ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

ESPECIAL 12 DE OCTUBRE

 

 

OCTUBRE, 12 DEL 2004: 512 AÑOS 'DISEMINANDO LIBERTAD'

Javier Lajo 


 

Tzvetan Todorov, dedica su célebre libro 'La Conquista de América', a una mujer maya que capturada por el capitán Alonso López de Avila, se resistió a ser violada, prefiriendo morir aperreada por los colmillos de sus mastines de guerra...

Sobran los argumentos para decir que el occidente, sigue perfeccionando aquella infinita pasión homicida que desato luego del desembarco de Colón en las Antillas. Lo podemos presenciar cuando escuchamos a Bush proclamar alegremente que su misión en el mundo es 'diseminar libertad...', calculando fríamente que en el bombardeo a Bagdad debían morir 10.000 iraquíes, de los cuales 5.000 'serían niños'. Pero no solo se trata de 'alguna bestia' suelta, no, desde que comenzó la intervención de la ONU en Irak, ya han matado a un millón y medio de personas, de las cuales mas de la mitad 'eran niños'.

¿Cómo podremos encontrar las causas de esa locura humana que se llama 'guerra santa' o guerra común, o 'bombardeos quirúrgicos', o 'bombas inteligentes', o simplemente 'homicidios masivos'?. La generalización de la violencia colonialista que viene 'diseminando la muerte' desde 1492, es el fenómeno mas relevante y feroz de lo que 'moros y cristianos' llaman la GLOBALIZACIÓN, y no los éxitos de Bill Gates o los últimos celulares de la Sony Ericcson.

Y aquí en nuestro país, el Perú, también vemos impávidos cómo la mayoría de instituciones, especialmente las del Estado criollo, se hacen de la vista gorda con las conclusiones y recomendaciones finales de la Comisión de la Verdad, que ha mas que duplicado la cifra de muertos que daba la prensa, declarando que el casi total de los 70.000 muertos durante la guerra interna eran indígenas.

Occidente se ha impuesto en el mundo entero y actualmente se 'globaliza', no porque sea la mas 'culta', la mas 'racional' y la mas 'científica' de todas las culturas, no, ya no pueden seguir con esas mentiras engaña muchachos, occidente se ha impuesto porque es con suficiencia la cultura mas violenta, despiadada y sanguinaria y seguirán diseminando la libertad, porque 'libertad' significa para ellos, liberarse de 'los Otros' dándoles muerte, claro que después de parasitarlos por décadas o centurias. Y nadie mas que los pueblos que hemos sufrido esa violencia podemos hoy, poner la cara para denunciarla. Tanta y tan feroz ha sido esa violencia 'globalizante', que comenzó por el fenómeno llamado 'colonialismo', desde el siglo XIV en adelante, y que en pocos 10 años mató en Africa, Asia, Oceanía y América a mucho mas de la mitad de los 400 millones de población mundial que existía en 1492.

Pero de lo que se trata no es solo de declararlo. Lo que sería interesante es descubrir el porqué y de donde viene tanta ferocidad y crueldad de las llamadas guerras de 'conquista' a la europea, ya que la 'violencia de las matanzas masivas' solo ha sido un instrumento mas de colonización, como pudo también ser el comercio o por último: la amistad. Los indígenas americanos tenemos algunas hipótesis, pero habría que comprobarlas para curar de una buena vez esa ferocidad occidental-blanca, esa infinita pasión homicida, que es algo solo comparable con la fuerza de la resistencia con la que el indígena americano afirma la vida y resiste a la muerte.

El concepto de violencia, pienso que en todas las culturas es el mismo, tiene la misma valoración y es condición previa a la 'contractualidad humana', en donde se depositan todas las creencias, religiones, fe, filosofías, doctrinas, etc, etc como contenidos y condiciones de contractualidad; si el pacto es verbal o escrito o simbolizado de alguna forma, es lo de menos, la violencia como 'los pactos' humanos son, salvando diferencias menores, los mismos en todo el planeta, esto sin cargo a que alguna de 'las partes' del 'contrato' se salga, por algún diverso motivo, de lo pactado y genere un 'transito violento' hasta otro 'momento de paz' es decir, de 'no violencia'. Pero, decir que el ser humano 'es así de bestia', decir que el hombre 'es así por naturaleza' es una evasión magnifica, es abdicar a la vida, y repetir, lo que algún nazi salvaje dijo: 'Viva la muerte'. Lo que falta, es que 'aparezcamos' los indígenas para hacernos presentes en el 'contrato social' e histórico que falta. Lamentablemente esto falta en todo el mundo, en la ONU hasta el día de hoy se conculcan los derechos indígenas, queriéndonos reducir a ser pueblos de segunda, sin derechos a ser pueblos 'iguales a todos los pueblos' y con el derechos a la libertad, que a este nivel se llama libre-determinación.

