhamdullillah, Allhamdullillah, Allhamdullillah

 

         No cabe duda que la lengua juega un importante papel en este campo. No consiste sólo en decir la verdad, si no también en aplicarla a tu vida. Una persona que prometa algo no debe fallar, a no ser que sea inevitable. Si rompes tu promesa de forma deliberada intentando engañar a la persona que ha confiado en ti, te alejas de las características a que todo buen musulmán debe aspirar. No debes faltar a la verdad en tus tratos, ya que lo opuesto a la verdad es la mentira, y esta se encuentra entre las más graves faltas ante Allah (s.w.t.), y tu falta no será olvidada hasta que te arrepientas. Allah (s.w.t.) ha prometido no guiar a aquellos que mienten, como dice en el Corán: “Si miente, su mentira recaerá sobre él. Pero, si dice verdad, os alcanzará algo de aquello con que os amenaza. Allah no dirige al inmoderado, al mentiroso.” (Sura 40, aya 28).

 Aquí se muestra la gravedad de la mentira, no se permite mentir ni incluso al kafir, ya que el Islam es el Din de la verdad.

 

         Mentir también es el signo de los hipócritas. Como dijo el Profeta Muhammad (s.a.s.), tres son los signos del hipócrita:

 

-         Cada vez que habla miente.

-         Rompe su promesa cada vez que promete.

-         Nunca cumple con la responsabilidad que se le otorga.

 

 

Allahumma ayudanos para que la mentira no anide en nuestra forma de actuar. Allahumma que la sinceridad y la honestidad sirvan para mostrar a los demás la grandeza del Islam. Allahumma que aunque los demás nos engañen y decepcionen nosotros seamos capaces de responderles con la verdad.

 

Du´a