ÍNDICE

HULUSI, EL ISLAM

 

 

 ¿Qué ha leído Muhammad?

 

         Nos gusta mucho argumentar, pero no nos gusta investigar la verdad para basar nuestra argumentación, la cual en la mayoría de los casos reposan sobre lo que sabemos por haberlo oído decir, sobre informaciones recogidas en casa de fulano ó mengano. Ni siquiera nos molestamos por saber si nuestras ideas y nuestros propósitos son lógicos, sabios, razonables ó no.

         En verdad, me gustaría llamar vuestra atención sobre una cuestión sobre la que realmente jamás hemos buscado la verdad.

         Las gentes se preguntan si el Profeta Muhammad, alayi s-salam  era letrado, y se interrogan sobre lo que ha LEÍDO.

         Divididos en dos grupos por las diferentes opiniones, han discutido durante siglos acerca de determinar si el Profeta Muhammad alayi s-salam, era letrado ó iletrado, si sabia leer y escribir ó no.

         Algunos afirman que no sabia escribir, que era iletrado, luego "ummi". Otros sostienen lo contrario. De todos modos "ummi" significa algo muy diferente.

         Intentad por un instante pensar en la época en que vivía Muhammad...

         El Profeta Muhammad alayi s-salam, ha recibido en sus manos algún escrito, puesto que el malakl Gabriel se ha dirigido a él diciéndole: lee (iqra).

         ¡Evidentemente no!. No se le ha enviado ningún texto escrito al Enviado de Allah (s.a.s.).

         En este caso, puesto que el Profeta no ha recibido jamás un texto escrito, ¿como se puede sostener que era letrado ó iletrado?

         De hecho hay otro punto importante sobre el deberíamos poner nuestra atención:

         ¿Que indica el verso "LEE", para ser "LEÍDO" ya que nunca Rasul-Allah tuvo un texto escrito en sus manos?

         Discutamos brevemente este tema ya que es objeto de un estudio especial en nuestra obra titulada "LO QUE MUHAMMAD HA LEÍDO"

         La palabra "LEER" tiene fundamentalmente dos sentidos: un significado es "comprender lo que se mira basándose en la mirada", el otro " evaluar lo que se ve basándose en la observación".

         "Mirar" y "ver" son dos términos diferentes el uno del otro. Todos podemos "mirar" pero los que son capaces de "ver" son muy poco numerosos. "Basar" (ojo en tanto que órgano) mira, pero "basira" (el ojo de la percepción) ve. Esto quiere decir que el análisis de lo que se ve, evaluando e interpretando su sentido, es el verdadero significado de "ver".

         Podéis escuchar algo. Pero necesitáis un espíritu potente, facultades de razonamiento y discernimiento para estar en disposición de comprender y de evaluar lo que habéis escuchado. Paralelamente, "ver" lo que se ha mirado es otra facultad. Aquí, "leer" significa no solamente descifrar y analizar un texto escrito al que miráis, sino también, "ver" lo que habéis observado y "evaluar" la observación, sacando nuevos sentidos gracias a una mente poderosa y a vuestra facultad de razonamiento...

         ¿Como debemos, pues, entender la formula "LEE" con la que el malak Gabriel (Yibril) se ha dirigido al Profeta Muhammad, puesto que no se trata aquí de leer un texto escrito?

         Intentaremos ilustrar nuestro propósito con el ejemplo siguiente:

         Los comentaristas de fútbol, en las reseñas de deportes describen con frecuencia ciertas características de los entrenadores de los equipos, diciendo cosas tales como: "El entrenador ha estado mal advertido, no ha podido leer el partido... ó "el entrenador ha leído bien el primer medio tiempo, y sus tácticas han funcionado bien para su equipo en el segundo medio tiempo".

         Así, "leer" cualquier texto, significa igualmente "comprender a través de nuestras observaciones el como, el porqué, y el objeto de su contenido..."

         En consecuencia, la formula "LEE" dirigida al Profeta Muhammad alayhi s-salam, era una orden expresa, de leer el sistema, el orden que Allah ha creado.

         Hay posibilidad de escoger entre dos opciones de lo que se le ha pedido leer:

         Bien se trate de un mandamiento, dirigido al Profeta Muhammad alayhi s-salam, y solo a él, lo que significa que no nos concierne, y que no es asunto nuestro el "leer". En este caso seria absurdo intentar comprender lo que el Corán y Rasulullah (s.a.s.) nos han comunicado. Solo tenemos que cumplir ciega é inconscientemente lo que se nos pide, como lo haría un animal domesticado...

