ÍNDICE

HULUSI, EL ISLAM

 

 

 ¿Se puede llamar dios a Allah?

 

         Un grupo de gente, autores de teorías sobre materias islámicas, apoyándose en lo que se dice y en falsas informaciones, emplean inconscientemente la palabra "Dios" en lugar del nombre "Allah", pensando que estas palabras tienen, las dos, el mismo significado, ligándolo de este modo a su patriotismo, según sus caprichos...

         En el capitulo precedente, hemos intentado poner en claro que la palabra "dios" expresa una idea completamente diferente del nombre "Allah". Que son dos palabras diferentes, teniendo cada una, un significado distinto de la otra.

         Vamos a explicar esto mediante un texto sacado de una interpretación coránica, de el excelente interprete Hamdi Yazir d'Elmali, de los años cuarenta, la interpretación mas detallada que se ha publicado en turco por la administración de asuntos islámicos:

         "La palabra Allah no se aplica a nada más que a Allah, sea en sentido propio, o no. Tomad nombres como "ilah" y "huda", por ejemplo; ninguno de los dos es el nombre apropiado de "Allah". Implican un concepto de "dios" o de "señor". Por lo demás "dios" tiene un plural que es "dioses", del mismo modo que "señor" tiene un plural que es "señores", etc. Sin embargo jamás se ha dicho "allahs" y jamás se le podrá decir. Si escuchamos algo semejante en boca de cualquiera, pensaremos que es un ignorante inconsciente. Al nombre de "Dios" no le ocurre lo mismo; se puede llamar "dioses" a los ídolos falsos. Los paganos (mushrikin) tenían la costumbre de adorar a varios dioses. Algunos de ellos tenían esto y aquello divino, y otros tenían esto y lo otro.

         Por ello el nombre común dios no es sinónimo del nombre propio Allah y mucho menos es el equivalente de "Allah". "Dios" es un nombre demasiado común. En consecuencia no debemos jamás traducir el nombre "Allah",  "Dios". (Tomo 1, p.24-25).

         Esta excelente interpretación del Corán escrita en turco, explica claramente porque no deberíamos jamás llamar "dios" a "Allah".

         Deberíamos igualmente tomar en consideración aspectos muy significativos:

         La palabra "dios" es un nombre común, mientras que "Allah" es el nombre propio de una esencia única (dzat), de la que depende toda la existencia.

         Quiero decir que no es una cuestión simplemente de lenguaje. Hay una enorme diferencia entre los significados de estas dos palabras.

         La comprensión del Islam por la "adoración" de un "dios" es falsa y sin fundamento.

         El Islam original se fundamenta totalmente en lo que implica el nombre "Allah".

         El enunciado "la ilaha illa Allah" significa que "no hay dios, solamente existe Allah". Para que un musulmán actue correctamente, le es preciso en primer lugar comprender esto perfectamente.

         Si nos limitamos al concepto "dios", lo hacemos en detrimento de lo que el nombre "Allah" implica y estaremos entonces privados de la comprensión del misterio del califato (Jalifa).

         "Dios" es un ser situado allá afuera, lejos de vosotros, para adorar.

         "Allah" es la realidad (haqiqa) instaurada en vuestra propia esencia.

         "Dios" es un esperpento para asustar a las gentes.

         "Allah" es, para todas las gentes que meditan, la fuente de una profunda veneración, de un temor (Jashiya) generado por la compresión de su propia nada junto a la permanencia, al infinito de "Allah".

         "Dios" es aquel al que se le supone gobernar y juzgar desde lejos y que las gentes ignorantes han grabado en sus espíritus, según sus caprichos.

         "Allah" por el contrario, es el Uno y el Único Ser Absoluto, que ha creado el universo por si mismo y que se manifiesta a través de Sus Nombres (asma’) en cada partícula, y al que nada puede ser comparado.

         "Dios" es un ser ficticio, esculpido en el espíritu de las gentes que le atribuyen facultades que varían en función de la percepción de cada comunidad y según el grado de comprensión de cada uno.

         "Allah" es Ahad (el Uno Absoluto), Samad, Lam yalid y Lam yulad. Puesto que esto es así, ¿Quien está pues autorizado a gobernar en nombre de Allah y del Islam?

