ÍNDICE

HULUSI, EL ISLAM

 

 

 Como salir del infierno

 

        Durante mi visita a Londres en el verano de 1996, di muchas charlas sobre estos temas en la London Turkish Radio en directo durante dos horas al día. Al mismo tiempo también intenté dar respuesta a las preguntas de los oyentes, en la medida que me fue posible.

         Dos de estas preguntas eran bastante interesantes. La primera era la siguiente:

         ¿Porque la mayoría de la gente se quedará en el Infierno para siempre y no saldrá de el para entrar en el Paraíso?

         La segunda  era esta:

         ¿Todos los musulmanes hablan de la existencia de Allah? ¿Ha habido alguien en la historia que se haya encontrado con Allah, para que podamos creer?

         Dejadme mencionar antes de nada los siguientes hechos:

         Ante la gran asamblea conocida como el Día del Juicio, todo el mundo sin excepción se encontrará a sí mismo en el entorno conocido como el infierno. En las siguientes etapas, los creyentes pasarán a través de él y alcanzarán el Paraíso. La gente de la negación, sin embargo, permanecerá en el Infierno para siempre. Esto es, los que pasen a través del Infierno y alcancen el Paraíso no será como resultado de sus prácticas o sus actos, sino que está íntimamente relacionado con sus "credos".

         La duración de su estancia en el Infierno y sus grados en el Paraíso, sin embargo, dependen totalmente de las acciones de las personas y de las prácticas que realizaron en el mundo.

         ¿Porqué depende el acceso al Paraíso del "credo" de cada uno? Trataré de explicarlo.

         Algunos casos de parálisis se explican por razones psicológicas. Aparte de la falta de síntomas patológicos determinada físicamente, una persona puede haberse involucrado ella misma en un proceso de parálisis y ser incapaz de andar en absoluto y llevar una vida de Infierno en una silla de ruedas. Otras personas, conocidas como "adictas a la enfermedad" no pueden apreciar adecuadamente sus mentes debido a su facilidad para involucrarse (wahm) en procesos morbosos que los desbordan a ellos mismos, no pudiendo por ello desarrollar sus posibilidades y no pudiendo por tanto salir del Infierno que convierte su vida en un eterno sufrimiento.

         Como hemos expuesto ampliamente en nuestro libro "RAZONAMIENTO Y CREDO", nadie puede contrarrestar el poder de su inclinación mediante su razonamiento. El poder interno humano para contrarrestar la fuerza de nuestras "inclinaciones", lo cual supone "asumir que hay lo que no hay y que no hay lo que hay", no es su calidad de razonamiento, sino mas bien su calidad de "creencia". Mientras que los compromisos fácilmente controlan nuestro razonamiento y el proceso del pensamiento, siempre son superados por el poder de su opción espiritual, el cual ejerce una influencia directa sobre las acciones. Es por ello que a las personas racionalistas se les recomienda para comprender la espiritualidad y para iniciarse en la creencia.

         El infierno del hombre en este mundo como en el próximo, es exactamente el resultado del poder de sus inclinaciones desbordándolo. Solamente mediante su guía, pueden ser controladas las inclinaciones personales.

         Si una persona asume su parálisis a pesar de la no existencia de ninguna evidencia física, al relacionarse con alguien en el que el cree, puede hacer que vuelva a andar. La sospechosa cautividad de una persona, finalizará cuando ella encuentre a alguien o una información en la que crea.

         En el sentido mas llano,  la creencia en Allah tiene como resultado en el camino espiritual de una persona, que las cualidades pertenecientes a Allah le ayudarán en cualquier circunstancia en que se enfrente con dificultades y será sacado de esa situación y devuelto a la paz (salam). Una persona portadora de tal orientación encontrará en su interior la fuerza necesaria para liberarse del entorno del Infierno, aún cuando su decisión sea del peso de un átomo. Pero si una persona no posee esta senda y se considera asimismo formado de poderes que normalmente tiene, y si no comprende a Allah y no cree en El, jamás será capaz de salir del Infierno y permanecerá privado en su interior de los poderes pertenecientes a Allah. Como él no cree, nadie será capaz de ayudarlo en esto, sin importar quien sea el otro; al igual que una persona asume su incapacidad de andar a causa de que su escepticismo bloquea su mente.

         Es decir, aquellos que permanecerán eternamente en el Infierno, estarán aprisionados en él a causa de haber malgastado una vida sin creencias, por no liberarse a si mismos del poder de unas inclinaciones que han guiado sus vidas.