No sería bueno que Europa siga cargando inconsciente esa gran culpa histórica del colonialismo. Esa culpa que persigue a los europeos que tratan de justificar atrocidades pasadas y que les enfervorizan los sentimientos de 'inferioridad-superioridad' del que se sabe pertenecer a una cultura que ha cometido mega-crímenes históricos de espanto, del que sabe o sospecha que su cultura posee 'esa infinita pasión homicida'. Como dice Todorov: 'Si alguna vez se ha aplicado con precisión a un caso la palabra genocidio, es a éste. (el de la 'conquista' americana) Me parece que es un récord, no sólo en términos relativos (una destrucción del orden de 90% y más), sino también absolutos, puestos que hablamos de una disminución (sic) de la población estimada en 70 millones de seres humanos. Ninguna de las grandes matanzas del siglo XX puede compararse con esta hecatombe. (Todorov: 1987:144). Solamente mencionaremos de pasada la violencia contra la negritud, y contra la mujer. Es aplastante la cifra de 100 millones de negros que fueron 'sacados' cual si fueran bestias, de Africa y de los cuales 'sólo' llegaron veinte (20.000.000 millones a América (Colombres: 1989:25). Tampoco no diremos nada, porque sobran nuestras razones para explicar la violencia sobre los cinco millones (5.000.000) de mujeres que en la misma Europa durante sólo 300 años, la iglesia ejecutó en la llamada guerra contra las 'brujas'.

¿Acaso el Dr. Ginés de Sepúlveda en su célebre 'discurso de Valladolid', puede encontrar la justificación a tanta masacre?. Allí plantea las 'razones' de la justa guerra, o de la justa 'matanza', que después y hasta la actualidad se sigue manifestado como la guerra de las 'justas razones'. Veamos, si no seguimos esgrimiendo la misma guerra de razones, que intentan volver legítimo el 'orden' de ese Dios de las 'culturas monoteístas del mediterráneo' que dice 'Yo soy el que soy', pero que parece replicar '¿...Y ?':
1. Es legítimo dominar por la fuerza de las armas a los hombres cuya condición natural es tal que deberían obedecer a otros, si rechazan dicha obediencia y no queda ningún otro recurso.
2. Es legítimo desterrar el abominable crimen que consiste en comer carne humana, que es una ofensa particular a la naturaleza, y poner fin al culto de los demonios, el cual, más que cualquier otra cosa, provoca la ira de Dios, con el monstruoso rito del sacrificio humano.
3. Es legítimo salvar de los graves peligros a los innumerables mortales inocentes que esos bárbaros inmolaban todos los años, apaciguando a sus dioses con corazones humanos. La guerra contra los infieles se justifica porque abre el camino para la propagación de la religión cristiana y facilita la tarea de los misioneros.

Ridículas estas razones, sobre todo la última de 'salvar a los innumerables mortales inocentes' de los 'sacrificios humanos', cuando los 'conquistadores' mataron directa o indirectamente 70 millones de indígenas solo en América. Esta cifra que la hemos tomado de Todorov, coincide -millones mas, millones menos- con la calculada por la Escuela de Berkeley. (en Colombres: 1989:15); cuando la población mundial no pasaba de los 400 millones. ¿Qué clase de chiste cruel era este el del Dr. Sepúlveda?. Podemos suponer que eso de 'facilitar la tarea de los misioneros', esta referido a que es mas fácil 'adoctrinar' al escaso 10 % de los aterrados sobrevivientes, que a todos los millones de muertos en tamaña 'guerra justa'.

Y dice Todorov sobre la 'leyenda negra': 'Lo negro esta ahí, aunque no haya leyenda. No es que los españoles sean peores que otros colonizadores: ocurre simplemente que fueron ellos los que entonces ocuparon América, y que ningún otro colonizador tuvo la oportunidad, ni antes ni después, de hacer morir a tanta gente al mismo tiempo'. (Todorov: 1987:144). ¿Se ha preguntado el lector sobre las razones o motivos que tuvieron los españoles y europeos en general para hacer las barbaridades, de matar a millones de nuestros antepasados?, ¿Hay alguna respuesta o explicación de la crueldad desmedida, que tuvieron cuando invadieron América?.