         Ó bien... este mandamiento se dirige al conjunto de la "umma" tomando al Profeta Muhammad alayhi s-salam como su intermediario. Es decir que todos los adeptos del Profeta Muhammad (s.a.s.) están conminados a "LEER". En este ultimo caso, es el deber de todos los creyentes "leer el orden de Allah, el sistema de vida que Allah ha creado..."

         Debemos considerar esto seriamente e interpretar convenientemente los sentidos...

         ¿Cual es el sistema que estamos obligados a "leer"?...  Este será nuestro próximo tema, insha' Allah.

 

  

"Leer" el sistema

 

         En el capitulo precedente hemos intentado explicaros lo que significaba la palabra "leer". En el presente capitulo intentaremos aclarar algo sobre el sistema que debemos leer...

         Estamos aquí, sobre la tierra, en posesión de cualidades que difieren de una persona a otra, cuya elección escapa a nuestro control y a nuestros deseos. No hemos escogido ni nuestros lugares de nacimiento, ni nuestras razas, ni nuestras familias, ni nuestros padres, como tampoco nuestros sexos. Estamos implicados en una competición que con toda evidencia se ha iniciado en una situación de desigualdad.

         En contraste con nuestro pasado inamovible y nuestro origen, nos enfrentamos con un futuro en el que pensamos poder cambiar nuestra suerte.

         En el sistema que Allah ha creado y que llamamos comúnmente la "naturaleza", no se tiene en consideración ninguna excusa ó sentimiento...

         Tras haber capturado una gacela o un búfalo, el león comienza a despedazarlos y a devorarlos cuando aún están vivos, sin la menor piedad, a pesar de la resistencia y los gritos de sus víctimas... Poco importa la excusa que pongáis, el vaso que se os escapa de las manos se romperá forzosamente cuando caiga sobre un suelo de mármol. El potente siempre machaca al débil

         Si por una parte manifestamos nuestra piedad por los animales degollados con ocasión del ‘Aid del Haÿÿ, no es menos cierto que por otro lado, no dejamos jamás de ir a las carnicerías. No apreciamos una comida sin un buen filete, como no podemos pasarnos sin pollo ó cordero para la cena. Cuando salimos de pesca, digamos que para quitarnos el estrés, disfrutamos del placer de matar peces del mar.

         A decir verdad, vivimos en un sistema, un orden en el que el potente anula al impotente, y el mas fuerte devora al débil. Y esto se aplica en todos los dominios, todas las dimensiones y todos los niveles de la vida...

         Es en este sistema y en este orden, en el que el Rasul Muhammad (s.a.s.) ha intentado comunicar y hacer comprender a las gentes la incontestable verdad siguiente:

         No hay un dios alejado de los humanos, de los mundos y las galaxias; solo existe Allah, quien por Su propia ciencia ha creado todo lo existente a partir de las cualidades de Sus mas bellos nombres (asma’ l-husna). En consecuencia, todo esfuerzo para adorar a tal dios es vano. Semejante comportamiento lleva siempre a la ignorancia de la "Verdad".

         En el sistema de Allah, el hombre debe limitarse a dos tipos de actuaciones:

         1. Conocer a Allah en tanto que es la realidad propia del hombre y su verdad misma (haqiqa).

         2. Prepararse para la vida después de la muerte realizando las practicas especificas (‘ibada), con el fin de percibir las cualidades de las que ha sido provisto.

         El sistema funciona sobre la base del principio según el cual cada uno vive los efectos naturales de su propia constitución y su propia capacidad.

         Cada uno se encara y asume los resultados de sus propios actos. Esta es la regla en el sistema de Allah. El Corán lo pone de manifiesto en los siguientes versos:

         "Cualquiera que haya realizado un átomo de bien, lo verá".

         "Cualquiera que haya realizado un átomo de mal, lo verá".

         En otros términos, los que estén preparados para las condiciones del mundo de la vida después de la muerte, escaparán a los tormentos de este entorno. Los que no estén preparados para tales condiciones, tendrán que sufrir las consecuencias.

         El Enviado de Allah (s.a.s.) ha advertido a las gentes en cuanto a las condiciones del mundo de la vida después de la muerte y los ha informado de la necesidad de prepararse.

         Las gentes tienen que prepararse para las condiciones de la vida después de la muerte, observando ciertas prácticas, no al objeto de adorar a quien quiera que sea, sino por sumisión al sistema, al orden que Allah a creado.

         Es por esto por lo que tenemos ante todo, necesidad de aprender y de comprender lo que es el sistema y el orden de Allah, que llamamos "Din", con el fin de percibir bien la intención que se esconde tras tales recomendaciones, y de no abandonar estas prácticas que son de una importancia vital.