 

 

 Pensamiento cancerígeno  sobre Dios

 

         Allah me hizo del modo siguiente, sabiendo porque era tan inusualmente duro hacer que la gente de hoy en día comprenda un hecho tan importante:

         La mayoría de la gente está de acuerdo en que todo, en nuestro nivel de realidad, ha sido hecho por un Creador, y a ese creador se le llama "Dios".

         El "dios" es construido en las mentes de las gentes mediante el condicionamiento (se habitúan), basándose en lo que cogen de los demás a su alrededor -no preguntándose y reflexionando- sobre las cualidades y dimensiones de tal "creador" asumiendo de este modo estar fuera de cada ser y la total existencia.

         A partir de ahí, la gente se embarca en discusiones con esa versión de "dios" en sus mentes; sin embargo, ellos llaman a sus dioses "Allah", con el término comúnmente empleado en su comunidad.

         Aquí es donde surgen los problemas...

         Cuando intentas explicar las cualidades del ser absoluto denominado como "Allah" a una persona, que no comprende incluso, que el concepto de "dios" es un sin sentido, y que no existe ningún dios, ya que él engloba toda esa información en un concepto de dios en su mente, y esto hace que su versión de "dios" se transforme "Allah". Pero lo que debería hacerse es abandonar la idea de "dios" por completo e intentar comprender la realidad absoluta expresada por el nombre "Allah".

         Así es como la inyección de la información sobre "Allah" en el dios de nuestras mentes hace que esa versión de "dios" ó nuestras opiniones, en nuestros cerebros se transforme en cancerosa en un cierto sentido. Una versión de dios adornada con las cualidades que PERTENECEN a "Allah", crece día a día y se extiende en nuestro interior...Por tanto nuestra concepción de "dios" pasa gradualmente a ser "Allah" (Allahizarse). Mientras que físicamente las células cancerosas del cuerpo arruinan la vida de la persona en este mundo, la cancerosa concepción de dios oculta en la no percepción del significado representado por el nombre "Allah", produce la ruina de la vida eterna de esa persona.

         Urgentemente necesitamos aprender que el concepto de "dios" y "dioses" es comprensible, y ayudar a las personas de nuestro entorno a entenderlo y a tenerlo en cuenta.

         Si intentamos con seriedad conocer a la realidad denominada como "Allah" tal y como el Profeta Muhammad alayhi s-salam explicó basándose en el Corán al-Karim, y comprender el Hu, ante todo necesitamos limpiar nuestro entendimiento de las asunción de un "dios" lejano y externo.

         ¿Como conseguiremos tal estado de receptividad?

         Verdaderamente intentando leer este universo que Allah ha creado y en el que vivimos, y el motor que rige en su interior.

         Entonces estaremos preparados y comprenderemos que:

         Cada cosa que conocemos esta hecha por la ciencia, la voluntad y el poder de Allah. No hay otra voluntad más que la voluntad de Hu; tampoco puede ser nada dotado de voluntad. Allah como Haqim (Sabio), hace que cada hecho ocurra adecuadamente, como basado en su "hikma" (sabiduría), incluso si a nosotros nos parece fuera de lugar ó erróneo.

         ¿Aún más, debemos entender bien cual es el murad (lo que es deseado) de Allah?.

         La esencia conformada por el nombre "Allah", a cuya disposición esta todo el universo, muestra (hace ser) lo que Hu desea en cada momento bajo el nombre de toda la existencia. Y no hay otro ser que pueda cuestionar a Hu aparte del propio Hu mismo.

         Una de las reglas básicas de funcionamiento del sistema que Hu ha creado es que "siempre vence el poderoso". El que ha recibido el poder de Hu continua ganando hasta su encuentro con uno mas poderoso. Ya que de Hu viene la atribución de "poder", no la de "debilidad".

         El poder de cada ser surge de su ciencia. Cada ser posee una ciencia acorde con su capacidad mental. Cada uno considera a los demás como faltos de sabiduría, porque cada tipo tiene un nivel propio de razonamiento, según su propia capacidad.

         Allah, sin embargo, deposita en cada unidad lo que merece (su nutrición) de acuerdo con el propósito para el que cada uno fue creado, y así se cumple la voluntad de Hu. En esto consiste la justicia de Allah. Es así que en el universo ninguna injusticia se considera tal en su verdadero sentido, en el pasado ó en el futuro. Cada persona y cada ser recibe en cada momento lo que le corresponde DE ACUERDO con el propósito para el que fue creado.