         Vayamos a por la respuesta a la segunda pregunta.

         Este oyente argumenta su lógica del modo siguiente:

         “No existe nada aparte de lo que observamos con nuestros ojos. Ya que el objeto conocido como "Allah" no es perceptible por nuestra mirada, él no existe. Ya que no hemos visto nunca a Allah incluso después de haber abierto la materia sólida, no hay Allah y por ello no podemos aceptar su existencia”.

         No era posible responder de una manera completa a esta pregunta en la radio, así que brevemente respondí como sigue:

         “Usted llega a la decisión de que Allah no existe, puesto que no lo percibe en el mundo material. Si continuamos con la misma construcción lógica... Somos incapaces de ver lo que es "mente" incluso después de haber abierto un cerebro mediante cirugía. Puesto que no podemos ver su mente, ¿debemos concluir que usted es un estúpido?”

         El teléfono colgó.

         El error fundamental de este oyente es el siguiente:

         "En el mundo de ideas que él ha construido con varias informaciones erróneas, acostumbra a asumir la existencia de un dios-externo diferenciado y que etiqueta como "Allah", con el nombre empleado por los musulmanes. Del mismo modo que muchos que se auto denominan Musulmanes, él desconoce por completo a lo denominado como "Allah" tal como se explica en el Corán al-Karim”.

         Resumiendo, él se ha acostumbrado a llamar a una construcción divina producto de su mente como "Allah" y así llega a la decisión de que no puede existir esta irracionalidad, él proclama la no existencia de ese dios. Quiero decir, él niega el dios que él ha asumido y no aquel sobre el que carece de información...

         Siento decir esto a aquellos que no son Musulmanes al mismo tiempo que se lo digo a aquellos que se consideran a si mismos Musulmanes y critican a aquello que responde al nombre de "Allah", cuando solo hablan de la imaginación de divinidad a la que ellos han dado forma en sus mentes.

         Lo que identificamos con el nombre "Allah" esta, sin embargo, libre de tales descripciones primitivas...

 

 

 Hemos transformado la "Rahma" en una avalancha

 

         El "Din al-Islam" es la mayor "rahma" (regalo, abundancia) que nos ha tocado en suerte al igual que la lluvia o la nieve...

         Por otro lado, el "Islamismo" es como una avalancha generada por una multitud de comentarios. Aplasta a toda persona que se cruza en su camino. Las palabras no bastan para describir hasta que punto el "Din al-Islam" se ha hecho algo difícil, hasta llegar hoy en día a ser irreconocible.

         A pesar de la recomendación hecha por Rasul-Allah (s.a.s.) a cerca del Din al-Islam: "Hacedlo fácil, no difícil; animad a la gente a quererlo, no a detestarlo", todo influye para alejar a las gentes del "Din al-Islam". Se podría decir que el mayor obstáculo entre las gentes y el "Din al-Islam" son los mismos Musulmanes.

         Sin tener en cuenta el hecho de que el Corán al-Karim tomó veintitrés años para ser revelado completamente, son numerosos los que han sido inducidos a huir del "Din al-Islam" por la razón expuesta mas arriba. Es parecido a cuando se quiere alimentar un recién nacido con carne de buey, alegando que es muy útil. Hay sobre todo un gran numero de gente que se espantan a causa de las diferentes explicaciones del Islam que escuchan en las mezquitas y que les incitan a huir.

         Cada uno satisface su propio ego cuando califica a otros musulmanes de "kufar", al interpretar estos últimos el "Din al-Islam" de diferente forma. Incluso intentan matarlos afirmando: "es un wâdjib (deber) matarlos". Sin embargo la orden del Enviado de Allah (s.a.s.) a este respecto, es clara:

         Si alguno califica a otro de "kafir" y este ultimo es un creyente, el primero se convierte automáticamente, él mismo, en "kafir".

         Pero a pesar de esto, los musulmanes en Afganistán, en Argelia y en muchas otras regiones no cesan de matarse entre ellos y calificarse, los unos a los otros, de "kafir".

         El enviado de Allah (s.a.s.) lanzó otra advertencia a propósito de lo mismo: "Tanto el asesino como el asesinado que hubieran sacado sus sables con la intención de matarse mutuamente,  ambos irán al Infierno".

         Por otra parte, hay una enorme cantidad de gente que tachan a otros de "kuffar" por la simple razón de no llevar pañuelo (Hiÿab).

         La mas grande astucia de la que usan ciertos hombres con intenciones económicas y políticas, es la de no dudar en declarar que los que no los sostengan serán "kuffâr".