Estas llagas, no se han cerrado, y es mas, están aun sangrado y esperando que las sociedades indígenas tengan algún poder económico con el que financiar sus denuncias 'holocáusticas'. Tal como también esta aun el amnésico trauma que insensibiliza y anestesia a nuestras mayorías indígenas y que no nos permite aun, por el daño que nos pudiera ocasionar, sentir la inmensidad del dolor acumulado y embalsado en estos últimos 500 años. Veamos algunos otros 'recuerdos', que los indígenas no podemos olvidar, porque que no son mitos, leyendas o 'relatos fantásticos', son testimonios de europeos:

'...Un relato de Bartolomé de Las Casas, que no figura en la Relación, sino en su Historia de las Indias, y que refiere un hecho del que no sólo fue testigo, sino participante: la matanza de Caonao, en Cuba, perpetrada por la tropa de Narváez, a la que está adscrito en calidad de capellán. El episodio empieza con una circunstancia fortuita: 'El día que los españoles llegaron al pueblo, en la mañana parándose a almorzar en un arroyo seco, aunque algunos charquillos tenía de agua, el cual estaba lleno de piedras amoladeras, y antójaseles a todos de afilar en ellas sus espadas'. Al llegar a la aldea después de ese almuerzo campestre, a los españoles se les ocurre una nueva idea: comprobar si las espadas están tan afiladas como parece. 'Súbitamente sacó un español su espada, en quien se creyó que se le revistió el diablo, y luego todos ciento sus espadas, y comienzan a desbarrigar y acuchillar y matar de aquellas ovejas y corderos, hombres y mujeres, niños y viejos, que estaban sentados, descuidados, mirando las yeguas y los españoles, pasmados, y dentro de dos credos no queda hombre vivo de todos cuantos allí estaban. Entran en la gran casa, que junto estaba, por que a la puerta de ella esto pasaba, y comienzan lo mismo a matar a cuchilladas y estocadas cuantos allí hallaron, que iba el arroyo de la sangre como si hubieran muerto muchas vacas'. Las Casas no encuentra ninguna explicación para estos hechos, a no ser el deseo de comprobar que las espadas estaban bien afiladas. 'Ver las heridas que muchos tenían de los muertos, y otros que aún no habían expirado, fue una cosa de grima y espanto, que como el diablo, que los guiaba, les deparó aquellas piedras de amolar, en que afilaron las espadas aquel día de mañana en el arroyo donde almorzaron, dondequiera que daban el golpe, en aquellos cuerpos desnudos, en cueros y delicados, abrían por medio todo el hombre de una cuchillada'. (Todorov: 1987:151)

El tiempo pasa, pero las costumbres permanecen: es lo que se desprende de la carta que le escribe Fray Jerónimo de San Miguel al rey, el 20 de agosto de 1550: 'A unos [indios] los han quemado vivos, a otros los han con muy grande crueldad cortado manos, narices, lenguas y otros miembros, aperreado indios y destetado mujeres...'. (Todorov:1987:151).

Y ahora un relato de Diego de Landa, Obispo de Yucatán, que no esta especialmente a favor de los indios: Y dice este Diego de Landa que él vio un gran árbol cerca del pueblo en el cual un capitán ahorcó muchas mujeres indias en sus ramas y de los pies de ellas a los niños, sus hijos...Hicieron [en los indios] cosas inauditas [pues les] cortaron narices, brazos y piernas, y a las mujeres los pechos, y las echaban en lagunas hondas con calabazas atadas a los pies; daban estocadas a los niños porque no andaban tanto como las madres, y si los llevaban en colleras y enfermaban, o no andaban tanto como los otros, les cortaban la cabeza por no pararse a soltarlos. (Todorov: 1987: 154).

Debemos develar las causas de esta violencia homicida sobre pueblos enteros, de tanta crueldad, como el impulso de asesinar a tantos humanos, en 'lo ontológico', en el nacimiento mismo de la cultura occidental, porque como bien dice Todorov: 'Las Casas no encuentra ninguna explicación para estos hechos, a no ser el deseo de comprobar que las espadas estaban bien afiladas'.