         De tal modo que si queremos purificar nuestras mentes de la versión de "Dios" que hemos creado en nuestra imaginación para después reconocer la Esencia designada por el nombre "Allah", necesitamos LEER el universo, y el sistema de Hu que Hu ha hecho existir a través de la Existencia de Hu mismo... Esto es reconocer a HU, al Hacedor, mediante las palabras de Hu.

         Así el camino para el reconocimiento de Allah se nos abre.

         De otro modo partiremos para nuestro viaje eterno en el estado que se menciona en el Corán: "¿Habéis visto a esos que han hecho dioses de sus propias imaginaciones?.

 

 

¿Quien está autorizado con el nombre de Allah o del Islam?

 

          Actualmente uno de los mas grandes problemas relativos al  Islam, es que cada uno juzgan los actos del otro EN EL NOMBRE DE ALLAH (Bismillah) y saque conclusiones de ello. Cada uno critica y proclama el error del otro si actúa de diferente modo que él y acaba por concluir que "Allah" no estará de acuerdo con las acciones del otro".

         Cuanto más ignorante es una persona, más se acercarán sus juicios a esta tipología.

         Ante todo debemos saber que:

         Nadie sobre la tierra tiene la capacidad de hablar o juzgar en nombre de Allah, a menos que sea profeta. Cualquier persona que se diga capacitada para hacerlo es verosímilmente un insensato, y el que lo cree está sumergido en la mayor de las ignorancias.

         En la vida todos podemos hablar y expresar nuestras interpretaciones sobre el Islam, apoyándonos en las enseñanzas del Profeta Muhammad alayhi s-salam y en el Corán al-Karim. No obstante, independientemente de quien seamos, ninguna de nuestras interpretaciones personales pueden hacerse en el nombre de Allah o del Islam.

         Sobre la tierra solamente el ultimo Profeta, Muhammad alayhi s-salam tenia la capacidad de hablar con el nombre de Allah y de su Din, el Islam. Realizó su noble misión y abandonó este mundo hacia el otro (ajira), hace ya catorce siglos.

         A sido únicamente después de este ilustre personaje, cuando las gentes han expresado, verbalmente ó por escrito sus opiniones y conclusiones sobre el Din del Islam, siguiendo la luz que han recibido de él, y en función de su grado de comprensión.

         Cada uno de nosotros puede aprovechar las ventajas de los conocimientos del otro, de su perspicacia y del nivel de su ciencia, dando por hecho que nuestro Creador "Allah" a dotado a cada uno de nosotros de un talento y de una perfección que le son específicos. No obstante Rasul-Allah Muhammad Mustafa alayhi s-salam será siempre la única persona a la que todo el mundo islámico deba de someter su opinión.

         Somos libres para dar a conocer nuestras opiniones personales a los otros...Nosotros podemos responder a las opiniones de los demás utilizando expresiones tales que "bajo mi punto de vista" ó "por lo que yo sé",... De este modo las respuestas que demos reflejarán nuestras opiniones personales, establecidas sobre la base de nuestras propias convicciones sobre el Din del Islam... Y puesto que tales opiniones no se hacen con la autorización de Allah  ó del Islam, en consecuencia, no obligan a nadie a seguirlas.

         No hay por tanto motivo para que nadie critique a los demás en cuanto a su observancia ó no de las practicas islámicas, y aún menos de juzgar si irán al Infierno ó al Paraíso, a consecuencia de sus acciones. El poder absoluto de juzgar las acciones de cada uno pertenece exclusivamente a Allah...

         Podéis escoger a alguien cuyos conocimientos os inspiren confianza y hacerlo vuestro guía espiritual durante vuestra vida... Pero, debéis tener muy en cuenta el hecho de que las instrucciones de ese guía son subjetivas y no reflejan la Verdad perfecta y absoluta de Allah , ó de Su Din.

         Es por esto que no debemos, en ningún caso criticar, reprender ó juzgar a las personas sobre la base de los conocimientos adquiridos a través del que hemos escogido para ser nuestro maestro, hodja, shaij, guía ó instructor. Debemos darnos cuenta de que el juicio final sobre todo el mundo pertenece a Allah.

         Nosotros no hemos venido al mundo con el único objetivo de establecer un gobierno, de reinar como sultán, ó de dirigir a las gentes a nuestro antojo. 

 

 

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