         Según el "Din al-Islam" y el Enviado de Allah (s.a.s.), toda persona que proclame "lâ ilâha illa Alla" conscientemente, es decir confirmando su significado, entrará en el Paraíso.

         Todo el mundo sin excepción, tendrá que atravesar el entorno del Infierno y entonces cada uno será retribuido por sus actos. Algunos escaparán del Infierno y serán admitidos en el Paraíso ". Esto está claramente explicado en el Corán al-Karim y en forma detallada. En consecuencia, no es razonable estar constantemente amenazando con ir al Infierno, por que ha hecho esto ó no ha hecho lo otro. En realidad "el Infierno está en el camino de todos y cada uno". Es de una gran importancia poderlo atravesar con el menor mal posible gracias a los beneficios de las prácticas (‘ibada) realizadas.

         El hecho de no realizar el conjunto de las prácticas recomendadas por el "Din al-Islam" no excluye, en ningún caso, a las personas relacionadas con su Din, y no tenemos el derecho de tratarlos de "kufâr", ni de despreciarlos. Al contrario, el hecho de no distinguir al verdadero actor (Fâ'il-al-Haqîqî), podría nublar nuestra vista y podríamos poner en peligro nuestra apertura al verdadero Islam (Iman).

         El "Din al-Islam" se dirige al espíritu y a la razón; los enfermos mentales no se consideran responsables de sus actos. "El Din" tampoco es un cuento. Pues la certeza y la convicción de los hombres deben reposar sobre sus propias investigaciones y su propia comprensión.

         Es un gran error el incitar a las gentes a vivir el Islam por simple memorización ó imitación, sosteniendo que el "Din al-Islam" es la narración de una religión. Yo pienso que estos guardianes fanáticos no son conscientes de su responsabilidad ante Allah, cuando atraen a las gentes en masa y afirman que "ellos no comprenden nada y en consecuencia les basta con la imitación"; se olvidan de que los humanos son "los mas dignificados de toda la creación" (Ashrafu al- Majluqat).

         Según la tradición del Enviado de Allah (s.a.s.):

         Los principales fundamentos del Din son la creencia en "Allah" y en el "Ajira" es decir en la vida eterna después de la muerte. Esto conlleva los dos hechos siguientes:

         1 - No adorar a un dios imaginado, alejado, separado de vosotros mismos, sino concebir a "Allah" y encontrarle en vuestra propia esencia, mejor que buscarlo en el exterior, y orientad vuestra vida sobre la base de "Sus" cualidades y que lleváis en vosotros mismos, poniéndolas en práctica.

         2 - Si no podéis comprender la realidad de la vida después de la muerte, llamada "Ajira", al menos creed en ella.

         Aparte de estas dos condiciones, debéis creer en los Malaikas (presencias de luz), en el Libro, y en el Enviado de Allah (s.a.s.), con el fin de tener vuestra fuente de información y de realizar las prácticas recomendadas para recoger los frutos en vuestra vida futura. Ver nuestro libro titulado "RAZONAMIENTO Y CREENCIA".

         Hay una cuestión muy importante sobre esto mismo: las recomendaciones que se dirigen a las gentes en el Corán no son un paquete compacto... Esto que quiere decir que cada uno puede seguir sus recomendaciones en la medida de lo posible y en consecuencia recibirá las recompensas por las obras que haya realizado y sufrirá las consecuencias de las que haya dejado. No tenemos ningún derecho a juzgar a los demás. El juicio pertenece a Allah.

         Conviene saber que la cosa más importante que necesitamos es el conocimiento de "Allah" y del "Din al-Islam".

         La primera cosa que los musulmanes deberían hacer es no invertir en construcciones y otras futilezas de este mundo, sino mas bien invertir en el único objetivo de propagar la ciencia del Islam auténtico a todos los humanos. Pues la negligencia de la gente de tantas prácticas importantes, en razón de su ignorancia, llevará ciertamente a un gran desastre que todo el mundo sufrirá.

         Ahora que he mencionado "la negligencia de las prácticas por parte de la gente", esto puede recordar a algunos el problema de llevar el "pañuelo".

 

 

El problema del pañuelo (Hiÿab)

 

         "¿Islamismo" significa pañuelo?