Y sigue su reflexión: ¿Cuáles son las motivaciones inmediatas que llevan a los españoles a adoptar esta actitud? Una es, indiscutiblemente, el deseo de hacerse rico, muy rico, y con rapidez, lo cual implica que se descuide el bienestar, o incluso la vida del otro: se tortura para arrancar el secreto del escondite de los tesoros; se explota para obtener beneficios. Los autores de la época ya aducían esta razón como explicación principal de lo que había ocurrido; así por ejemplo, Motolinía: 'Si alguno preguntase qué ha sido la causa de tantos males, yo diría que la codicia, [...] por poner en el cofre unas barras de oro para no sé quién' , y Las Casas: 'No digo que [ los españoles] los desean matar de directo, por odio que les tengan, sino que desean ser ricos y abundar en oro, que es su fin, con trabajos y sudor de los afligidos y angustiados indios' (Todorov:1987:154).

Pero estas son meras cortinas de humo. Las causas de tamaña crueldad y el deseo de matar a tanta gente, niños, mujeres y ancianos, no puede deberse a la codicia y ambición. Nadie a menos que este loco de remate, mata tantos millones de personas por codicia y ambición. Pero tampoco estuvieron locos, las razones de esta barbarie están en las partes mas profundas del ser occidental, muy adentro en 'la razón misma', en la 'ontología' del ser occidental, y esto tiene que ser explicado y 'sanado', de lo contrario tenderá a repetirse con mayor amplitud . Todorov nos da una guía cuando escribe: ¿Fue entonces una codicia vulgar lo que impulsó a Colón a hacer su viaje?. Basta con leer la totalidad de sus escritos para convencerse de que no es así. (Todorov: 1987:18). La victoria universal del cristianismo, éste es el móvil que anima a Colón, hombre profundamente piadoso (nunca viaja en domingo), que, por esta misma razón, se considera como elegido, como encargado de una misión divina, y que ve la intervención divina en todas partes... (Diario 15.3.1493). (Todorov:1987: 20)

Este es el motivo principal: Ellos 'no encuentran a su Dios' en los indios 'infieles', por eso los matan, los despedazan y queman, con tamaña y 'piadosa crueldad', la invasión de América fue una guerra santa de exterminio donde el oro conseguido, es apenas su 'recompensa divina'. De hecho, muchos mataron miles de 'moros' por lo mismo y por menos aun. Pero ¿Qué significa esto en términos subjetivos?, ¿Qué pasa con el alma humana, o con su corazón, que pueden contentarse con tanto homicidio, sangre, dolor y crueldad?. O como refiere Todorov::

' Una vez más, podríamos invocar algunos rasgos inmutables de la 'naturaleza humana', que el vocabulario psicoanalítico designa con términos tales como 'agresividad', 'pulsión de muerte', o incluso 'pulsión de dominio' (Bemächtigungstrieb, instinct for mastry);... También cabría sostener que cada pueblo, desde los orígenes hasta nuestros días, tiene sus víctimas y conoce la locura homicida, y preguntarse si no es ésa una característica de las sociedades de dominio masculino (puesto que son las únicas que conocemos) (Todorov:1987:155)

Pero, decir 'que el hombre es así por naturaleza' es una evasión magnifica, es abdicar a la vida, y repetir, lo que algún nazi salvaje alguna vez, grito: 'Viva la muerte'. Y, como rectifica Todorov: 'El tiempo pasa, pero las costumbres permanecen...'. Las estimaciones mas piadosas, dan la cifra de 1.500.000 de muertos por la 'justicia infinita', millón y medio de iraquíes muertos como consecuencias de las sanciones de la ONU, y el Pentágono calculó que en el mas reciente ataque a Irak morirían 10.000 personas, de los cuales la mitad, es decir 5.000 serían niños. Y la realidad supera totalmente estas previsiones. Y para que seguir dando cifras de lo ocurrido en Chechenia, en Kosovo, en Afganistán, etc, etc. Esto es, lo relevante de esta 'globalización' que comenzó en 1492, la crueldad predadora y la 'infinita pasión homicida' cuyas causas en la 'matriz cultural' o 'alma occidental', deberemos develar y remediar.

Referencias bibliográficas:
Colombres, Adolfo; 'A los 500 años del Choque de Dos Mundos'. Ediciones del Sol, BBAA. 1989.
Todorov, Tzvetan; 'La Conquista de América. La Cuestión del Otro'. Editorial Siglo XXI, Bogotá. 1987