         Sepamos que todas las prácticas recomendadas por el "Din del Islam" están basadas en un razonamiento científico-técnico y producen sus resultados automáticamente. Ninguna de estas recomendaciones viene de lo alto.

         Las prácticas islámicas son las tareas recomendadas por el sistema. En consecuencia, necesariamente debemos comprender seriamente y sistema y el orden creados por Allah,      

 

 

 El Din  del  Islam explica el sistema

 

         Amigos míos... Intentad daros cuenta de la evidente realidad que se os escapa a causa de vuestro acercamiento condicionado al Islam...

         El Islam tal como ha sido revelado en su forma original, tiene por finalidad explicar el sistema de vida y el orden, tanto como informarnos de las consecuencias a las que darán lugar nuestras acciones. Bajo este sistema de vida, cada individuo asumirá el resultado de sus acciones presentes.

         Seamos conscientes ó no, la totalidad de las reglas y principios que se llaman igualmente "las leyes de la naturaleza" representan el sistema de vida decretado por Allah. Los que no hayan tenido en cuenta estas leyes como debieran, asumirán con pesadumbre las consecuencias de su negligencia.

         El siguiente verso coránico nos indica este hecho:

         "Wa-yatafakkarûna fi khalqi as-samâwât wa-al-'ardz" significando: "Meditan sobre la creación de los cielos y de la tierra (con el pensamiento).

         El verso de arriba indica que los que están dotados de sabiduría y de facultades de razonamiento, deben de apreciar la creación de manera que puedan comprender y reconocer el sistema y el orden de Allah. Hay muchos otros versos de este tipo en el Corán que estimulan a los seres humanos a intentar comprender el sistema de Allah mediante una evaluación continua del sistema de vida actual.

         Es a esta realidad del sistema a la que hacen alusión los sabios antiguos cuando decían: "No se recoge mas que lo que se siembra" ó "Quien siembra vientos recoge tempestades".

         Como he dicho con anterioridad, no seréis recompensados mas que por los actos que hayáis realizado, sea aquí ó en la vida después de la muerte.

         "Nada de lo que tenga, aparte de sus propias obras, contará para el hombre" (53:39).

         Este versículo indica también la misma evidencia. No será en absoluto, un pretendido dios alejado de vosotros mismos el que os castigará en función de vuestra negativa o vuestra negligencia.

         Si realizáis los actos que Rasulullah (s.a.s.) os ha recomendado observar, como una necesidad de la vida para después de la muerte, os beneficiareis de sus resultados, como consecuencia de vuestra sumisión a la orden de ALLAH.

         Por otro lado, si no tenéis para nada en cuenta los consejos del Corán y del Rasul de Allah (s.a.s.), habréis de asumir lamentablemente las consecuencias de vuestra negligencia dentro del sistema y el orden de Allah.

         "En verdad, os ponemos en guardia contra un castigo inminente. Ese día el hombre se enfrentará con sus obras, y el no creyente espantado se gritará a sí mismo: !Ah, que no hubiese sido sino polvo¡" (78:40).

         Ese día, ningún alma lastimada. Seréis retribuidos exclusivamente según lo que hayan sido vuestras obras en la tierra" (36:54).

         "A pesar de todo, no seréis retribuidos mas que según vuestras obras." (37:39)

         Los versos coránicos citados arriba a titulo de ejemplo ponen el acento sobre esta evidencia:

         Vuestra creencia en un dios que os observa y juzga y que mas tarde dará cuenta de las decisiones tomadas en vuestra consideración, es absurdo. Toda concepción del Islam basada sobre tal creencia es irracional e inaceptable.

         Allah es quien por Su ciencia a asignado a toda cosa que ha creado una finalidad precisa, en un orden definido, expone a las gentes el conocimiento de este sistema de vida y de este orden, por mediación del  Rasul Muhammad (s.a.s.), y recomienda a las gentes vivir bajo la protección de Sus leyes, con la finalidad de evitar las enojosas consecuencias en la vida después de la muerte...

         O bien comprendemos este sistema de valores y lo observamos respetando sus recomendaciones, orientando nuestro futuro hacia el Jardín (ÿanna). O bien no concedemos ninguna atención a las prácticas islámicas (‘ibadas), considerando el "Din del Islam" como toda una serie de supersticiones, de cultos, de cuentos inútiles, de fantasías vanas, orientando por tanto nuestro futuro hacia la confusión, para sufrir en ella las dolorosas consecuencias.

         Intentemos ahora comprender lo mejor que podamos, los principios de este sistema de valores y discutir la lógica y la sabiduría que se ocultan tras practicas como el Dzikr, Salat y Haÿÿ, que son recomendadas por el Din al-Islam.

 

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