         Siempre surge el mismo problema cuando se discute hoy de "Islamismo" en numerosos países, como si no hubiese otra cosa de que discutir. Se trata de hecho del pañuelo. Algunos consideran que las mujeres que no llevan pañuelo no son musulmanas, mientras que otros bárbaros no tratan a las mujeres que llevan pañuelo ni tan siquiera como seres humanos, intentando incluso privarlas de sus derechos.

         Para algunos, no llevar el pañuelo es un crimen contra la humanidad, para otros lo es el llevarlo.

         El uso del pañuelo es una recomendación hecha a las mujeres musulmanas y que se reveló en el Corán a los 17 años, de un total de 23 de comunicación coránica. Son numerosos los versículos coránicos indicando la utilidad de llevar el pañuelo para las mujeres. El llevarlo es una necesidad para las mujeres musulmanas. Sin duda será beneficioso para la mujer el poder satisfacer esta exigencia...

         También nosotros estamos obligados a respetar a una hermana que use el pañuelo, sobre todo por cortesía, en razón de su decisión. Es imposible no respetar a esta hermana que soporta esta incomodidad.

         No obstante, hay entre nosotros algunos bárbaros que condenan a las mujeres que llevan el pañuelo debido a su práctica del Islam. Ellos las desprecian y se amparan en sus derechos civiles y en su derecho a vivir...

         A pesar de todo estos tarados sociales, son mucho más numerosos entre nosotros los que discuten sobre el derecho de estas creyentes a los estudios superiores, prohibiéndoles ejercer libremente un oficio como el de cirujano, jurista ó profesor.

         Combatir el pañuelo es combatir los derechos del hombre y de la civilización. Es igualmente combatir los derechos de las gentes a vivir conforme a sus creencias sin molestar a los demás. De hecho, tal comportamiento no tiene excusa a menos que venga de un retrasado mental.

         En cuanto a los que consideran a las mujeres creyentes como no musulmanas porque no llevan el pañuelo y las califican incluso de "kafira", su reacción no puede imputarse mas que a su ignorancia.

         El Corán y el Profeta Muhammad (s.a.s.) en sus recomendaciones exhortan a los humanos a no adorar ningún dios y a prepararse para la vida de después de la muerte. Cada uno hará lo mejor que pueda y asumirá las consecuencias de sus actos.

         Según la Tradición (Sunna) del Enviado de Allah (s.a.s.) documentada en el Sahih al-Bujâri, la manifestación de "La ilaha illa Allah" es, para una persona razonable, una expresión indicativa de grandeza de corazón (imân). Y si alguno califica de "kafir" a una persona que profesa este Din, el acusador se transforma, el mismo, en "kafir" (el que esconde ó disimula su propia verdad). Lo que viene a decir que el hecho de tratar a una creyente de "kafira" por no llevar el pañuelo lo convierte a él mismo en "kafir".

         Si debemos enumerar por orden de importancia las recomendaciones del Islam, las prácticas que se clasifican en cabeza son Salat, el Siam (ayuno), Haÿÿ, Zakat. Vienen a continuación otras recomendaciones como las que ponen en guardia contra el derramamiento de sangre, las habladurías, la murmuración que equivale a "comer cruda la carne de vuestro hermano muerto". Añadamos inmediatamente a continuación de todas estas recomendaciones, la concerniente al uso del pañuelo por la mujer.

         Una musulmana seguirá esta recomendación del Corán en la medida de lo posible. No obstante no es digno de un musulmán dotado de razón el considerar a una mujer como no musulmana por el solo hecho de no llevar el pañuelo, o de tratarla de hipócrita, ó incluso calificarla de "kafira". El hecho de no llevar el pañuelo no impide a esta mujer observar otras prácticas como el Salat, el Siam (ayuno), lo mejor que ella pueda. Puede incluso realizar la peregrinación (Haÿÿ) incluso si a su vuelta siga sin poder llevar el pañuelo. No le corresponde a nadie juzgarla por sus actos. Declarar no musulmana a toda mujer que no lleve pañuelo carece por completo de sentido; no se trata sino de intenciones vacías.

         Para una mujer que reconoce que el uso del pañuelo esta prescrito en el Corán, pero que no lo lleva por razones de incomodidad, y solicita el perdón de Allah (magfira) dedicándose a realizar las otras prácticas (‘ibadas), espero que Allah le abrirá las puertas de Su bondad.

         Después de todo hemos venido a este mundo, no para acusar ó juzgar a las personas, sino para conocer a Allah como parte de nuestra propia "Realidad" y para prepararnos para la vida después de la muerte, respondiendo a las exigencias de nuestra servidumbre.

         ¡Jamás olvidéis esto!

 

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